• La alcaldesa de Bogotá, Colombia, aseguró que el aumento de la criminalidad en la capital neogranadina era provocado, entre muchas cosas, por la migración venezolana. El equipo de El Diario conversó con Tomás Guanipa, embajador de Venezuela en Colombia, sobre el discurso xenófobo de López. Foto: EFE / Archivo

El jueves 29 de octubre la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, presentó un reporte de seguridad en el que comunicaba el aumento de la criminalidad en la capital colombiana, específicamente en el sector de Kennedy, donde un usuario de Transmilenio -transporte público de la ciudad- fue asesinado por un grupo de delincuentes que querían robarle su teléfono. Las autoridades aún no dan con los asesinos, pero la alcaldesa inmediatamente mencionó el tema migratorio y la presencia de venezolanos como un factor para el aumento de la criminalidad. 

Yo no quiero estigmatizar, ni más faltaba, a los venezolanos, pero hay unos inmigrantes metidos en criminalidad que nos están haciendo la vida cuadritos”, puntualizó López.

Las cifras presentadas por la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) establecen que más de 4.700.000 venezolanos han dejado el país en busca de oportunidades, estabilidad o, simplemente, alimento. Muchos han tomado el camino a pie por las carreteras Suramericanas: los zapatos rotos con el rasguño del asfalto, el agotamiento y el pesar de la incertidumbre caracteriza este paso. 1.700.000 han decidido residenciarse en Colombia, siendo así el país con mayor cantidad de migrantes venezolanos.

A partir de estas declaraciones emitidas por la autoridad mayor de la capital colombiana, se podría entender que la migración venezolana, marcada por una crisis económica y humanitaria, es una de las razones principales para el aumento de la violencia y el hurto en la ciudad. Sin embargo, el director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa Palacios, comunicó hace pocos días, en una entrevista sobre el tema de seguridad, que solamente el 4% de los hurtos es realizado por extranjero, en general. El 96% restante es realizado por ciudadanos de nacionalidad colombiana.

El embajador de la presidencia interina en Colombia, Tomás Guanipa, rechazó contundentemente las declaraciones de Claudia López, por considerar que se estigmatiza y criminaliza a los venezolanos residentes de Bogotá. “Es insólito que se pretenda segregar la delincuencia de acuerdo a la nacionalidad de la persona”, comentó en exclusiva para El Diario. 

Asimismo, ante la misiva de la alcaldesa López de extraditar a los venezolanos específicamente, que sean atrapados en actos delictivos, Tomás Guanipa comentó que la embajada está de acuerdo con el castigo ejemplar para los delincuentes sin importar su lugar de nacimiento.

A mí me parece grotesco que se intente estigmatizar a los venezolanos para generar una xenofobia, tratando de generar un aplauso, pero que, en todo caso, no significa una verdad y produce un daño tanto para venezolanos como para colombianos”, agregó

Guanipa puntualizó lo dicho por el director de Migración Colombia hace un par de días para esclarecer la situación. La migración, en sí misma, no es el génesis de la violencia en el país y, como detalla Espinosa Palacios, “no se puede explicar el fenómeno del hurto en la migración cuando, únicamente, representa en 4%”. 

Las cifras actuales del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) de Colombia establecen que hay 2.700 extranjeros detenidos, de los cuales 1.500 son venezolanos, lo que representa el 0.8% del total de detenidos y, apenas, el 0.62% del total de venezolanos en Colombia. 

“¿Es la migración responsable de la criminalidad en Colombia? No, porque no se puede explicar el fenómeno con el 1%. La población migrante, ni venezolana ni de otro país, es responsable de la criminalidad en Colombia”, aclaró Espinosa. Además, explicó que los delitos más graves como secuestro, extorsión, terrorismo, asesinato, entre otros, no son realizados por migrantes.

Foto: cortesía

El esfuerzo contra la delincuencia y la criminalidad, según Espinosa, debe ser conjunto entre venezolanos y colombianos por un mejor sitio para vivir. Tomás Guanipa, a su vez, comenta que la mayoría de la población venezolana que reside en el país vecino es mano de obra calificada en muchas áreas, joven y emprendedora, que ha sido un impulso para el crecimiento económico de Colombia. 

Nosotros debemos tener una reciprocidad de parte de Colombia porque en los años setenta y ochenta Venezuela recibió a millones de colombianos y ninguna autoridad asomó, siquiera, que la delincuencia en el país era por culpa de los migrantes. Incluso, cuando la guerrilla secuestraba y extorsionaba a muchos campesinos de las zonas fronterizas. Nunca estigmatizamos a los colombianos por eso y, más bien, agradecimos el empuje que significaron para la vida productiva del país”, dijo Guanipa.

Las cifras presentadas por Migración Colombia derrumban el discurso endeble de la alcaldesa de Bogotá que, de alguna manera, pretende asociar la presencia de venezolanos con el aumento de la criminalidad en Bogotá. En este caso, el concejal Andrés Forero, perteneciente al partido Centro Demócratico, comentó que “mientras Claudia López hace campaña y posa de jefa de la oposición al presidente, la delincuencia campa a sus anchas en Bogotá. Los homicidios, desmembramientos y hurtos de bicicletas no dan tregua. ¿Cuándo se acordará que es alcaldesa y no senadora?”. 

Varios participantes de la política colombiana, además de venezolanos y ciudadanos colombianos, fueron críticos con los comentarios de talante xenofóbo emitidos por la alcaldesa Claudia López. El concejal Carlos Fernando Galán comentó a través de su comentario de Twitter que “es xenofobia mencionar la nacionalidad cuando se habla del aumento del homicidio en Bogotá”. 

Sin embargo, López mantuvo su posición ante las críticas y, simplemente, se defendió a través de su cuenta de Twitter mencionando la ley colombiana de extradición. No habló del talante xenofóbico de sus declaraciones, como tampoco de las cifras concretas de la criminalidad en la capital colombiana.

Claudia López, del apoyo en campaña a la segregación como alcaldesa

Claudia López ganó el 27 de octubre de 2019 las elecciones para la alcaldía de Bogotá bajo el apoyo del partido de centro-izquierda Alianza Verde. Es la primera mujer abiertamente homosexual en dirigir la alcaldía de una capital en el continente latinoamericano. Su campaña progresista, de apoyo a las minorías y desclasados de la sociedad, caló entre los habitantes del altiplano colombiano. Sin embargo, después de un año en el puesto y en medio del contexto pandémico ha sido fuertemente criticada por sus opiniones xenofóbicas hacia la migración venezolana.

La llegada de López a la alcaldía de Bogotá fue un hito en el progreso político del continente. Su figura como mujer y homosexual generó un nuevo espacio para las minorías. Además, su discurso de campaña abogaba por el fin de la xenofobia en la ciudad y, sobre todo, por la reivindicación de los sectores sociales desfavorecidos. Le decía “panas” a los venezolanos, hablaba sobre la inclusión de los migrantes y refugiados de la crisis y mostraba indignación ante los testimonios.

Incluso, Tomás Guanipa acotó que en su visita al senado colombiano, hace dos años, Claudia López en su papel de concejal tuvo una disposición muy importante para tratar el tema venezolano y ayudar a los migrantes. “En ese momento, una de las intervenciones más fuertes en contra de la dictadura de Nicolás Maduro y a favor de la libertad fue la de Claudia López. Sentimos una solidaridad ante la lucha que nosotros teníamos”, comentó. 

Sin embargo, la aproximación de López como alcaldesa de Bogotá hacia el tema de los migrantes venezolanos ha estado marcada por una predisposición al rechazo. El 3 de abril de 2020, en el inicio de la cuarentena por covid-19, cientos de venezolanos se quedaron sin trabajo y, por ende, no podían pagar sus pensiones o viviendas. 

Foto: AFP

López apoyó la moción del gobierno nacional de Colombia de prohibir durante la cuarentena, y hasta dos meses después, el desalojo de cualquier familia colombiana por morosidad en el alquiler, pero la alcaldía de Bogotá no contempló a la población venezolana. Al contrario, pidió a Migración Colombia que se encargará de ellos.

Cientos de venezolanos fueron desalojados de sus casa y, nuevamente, se encontraron a la deriva. Más de 100.000 venezolanos decidieron retornar por carretera hacia Venezuela, para encontrarse con otro discurso de segregación por parte del régimen de Nicolás Maduro. La respuesta de Claudia López, como principal figura de la ciudad, estuvo antecedida por un tono mísero y lastimoso. 

Qué pena que no podamos pagar eso. Pagamos parto, nacimiento, salud, jardín, colegio. Qué pena que lo único que no podemos pagar es el arriendo (a los inmigrantes) y para eso pedimos un poquito de ayuda”, dijo en ese momento.

El embajador de Venezuela en Colombia por el gobierno interino se sorprende ante el cambio discursivo de López como alcaldesa de Bogotá. Este cambio de actitud, dice, puede tornarse peligroso y nocivo para la sociedad colombiana en general. Esto se puede evidenciar a través de la red social Twitter donde la conversación sobre la xenofobia aumentó en 918% en la ciudad de Bogotá, donde las frases más utilizadas son “vienen a robar”, “limpieza social”, “venecos hijueputas”, entre otras.

Guanipa, por su parte, comenta que el trato entre colombianos y venezolanos es, en su mayoría, conciliador y ameno, pero este tipo de discursos provenientes de las instituciones del poder social produce diferencias y resquebrajaduras irreconciliables en la sociedad colombiana e incrementa los focos de xenofobia ante la población venezolana. “Los venezolanos han salido de su país, por la situación actual, para abrirse camino en un país ajeno donde lo único que han hecho es trabajar para contribuir con el desarrollo de Colombia”, finalizó. 

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