• Progresista y calificada como una “campeona de la justicia”, la magistrada del Tribunal Supremo de Estados Unidos Ruth Bader Ginsburg falleció este viernes 18 de septiembre luego de una década de lucha contra el cáncer

Ruth Bader Ginsburg, jueza progresista del Tribunal Supremo de Estados Unidos, murió a los 87 años de edad por complicaciones en el cáncer de páncreas que padecía, según indicó la corte en un comunicado.

El tribunal detalló que la magistrada falleció la noche del viernes, 18 de septiembre, “rodeada de su familia en su casa de Washington, D.C.”.

En el texto, el jefe del Supremo de EE UU, John Roberts, designado por el expresidente republicano George W. Bush (2001-2009), rindió homenaje a la magistrada.

Jueza Ruth Bader Ginsburg en octubre de 2018. Foto AFP / Archivo

“Nuestra nación ha perdido a una jurista de estatura histórica. Todos en el Tribunal Supremo hemos perdido a una compañera querida. Hoy guardamos luto, pero tenemos confianza en que las futuras generaciones recordarán a Ruth Bader Ginsburg como nosotros la conocimos, una campeona de la justicia, incansable y resuelta”, detalla el comunicado.

Ginsburg fue nominada por el expresidente Bill Clinton en 1993 y era la jueza de más avanzada edad que conformaba el Tribunal Supremo. Durante los últimos años había tenido problemas de salud que la forzaron a ingresar al hospital en varias oportunidades.

Más de una década luchando contra la enfermedad

En 2009 superó un cáncer de páncreas, en 2018 le extirparon unos nódulos malignos del pulmón izquierdo, y en 2019 reapareció su tumor en el páncreas. Su esposo, Martin Ginsburg, falleció de cáncer en 2012.

Con 27 años trabajando como jueza en la corte estadounidense, Ginsburg ha sido la segunda mujer en la historia que ocupa un puesto en esa instancia (la primera fue Sandra Day O’Connor) luego de toda una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

Temores avivados

La salud de la magistrada, y ahora su fallecimiento, tienen en vilo especialmente a los progresistas, quienes temían que, si Ginsburg abandonaba el Supremo, su sucesor sería elegido por el presidente Donald Trump, para ampliar la mayoría conservadora en la principal corte de EE UU.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos está compuesto por nueve jueces con cargos vitalicios: en la actualidad eran cinco conservadores y cuatro progresistas, uno de los cuales era Ginsburg.

Durante su primer año como presidente, Trump logró que la mayoría republicana en el Senado aprobara a su primer nominado para el Supremo, el juez Neil Gorsuch, y después, el 6 de octubre de 2018, consiguió lo mismo para que Brett Kavanaugh, acusado de abusos sexuales, se pusiera la toga en el alto tribunal, señala Efe.

De hecho, el magnate y Ginsburg tuvieron una relación difícil luego de que esta lo tildara de “farsante” previo a las elecciones presidenciales de 2016. Sin embargo, la magistrada tuvo que retractarse y Trump exigió su dimisión.

Disputa en medio del duelo  

En 2016 los senadores republicanos se opusieron a abrir el proceso de aprobación de un juez designado por el entonces presidente de EE UU, el demócrata Barack Obama. El alegato era que celebrar audiencias en año electoral privaba a los votantes de su papel en el proceso.

Sin embargo, en la actualidad los conservadores en el Senado prometieron que no dudarán en aprobar una vacante para la jueza incluso con las elecciones presidenciales previstas para el próximo 3 de noviembre.

Mitch McConnel, líder de la mayoría republicana en el Senado dijo que el cambio de criterio en la actualidad (a diferencia de 2016) es que, tanto la Casa Blanca, como la cámara alta, están en manos del Partido Republicano.

Mitch McConnel. Foto: Efe

De hecho, prometió que organizará una votación en la cámara alta del Congreso si el mandatario estadounidense designa a un sucesor de la magistrada Ginsburg antes de las presidenciales.

“El nominado por Trump recibirá el voto del Senado de Estados Unidos”, sentenció.

Nosotros prometimos trabajar con el presidente Trump y apoyar su programa, especialmente sus notables selecciones para los puestos de jueces federales”, declaró McConnell.

En medio de lo que sería una nominación inédita en la historia moderna, los demócratas han instado a McConnell a que se espere hasta enero, cuando se conozcan los resultados de las presidenciales, para realizar el nombramiento del juez. 

Entretanto, el candidato demócrata Joe Biden remarcó que los votantes deben elegir a un presidente de la República y este debe escoger a un magistrado para la consideración del Senado.

“Esta fue la decisión que el Senado republicano tomó en 2016 cuando faltaban casi 10 meses para la elección. Esta es la posición que el Senado de Estados Unidos debe tomar hoy”, recordó.

Una abogada en un mundo de hombres

Cuando en 1956 Ginsburg comenzó a estudiar derecho en la Universidad de Harvard, solo otras ocho mujeres compartían pupitre con 500 hombres y, en la profesión jurídica, la representación femenina se limitaba al 3%, recuerda en su biografía My Own Words (Mis propias palabras).

Se concentró en el mundo académico y comenzó a dar clases en la Universidad de Columbia. En 1972, fue una de las fundadoras del Proyecto de Mujeres de la Unión para las Libertades Civiles en América (ACLU, en inglés), cuyo objetivo era cambiar las leyes para garantizar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Honores para Ruth Bader Ginsburg. Foto: AFP

La estrategia de Ginsburg era usar los fallos contra la segregación racial para mostrar que la jurisprudencia ya establecía que todas las personas deben tener los mismos derechos bajo la ley, un principio recogido en la Constitución de EE UU, pero que entonces no se aplicaba a las mujeres.

En vez de apostar por un cambio radical, Ginsburg fue cosechando pequeñas victorias que creaban un precedente jurídico y sobre las que se basaba para, paso a paso, desmontar el sistema que permitía la discriminación.

Al principio, Ginsburg se ubicaba en el centro-izquierda del espectro político. A medida que la Corte Suprema se volvió más conservadora, comenzó a encarnar visiones más progresistas y tomó la costumbre de exponer sus argumentos en un escrito que publicaba como voto particular como cada vez que disentía con la mayoría de magistrados.

“Notorious (Reputada) R.B.G.” es la expresión con la que miles de memes compartidos en internet, impresos en camisetas y recreados en tatuajes honran a la que fuera la más anciana de los nueve magistrados del Supremo.

El mote proviene de “Notorious (Reputada) R.B.G.”, considerado uno de los raperos más influyentes de la historia de la música, con el que Ginsburg comparte su origen en Brooklyn (Nueva York) y, según sus seguidores, el carácter pionero de su carrera.

Con información de Efe.

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