• Las iglesias católicas de Venezuela permanecieron cerradas durante casi ocho meses debido a la pandemia por coronavirus. Así lucieron los principales templos de Caracas durante este domingo 8 de noviembre, último día de la semana de flexibilización

Los fieles católicos de Caracas volvieron este domingo, 8 de noviembre, a las iglesias luego de que estuvieran casi ocho meses cerradas por la pandemia del coronavirus.

Foto: Fabiana Rondón

El retorno a misa ha sido progresivo y desigual. La gran mayoría de las iglesias no ha regresado a sus horarios habituales. De cinco eucaristías que se oficiaban antes de la pandemia, ahora solo se realiza una.

Las iglesias y la flexibilización de la cuarentena

Desde principios de julio, el régimen venezolano implementó el esquema 7+7, que comprende una semana de flexibilización de la cuarentena, donde trabaja buena parte del sector comercial, y la semana siguiente de radicalización, donde solo funcionan sectores esenciales como alimentos, medicinas y transporte público.

La minsitra de Interior, Justicia y Paz, Carmen Meléndez, dijo que los recintos religiosos del país podían abrir a partir del 1° de noviembre durante las semanas de flexibilización.

Sin embargo, voceros de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), como monseñor Mario Moronta, dijo que era la Iglesia católica la que determinaría cuándo y de qué manera se reabrirían sus templos.

Por medidas de bioseguridad, la comunión es entregada exclusivamente en la mano, evitando cualquier contacto entre la boca del creyente y las manos del sacerdote.

Foto: Fabiana Rondón

Los templos habilitaron un acceso exclusivo para entrada y otro para salida. Una vez iniciada la ceremonia, nadie puede entrar ni salir del recinto religioso.

Foto: Fabiana Rondón

Durante un recorrido exclusivo de El Diario se pudo comprobar que en todas las iglesias, previo al ingreso, se mide la temperatura de manera electrónica a cada asistente.

Foto: Fabiana Rondón

Si alguien tiene una temperatura mayor de 38°C, no puede ingresar. Además, los devotos deben poseer cubrebocas y hacer uso adecuado de él (cubriendo nariz, boca y barbilla).

Foto: Fabiana Rondón
Foto: Fabiana Rondón

Los fieles creyentes deben evitar el contacto físico. No hay abrazos en el momento de dar la paz ni saludos de mano o besos al terminar los oficios religiosos.

Foto: Fabiana Rondón

Cuando culmina la eucaristía, las personas salen rápidamente del lugar porque no está permitido quedarse a orar al final de la misa.

Foto: Fabiana Rondón

Al ingresar a la misa de las 12:00 pm en la iglesia Santa Teresa de Caracas, la medida de bioseguridad consistía en rociar las manos y zapatos de los fieles con desinfectante, luego procedían a medir la temperatura y a aplicar gel antibacterial.

Foto: Fabiana Rondón

La Iglesia La Candelaria tiene una capacidad para más de 300 fieles, y sólo permiten alrededor de 90 personas en el recinto. Todos los bancos tienen una marca para que el asistente tenga claro la distancia que se debe de guardar (Metro y medio de distanciamiento social).

Medidas que se aplican en las misas

1.- El uso de tapaboca o mascarilla es un requisito obligatorio para entrar a los templos. Se le ofrece a los feligreses gel antibacterial o algún otro tipo de desinfectante para las cumplir con la higiene de las manos.

1.- Las entradas y salidas de las iglesias se mantendrán abiertas para evitar que los fieles las toquen y la disposición de asientos debe reajustarse para garantizar que se cumpla la distancia de 1,5 metros, esto implica que la asistencia sería del 50%.

2.- Las pilas de agua bendita permanecerán vacías. Los niños solo podrán asistir acompañados de sus padres, con quienes deben sentarse.

3.- Los feligreses que presenten algún malestar físico deben mantenerse en sus hogares y orar desde allí para resguardar su salud y la de los demás.

Foto: Fabiana Rondón

Llama la atención el comportamiento respetuoso, organizado y con tranquilidad en el que acudieron los creyentes a sus respectivas iglesias.

Foto: Fabiana Rondón

Cada una de las iglesias tiene conformado un cronograma que varía según las semanas de flexibilización. La mayoría de los templos del oeste de Caracas, consultados por El Diario, permanecerán cerrados en las semanas de radicalización.

Foto: Fabiana Rondón

A pesar de que las iglesias católicas pasaron casi ocho meses cerradas, la esperanza no dejó de estar presenta en los fieles creyentes caraqueños.

Antes de que reabrieran los templos, en varias iglesias caraqueñas, como la de Nuestra Señora de Coromoto en El Paraíso, se implementaron las automisas. Son eucaristías que se presencia desde los autos y en el estacionamiento del templo.

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