• Varias iniciativas privadas se unieron en esta oportunidad para elaborar más de 100 hallacas y entregarlas a los más necesitados de Caracas. Cada una de estas empresas y organizaciones benéficas buscan dar su “granito de arena” para apaciguar la crisis en la época decembrina

Proyecto Yanomami, Sonrío Por Ti, los Ángeles de la Autopista y Suspensiones Caracas están trabajando para lograr la realización de más de 100 hallacas. El objetivo: entregarlas a los niños y adultos que viven en la calle.

Algunos van limpiando las hojas, una por una, mientras otros revisan la cocción del guiso. Los aliños están colocados en la mesa y la masa mantiene su color amarillento, después de su mezcla con el rojizo del onoto. Esto ocurre en el módulo de atención vial ubicado en el distribuidor Altamira. Los Ángeles de la Autopista, por su parte, están a la espera de algún posible llamado para atenderlo inmediatamente. La humareda del fogón se pierde entre las nubes y, poco a poco, salen más hallacas para ser donadas.

Jesús Naranjo, creador y coordinador de Proyecto Yanomami, comentó en exclusiva para El Diario que este encuentro entre las distintas empresas y organizaciones sin fines de lucro permite generar un apoyo necesario para aquellos que, en un contexto de extrema dificultad, no encuentran sosiego en ningún lugar. Este proyecto está enfocado desde su creación, hace cinco años, en las comunidades indígenas del Amazonas venezolano. Cada cierto tiempo, comenta Jesús, visitan las zonas más vulnerables para brindar servicio odontológico y de salud integral. Además, llevan ropa y alimentos para este tipo de entornos en peligro por la minería ilegal y la presencia de grupos armados. 

Un hallacazo para los más necesitados: la iniciativa que promueven organizaciones privadas en Venezuela
Jesús Naranjo. Foto: Víctor Salazar

Durante 2020 la pandemia por covid-19 complicó la recurrencia de los traslados, pero la fundación mantuvo su apoyo y, además, empezó a generar nuevas estrategias humanitarias para apaciguar la crisis en la ciudad capital. Una de ellas es el autobús ambulancia que realiza, a través del esfuerzo conjunto de Proyecto Yanomami, Sonrío Por Ti y los Ángeles de la Autopista, jornadas de revisión odontológica en las zonas más vulnerables de Caracas.

Un hallacazo para los más necesitados: la iniciativa que promueven organizaciones privadas en Venezuela
Foto: Víctor Salazar

La idea del autobús ambulancia fue obra de Wilvanys León, director de los paramédicos viales, hace varios años. Era necesario un transporte condicionado para atender a los heridos. El Metro de Caracas donó la unidad y a través del apoyo privado se pudieron realizar las modificaciones necesarias para transformarla en una unidad médica. 

Un hallacazo para los más necesitados: la iniciativa que promueven organizaciones privadas en Venezuela
Foto: Víctor Salazar / Wilvanys León

Estefanía Cañas, presidenta de Sonrío Por Ti, es una de las involucradas en el apoyo odontológico a personas en situación de calle. Muchos de ellos, comenta, deben compartir el cepillo de dientes con el resto de la familia o no tienen los ingresos para comprar una pasta de dientes. Entonces, el cuidado bucal se convierte en una preocupación nimia ante el resto de calamidades. Ella participó desde muy joven en las organizaciones de voluntariado en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y desde hace tres años, junto a un grupo de amigos, ideó el proyecto de Sonrío Por Ti para encaminar su oficio humanitario. 

Además de las jornadas odontológicas, el autobús ambulancia es utilizado por los Ángeles de la Autopista para atender cualquier accidente de gravedad. De esta forma, los heridos tendrán una atención inmediata en el traslado al hospital correspondiente. 

Un hallacazo para los más necesitados: la iniciativa que promueven organizaciones privadas en Venezuela
Estefanía Cañas. Foto: Víctor Salazar

Ahora, este hallacazo nace desde una idea recurrente de los paramédicos con el apoyo estructural de Proyecto Yanomami y las demás organizaciones. Wilvanys León comentó que desde hace seis años su equipo realiza la entrega de juguetes y comida a los habitantes de la calle. El año pasado entregaron bollitos y arepas, pero este, con la ayuda de sus patrocinantes, tendrán la dicha de entregarle una hallaca a cientos de personas. 

Foto: Víctor Salazar

Proyecto Yanomami, Sonrío Por Ti y Suspensiones Caracas se unieron a esta iniciativa para dar un plato navideño y un juguete a los pequeños que, sin saberlo, se encuentran a veces condenados a una vida de ausencias. El trabajo de todos ellos permite, aunque sea por un instante efímero, generar un sentido de comunidad y sosiego en ellos. 

Eloy Noguera. Foto: Víctor Salazar

Eloy Noguera, gerente de mercadeo y relaciones públicas de Suspensiones Caracas, explicó que el apoyo de la empresa estaba dirigido a las necesidades mecánicas de las unidades utilizadas por los paramédicos. “Ellos trabajan con las uñas”, explica.  Entonces, desde la gerencia de la empresa se procuró conseguir a los patrocinantes necesarios y reparar las fallas graves de cada vehículo. Pero al ver la ayuda realizada por los Ángeles de la Autopista decidieron participar y colaborar en la hechura de las hallacas. 

Esto se dio hace dos semanas que se tomó la iniciativa de colaborar y llevar comida a los más necesitados. Ahí comenzó este proyecto para terminar de dar un granito de arena para las personas que están en la calle. Hemos conseguido montones de personas que han colaborado para esto. Esperamos hacer el 23 o el 24 la entrega de juguetes y hallacas”, comenta en exclusiva para El Diario.

Día de la entrega 

Las zonas pensadas para la repartición de los juguetes y la comida son la avenida Solano, Sabana Grande, Plaza Venezuela, la avenida Urdaneta, entre otras. En el corazón de Caracas deambulan los pequeños harapientos, sin zapatos, en busca de una migaja de comida que logre apaciguar el hambre consecuente de los días. De acuerdo con las cifras presentadas por la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), el 79,3% de los venezolanos no tiene la capacidad económica para cubrir la canasta básica de alimentos y el 96% de los hogares se encuentran en situación de pobreza. 

Foto: Víctor Salazar

Estos factores, a su vez, obligan a muchos venezolanos a tomar la calle como un medio de sustento. En el contexto pandémico la situación humanitaria y económica de los venezolanos se agravó. En este caso, la Encovi establece que 21% de los niños en Venezuela está en peligro de desnutrición y 8% está desnutrido. 

El esfuerzo conjunto de distintas organizaciones privadas permite apaciguar las calamidades del hambre. Sobre todo en las épocas navideñas, en las cuales el fulgor familiar se yergue en todas las casas y los pequeños Panchitos Mandefuá -personaje de Rafael Pocaterra- recorren la crudeza del asfalto caraqueño en busca de una cena y un juguete que calme la incertidumbre de su vida. El pequeño granito de arena puesto por todas las organizaciones presentes en este hallacazo es primordial para continuar con la idea, un poco descalabrada, de hacer un país mejor para todos. 

Un hallacazo para los más necesitados. Foto: Víctor Salazar

El azul del cielo caraqueño se entremezcla con los colores rojizos del atardecer, mientras el fogón todavía continúa su labor y los demás siguen enrollando las hallacas. San Nicolás aparece para saludar a los conductores de la autopista. El resto mantiene su labor para lograr en unos días una alimentación navideña a muchas personas que no tendrán la posibilidad de conseguirla por sus propios medios. 

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