• Los 50 países que habrían solicitado la vacuna rusa se encuentran a la espera de información más confiable. Hungría, que acaba de recibir un cargamento de dosis, aguarda por la aprobación de expertos para su aplicación, posiblemente en enero

El régimen de Nicolás Maduro informó el martes 29 de diciembre la compra de la vacuna rusa Sputnik V y anunció que, en una primera etapa, serán inoculadas al menos un tercio de la población. 

“Hemos firmado para vacunar a 10.000.000 de personas. Estamos ya en programación para el suministro de la vacuna”, dijo Delcy Rodríguez en un acto televisado acompañada del embajador ruso en Caracas, Sergúei Melik-Bagdasarov.

El anuncio fue hecho el mismo día que Argentina y Bielorrusia comenzaron la aplicación de la vacuna Sputnik V, los primeros dos países, fuera de Rusia, en hacerlo. 

La vacuna empieza a encontrar compradores en el mundo mientras que los gobiernos de Europa desconfían de ella. En Estados Unidos la consideran una herramienta de propaganda del presidente Vladimir Putin. Desde Moscú, los científicos rusos sostienen que su eficacia llega al 91%. Esta vacuna estaría al alcance de algunos países que no estarían dispuestos a comprar las que producen las grandes farmacéuticas europeas y estadounidenses, como Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, Sanofi o Moderna.

Países que han solicitado la Sputnik V

Entre los demás países que firmaron con Moscú la compra de dosis de la vacuna en América Latina están Argentina, Brasil y Venezuela. El pasado día 12 de diciembre se vacunó el hijo de Nicolás Maduro, Nicolás Maduro Guerra. Es el primer funcionario del régimen que ha recibido la dosis. 

En Brasil no la compró el gobierno de Jair Bolsonaro, sino el Estado de Bahía, que encargó 50.000.000 millones de dosis. El país recibiría entonces un cargamento diferenciado de dosis. Aún así, resta que los entes reguladores de esa nación aprueben la llegada de la vacuna rusa. A pesar de ser un único estado el que le abra las puertas a la Sputnik V, el acuerdo permite que si en algún momento otra zona del país quisiera comprar más dosis, pueda hacerlo.

En Argentina, este martes inició un el operativo de vacunación de la Sputnik V de manera simultánea en todo el país. El gobierno argentino estima aplicar las primeras 300.000 dosis en una primera etapa que estará destinada exclusivamente al personal de salud.   

Por su parte, en Venezuela, desde agosto al menos 2.000 venezolanos estarían participando en la fase III de los ensayos clínicos de la vacuna Sputnik V. Los detalles de los resultados así como el plan de vacunación, hasta el momento, se desconocen. 

En total, más de 50 países, entre ellos India, Brasil, China, Argentina, Bielorrusia, Hungría, Venezuela, Nepal, Uzbekistán, Egipto, México y Kazajstán, han demandado pedidos que ascenderían a más de 1.200 millones de dosis. Sin embargo, y con excepción de la aplicación que ya comenzó a desplegarse en la Argentina y Bielorrusia, el resto de los países que han manifestado interés condicionan sus pedidos a una certificación que confirme su eficacia.

Las autoridades sanitarias en Hungría, por ejemplo, han manifestado sus inquietudes por el desarrollo de la vacuna. Por ello, su programa de aplicación quedará condicionado a la decisión de un grupo de expertos húngaros. De acuerdo con el gobierno de Budapest, la producción en masa de Sputnik V en Hungría podría comenzar el próximo año “si la vacuna resulta segura y eficaz”.

Vacuna Sputnik V

Rusia comenzó a producir su primera vacuna contra el coronavirus, bautizada como Sputnik V, el pasado 15 de agosto. La comunidad científica internacional recibió la noticia con recelo debido a la velocidad de los ensayos y la poca información sobre el fármaco.

Según los desarrolladores de la vacuna, esta consta de dos componentes: el primero se basa en el adenovirus humano tipo 26, y el segundo, en el adenovirus humano recombinante del tipo 5. El medicamento se administra dos veces, en un intervalo de 21 días.

Algunos países dieron marcha atrás 

Después de haber anunciado que compraría la vacuna rusa, el gobierno de Turquía descartó su decisión porque considera que su desarrollo no se hizo siguiente “buenas prácticas”. 

El problema es que la vacuna rusa se produce en la plataforma de adenovirus, no cumple con los estándares de GLP; no será aceptada ni por la Organización Mundial de la Salud, ni por el mundo; nosotros tampoco podemos expedir la licencia, por eso esta (vacuna) ha pasado fuera del margen de nuestros intereses», dijo Fahrettin Koca, ministro turco de sanidad.

La Sputnik V la autorizaron únicamente autoridades rusas, que dieron su aval incluso antes de que terminaran los ensayos. Turquía finalmente decidió comprar 50 millones de dosis a la farmacéutica china Sinovac Biotech.

El gobierno ruso no ha comunicado los datos de su vacuna para que sea validada por organismos como la Organización Mundial de la Salud. En Europa se podrá usar provisionalmente solo mientras la Comisión Europea considere que hay una urgencia extrema en su uso. Esto debido porque aún no la aprueba la Agencia Europea del Medicamento, que no ha recibido datos de las autoridades rusas. 

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