• Los operativos judiciales se dispusieron luego de que en varias declaraciones testimoniales se señaló al médico Leopoldo Luque por presuntas irregularidades en la atención que recibió el futbolista argentino días antes de su muerte. La investigación se tramita, provisoriamente, como homicidio culposo

Mientras avanza la investigación judicial que forma parte del complejo proceso sobre la muerte de Diego Armando Maradona, este lunes 30 de noviembre Leopoldo Luque, médico del exjugador argentino, se presentó ante la Fiscalía. Dijo “estar muy tranquilo y muy confiado” luego de los allanamientos de su consultorio y su casa en Buenos Aires, Argentina.

El allanamiento estuvo precedido de la declaración, el pasado domingo 29 de noviembre, de las tres hijas del astro: Dalma, Gianinna y Jana. Ellas señalaron a Luque como principal responsable de un posible descuido en la atención de su padre en las últimas semanas. 

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Los procedimientos judiciales que se han iniciado buscan determinar si el médico era responsable de cuidar a Maradona después de que le dieron el alta de la clínica tras la operación de un hematoma subdural. Luque no estaba el miércoles pasado, cuando murió Maradona, pero hizo una llamada al número de emergencias 911 para pedir una ambulancia, informó el diario La Nación de Argentina.

Representantes legales de la familia del propio Maradona indicaron a Efe que en la causa abierta por “averiguación de causales de muerte” se investiga qué tipo de atención médica recibió el exfutbolista desde la operación hasta su deceso, pero en particular desde que recibió el alta médica y cuál era el cóctel de medicamentos que debían suministrarle.

En los últimos días varias personas del entorno más cercano de Maradona hablaron de tensas situaciones con Luque en la casa que ocupaba el exfutbolista, en el barrio San Andrés, tras la operación. Al menos dos testigos dijeron que el 19 de noviembre Maradona tuvo una pelea con Leopoldo Luque, y que hubo un empujón en la misma.

Los abogados de la familia también quieren que se investigue qué sucedió el 19 de noviembre, cuando, según dos testimonios con los que cuentan los letrados, Luque visitó a Maradona en su casa y ambos discutieron. Hasta el momento, esta notificación no implica una medida restrictiva de la libertad, sino que se le informa a la persona implicada que está siendo objeto de una investigación por la posible comisión de un delito. 

Los días después de la operación de Maradona

Maradona fue operado el 3 de noviembre de un hematoma en la cabeza. Antes sufría malestares, deshidratación y un andar comprometido por una operación de rodilla.

El 15 de noviembre fue dado de alta. Alfredo Cahe, su antiguo médico, recomendó seguir su recuperación en un centro especializado. Se dijo que Maradona se negaba y que quería ir a su nueva casa en el barrio San Andrés, al norte de Buenos Aires.

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El diario La Nación, de Argentina, informó que en el expediente no se mencionaba que hubiera un desfibrilador en la casa, por si se producía un episodio de un paro cardiorrespiratorio. Esto en virtud de que Maradona sufría desde hace 20 años de una cardiodilatación; una dificultad que aumenta el tamaño del corazón y lo podía poner en eventual peligro.

Durante el posoperatorio le detectaron un cuadro de abstinencia. Asociado al consumo de alcohol mezclado con las pastillas que tomaba para conciliar el sueño y por sus problemas de ansiedad. 

Por eso, a pesar de su deseo de abandonar el centro médico, lo convencieron para que permaneciera hasta recibir el alta. Que se concretó ocho días después, con la anuencia de la familia y con la condición de que residiera en la zona norte de Buenos Aires y cerca de sus hijas Dalma y Giannina, para que pudiera estar controlado.

Por otra parte, la enfermera que estuvo en la casa cuando Diego Maradona murió declaró a la justicia argentina “no haber entrado nunca al cuarto ni intentado atender al exjugador hasta que fue encontrado sin vida sobre el mediodía”. 

En el informe que la profesional debió escribir para su empresa empleadora expresó que había intentado controlar a Maradona en la mañana. Momento en que lo escuchó moverse cerca de las 7:30 am, de acuerdo con el diario Clarín.

La ausencia de signos vitales la descubrieron la psiquiatra y el psicólogo, quienes llegaron al domicilio de Tigre, al norte de Buenos Aires, a las 11:00 am. Ante la advertencia de la situación en la que Maradona entró en un paro cardiaco, Leopoldo Luque llegó al lugar a los pocos minutos. Pasado el mediodía avisó que había muerto un paciente de 60 años de edad. No dijo de quién se trataba.

“No hay un error médico”

Leopoldo Luque aseguró que hizo “lo mejor” que se pudo por el exfutbolista; pero aclaró que no era el responsable de su salud y que “el diez” decidía por sí mismo. El médico subrayó que en la muerte del astro argentino no hubo un error médico y sostuvo que “Diego tuvo un evento fortuito, un ataque cardíaco que, en un paciente con sus características, es lo más común del mundo”.

Estoy absolutamente seguro de que hice lo mejor con Diego, lo mejor que se podía”, afirmó Luque en una rueda de prensa tras los allanamientos en su casa y su consultorio en la capital.

Explicó que para internar a Maradona en un psiquiátrico o someterlo a una rehabilitación sin su consentimiento se requería de un procedimiento judicial. Algo que solamente se hubiera podido hacer si se establecía con “criterio médico y psiquiátrico”.

Luque aseguró que extendió “todo lo que pudo” la hospitalización en la clínica de Olivos. Apuntó que luego del alta lograron entre la familia, la psiquiátrica, el psicólogo y la firma de medicina privada Swiss Medical “persuadir” a Maradona para que aceptara tener la asistencia de enfermeros en su casa. Una manera de “controlar” la toma de medicamentos y que no bebiera alcohol.

En este sentido, insistió en que había un equipo de “contención” y que, en particular, “nada se podía hacer sin la voluntad de Diego”.

Foto: EFE

Luque, quien se presentó ante la justicia para prestar declaración la mañana de este lunes 30 de noviembre, aclaró que no era el médico de cabecera del exfutbolista. Se describió como un neurocirujano que era su “amigo”.

Los fiscales de la justicia argentina requirieron la remisión de la historia clínica de Maradona; así como registros de las comunicaciones de los llamados que podrían ser de interés. También pidieron que las pericias complementarias de la autopsia se realicen la semana próxima, indicó el comunicado.

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