• Un informe elaborado por la ONG Freedom House reveló que durante los últimos cinco años el país registró la mayor disminución de las libertades en la red

La libertad en Internet se ha deteriorado, en todo el mundo, de forma dramática durante el último año y a eso se le ha sumado el incremento de la censura y la vigilancia estatal en las comunicaciones.

El más reciente informe publicado por la ONG estadounidense Freedom House revela que es una realidad que se repite a escala global. Apunta que este deterioro no se trata de un hecho reciente, pues durante la última década la reducción de la libertad en la web se ha convertido en una constante.

En el informe se señala que la pandemia causada por el coronavirus ha sido un factor que ha empeorado la situación.

blank
Los actores estatales y no estatales en muchos países están aprovechando las oportunidades creadas por la pandemia para dar forma a narrativas en línea, censurar el discurso crítico y crear nuevos sistemas tecnológicos de control social”, detalla el texto.

En su evaluación, Freedom House identificó tres tendencias que están incidiendo de forma negativa en la libertad en Internet. La primera de ellas es el uso que algunos líderes políticos han dado a la pandemia para limitar el acceso a la información.

Conectados. Freedom House estima que mundialmente existen unos 3,8 millardos de personas con acceso a internet.

Sostiene que este tipo de políticas a menudo se traducen en el bloqueo de sitios de noticias bajo el pretexto de que estos difunden noticias falsas. Indica que, irónicamente, muchas veces son los propios dirigentes y sus seguidores quienes se encargan de difundir información falsa.

blank
Algunos Estados cortan la conectividad para los grupos marginados, ampliando y profundizando las brechas digitales existentes. En resumen, los gobiernos de todo el mundo han fallado en su obligación de promover una conexión a Internet confiable”.

La segunda tendencia que identificaron revela que las autoridades han ampliado la vigilancia que realizan en la web utilizando como excusa el coronavirus.

Comenta que debido a ello, se ha creado una especie de “brecha” que ha hecho posible que se recopile y analice información personal de los ciudadanos sin que medie ningún tipo de protección que prevenga su uso inadecuado.

Más vigilados

Freedom House detalla que en gran cantidad de países se está haciendo uso de inteligencia artificial (IA), vigilancia biométrica y herramientas de big data para tomar decisiones que afectan los derechos económicos, sociales y políticos de la ciudadanía.

Destacan que la tercera tendencia que han registrado es la proliferación de lo que denominan como la “ciber soberanía”. Este fenómeno, según explican, se trata del afán de los países por restringir el flujo de información a través de sus fronteras, especialmente en lo concerniente a la información personal de sus habitantes.

blank
Los países dentro del espectro democrático están erigiendo sus propias fronteras ante la poca fe en tener un Internet abierto”, menciona el informe.

La sumatoria de estos factores se ha traducido en una tendencia sostenida de reducción de la libertad en la web.

Desde Freedom House estiman que aproximadamente 73% del total de personas que tienen acceso a Internet, es decir unos 2.774.000.000 de individuos, viven en países en los que se produjeron arrestos por publicar contenido vinculado con temas políticos o religiosos.

Medición

El Freedom House evalúa las condiciones de libertad en Internet en 65 países del mundo. Para ello, utiliza una escala de 100 puntos en la que miden los obstáculos y limitantes que existen para acceder a contenido online, además de las violaciones a los derechos de los ciudadanos.

De acuerdo con la organización, esto ha conducido a que el puntaje de libertad en 26 países haya registrado un declive durante el último año. No obstante, aclaran que esta no es una realidad que arrope a todas las naciones evaluadas, pues en otros 23 países, que también formaron parte del estudio, se pudo constatar una mejoría

El texto publicado por Freedom House señala que entre estas 26 naciones destacan los casos de Birmania, Kirguistán, India, Ecuador y Nigeria en donde se perdieron entre cuatro y cinco puntos en la escala de libertad.

El caso Venezuela

Nicolás Maduro

El informe elaborado por la organización estadounidense revela que Venezuela fue el país con el peor desempeño en materia de libertad en Internet durante los últimos cinco años.

La evidencia de esto es que en este lapso el país registró una pérdida de 12 puntos en la escala, superando a países como Egipto y Ruanda, donde la libertad en la red es casi inexistente.

Sostiene que en el caso venezolano, a la censura se sumó un componente: la propagación de información falsa llevada a cabo por el régimen de Nicolás Maduro. 

Pone, como ejemplo de esto, los señalamientos de Maduro en los que calificó el coronavirus como un “arma de bioterrorismo” que podía prevenirse tomando té casero.

blank
La policía y otros funcionarios leales a Maduro también han detenido temporalmente a periodistas y los han obligado a eliminar contenido publicado en Internet sobre la propagación del virus o las condiciones en los hospitales” señala el informe.

Un ejemplo de estas detenciones arbitrarias es la que sufrió el periodista Luis Carlos Díaz a mediados de 2019. En esa oportunidad, las fuerzas policiales del régimen lo mantuvieron incomunicado durante días antes de reconocer que se encontraba detenido.

Aseguran que otro aspecto que afectó la conectividad fueron las continuas interrupciones del servicio eléctrico en todo el país. Todo esto se sumó al declive de la infraestructura de telecomunicaciones dificultando así el acceso de la ciudadanía a Internet.

La brecha digital

Raisa Urribarri, periodista y profesora emérita de la Universidad de Los Andes (ULA), indica que en el país existe una brecha digital que se ha venido ampliando durante los últimos años.

La brecha mencionada por Uribarri queda de manifiesto al observar la proliferación de nuevos proveedores de internet (ISP por sus siglas en inglés) que ofrecen sus servicios a un pequeño segmento de la población que tiene acceso a dólares.

Los precios de estos servicios pueden oscilar, en promedio, entre 20 y 250 dólares dependiendo de las velocidades contratadas. Estos montos hacen que gran parte de la población no pueda pagarlos, pues de acuerdo con la tasa de cambio oficial el sueldo mínimo equivale a menos de 1 dólar.

El informe publicado por Freedom House pone en evidencia las dificultades que sufren los venezolanos no solo para disfrutar de un Internet libre, sino además para incluso poder llegar a gozar del propio servicio.

Noticias relacionadas