• El venezolano de 27 años de edad migró al exterior con la idea de adoptar las herramientas necesarias para incursionar en el mercado venezolano. Lo hizo posible a través de Yummy Venezuela, una app de servicio de comida delivery que ya es la aplicación más descargada del país

Vicente Zavarce suele hablar con un amable tono pedagógico sobre todas las cosas. Su discurso es capaz de convencer, pero no apabulla con su conocimiento. Es vocero de los vacíos tecnológicos, en donde ve oportunidades. En sus proyectos deambula por los ecosistemas tangibles del mercado, pues sostiene que opera en frío, buscando los intangibles. De hecho, dice que llegó a cansarse de todas las formas negativas de los verbos; de tener que, una y otra vez, apelar y de traducir lo que él veía en Venezuela. A estas alturas siente que todo valió la pena. Ha evolucionado, cambiado, para ser la mente detrás de la primera aplicación de servicios de comida delivery en el país. Pionero, quizás de este negocio, levantado de las cenizas de una nación en crisis, se fijó en la ausencia de la tecnología para crear lo que actualmente es Yummy Venezuela. 

No fue fácil, dice al iniciar la entrevista para El Diario. Vicente se encuentra en San Francisco, Estados Unidos. Es venezolano, criado en Caracas y ahora migrante, quien decidió trazar un camino diferente al de su familia desde los 18 años de edad. Se ha aferrado a una curiosidad incansable que le hizo memorizar el anuncio de la llegada de Uber. Estaba en la ciudad de Boston, relata. En las noticias y redes sociales se hablaba de un servicio en el que podías tener un taxi a través de una app. Vicente indicó que sacó su teléfono, descargó la aplicación y un carro ya lo esperaba en la siguiente esquina. Fue el punto de inicio, sobre todo, de inspiración para generar una experiencia única mediante la tecnología. 

Estudió en la Universidad del Nordeste, en Boston, donde se graduó con honores en Finanzas en mayo de 2016. Luego, incursionó en banca de inversión que le dio su primera perspectiva de cómo liderar un negocio en la rama de la tecnología. Pero decidió dejarlo para obtener un trabajo en Wayfair, la compañía de inmuebles y objetos para el hogar más grande de EE UU. Su trabajo era ingeniar una estrategia para captar, de una manera más eficiente, una mayor cantidad de usuarios fuera de la página web. Zavarce exploró la migración de las audiencias hacia la app de la empresa, el resultado fue un éxito y el experimento lo inspiró a dedicarse al mercado de las aplicaciones móviles cuando su auge todavía estaba bajo el tapete.

A Zavarce le entusiasma el ecosistema de la tecnología en las aplicaciones y de los conceptos que se emanan desde Silicon Valley. El venezolano migró a San Francisco y se empleó en Postmates como gerente de adquisición de usuarios en la compañía de delivery más grande de Los Ángeles y el suroeste de Estados Unidos durante casi dos años. Cada una de las experiencias, dice el venezolano, fueron un cúmulo de ideas que generaron la noción de una aplicación de delivery de comidas en Venezuela.

El caraqueño asegura que en sus planes siempre estuvo incursionar en el mercado del país, pero en los albores del nuevo milenio, esta era un área donde, a diferencia de otros medios, nada estaba escrito. Desde ahí organizó las ideas para intentar sentar un precedente sobre cómo adaptar un modelo de negocios que abarcaría lo que sería Yummy Venezuela y hacer algo por su cuenta.

“Hoy precisamente los cofundadores de Yummy Venezuela son mis amigos del colegio, en el San Ignacio. Los contacté en octubre del año pasado cuando la pandemia del covid-19 no estaba en la palestra social. En el país hay un vacío muy grande en el ámbito tecnológico y es un avance que eventualmente va a suceder. Si no lo hacíamos nosotros, lo podía hacer alguien más y sería irresponsable para mí no intentarlo y tomar el riesgo de hacerlo con lo que pude aprender en el extranjero para aplicarlo en mi país”, dijo Zavarce para El Diario.

En los primeros tres meses, llegaron a acordar una alianza con 120 comercios que adoptaban este modelo, por primera vez, ante la llegada de la pandemia a Venezuela. El crecimiento del delivery se generó aunado a las medidas de prevención por las que muchos locales tuvieron que cerrar sus puertas. Y es que la creación de la empresa también fungió como una red de apoyo para que locales comerciales pudieran seguir trabajando. Hoy en día Yummy Venezuela realiza más de 12.000 órdenes mensuales y tiene 200 trabajadores que hacen las entregas en Caracas, Valencia, Barquisimeto y Puerto La Cruz. 

Seis meses después del lanzamiento de la app, Vicente dice que el ser muy joven jugó un papel clave en las alianzas. Hubo representantes de empresas que prefirieron no arriesgarse, dice. El crecer en un mercado tecnológico donde no existe una cultura de pago electrónico fue otro de los obstáculos iniciales para establecer la empresa de delivery. Al ser consultado más allá de los desafíos habituales a los que se enfrentan las compañías de entregas, responde con mucha franqueza: “No queremos ser solo delivery, sino también ofrecer un servicio logístico con una flota de repartidores a cualquier negocio en el país”.

¿Cómo funciona Yummy?

El servicio para ordenar comida, explica Zavarce, se realiza descargando la aplicación desde un dispositivo móvil Android o iPhone o accediendo a su página web en www.pideyummy.com.

Los consumidores ordenan y pagan sus pedidos a través de la app o web de Yummy, plataformas que ofrecen distintos métodos de pago como tarjetas de crédito extranjeras, Zelle o efectivo, que es entregado a los operadores de transporte de la empresa.

El restaurante o local acepta la orden, prepara la comida y la entrega al repartidor, quien utiliza un morral térmico.

Los yummers realizan la entrega del pedido. El tiempo de entrega es menor de 45 minutos.

Un proyecto de adaptación 

Vicente Zavarce afirmó que el concepto para hacer funcionar Yummy Venezuela ha sido un esquema donde se han adoptado los márgenes de los modelos de negocios internacionales para aplicarlos de una manera que no genere pérdidas para los emprendedores o compañías aliadas. En este punto, menciona que la empresa está trabajando en un país donde la moneda local no es utilizada por la devaluación, una situación que ha generado que las transacciones se realicen en dólares. Otra de las aristas fue cómo mitigar el tema de la escasez de gasolina en todo el país. 

“La falta de gasolina ha sido una situación que nos ha tocado sobrellevar en los últimos meses. En ese caso creamos una flota híbrida entre motos eléctricas y bicicletas y por último asegurar una pequeña población de motos que necesitarán gasolina. Tuvimos que asegurarnos de tener una buena cantidad de repartidores que no dependieran de combustible para trabajar. Yo me quito el sombrero porque algunas personas se levantaban a las 4:00 am para realizar una cola en una estación de servicio como todo el mundo para poder trabajar en lo que restaba del día. Fue una mezcla entre gente trabajadora y que también gestionamos una curita para seguir asegurando la cobertura necesaria para el delivery”, dijo.

En cuanto a los avances que la aplicación puede ofrecer al público resalta que el usuario pueda realizar un pedido de comida de varios restaurantes en una misma orden de compra. La visión de la empresa, prosigue Zavarce, es pensar cómo se puede beneficiar la sociedad a través de un negocio. 

Explica que Yummy Venezuela puede extenderse a automatizar el proceso de delivery de cualquier negocio. “Creo que es un servicio que beneficia a los venezolanos, sobre todo, durante el contexto de pandemia y en donde todos podemos ganar. Nuestra misión como emprendedores es intentar mover la economía, abrir espacios de trabajo y poner el nombre de Venezuela en la palestra de inversiones extranjeras nuevamente después de tanto tiempo”, agregó.

Actualmente el segundo paso de la empresa, dice Zavarce, es afianzar mejoras en el ámbito tecnológico con la empresa Hugo, una app transnacional líder en El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana y el Caribe, la cual permitirá expandir sus servicios a otras verticales más allá de comida, convirtiéndose en la primera súper app de Venezuela ofreciendo cualquier tipo de producto a sus usuarios en un solo lugar.

Pese al éxito de la empresa, Zavarce añade que toda la experiencia le ha brindado una nueva postura, de mayor concentración y de pensar en frío cuando existe un problema. Se toma su tiempo en cuanto a la toma de decisiones, pero cuando se enlaza una conversación con él pone una palabra tras otra con un ritmo frenético, como si acabara de despertarse y estuviera en la misma mesa de trabajo en la que se arrincona para trabajar por las mañanas cuando está en su departamento. No descansa porque su motor es que Venezuela vuelva a progresar y que todo el esfuerzo haya valido la pena. 

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