• Cada vez es mayor el número de mujeres dentro del territorio nacional que no cuenta con los recursos para el consumo de medicamentos básicos durante su embarazo

Carolina Rodríguez tiene 35 años de edad y un embarazo de casi 39 semanas. Cuenta para El Diario que durante ese periodo se le ha hecho difícil adquirir las vitaminas necesarias para la salud del futuro bebé, porque todo está dolarizado, pero ella y su familia ganan en bolívares.

Su aspiración es dar a luz por cesárea en una maternidad pública ubicada en la ciudad de Valencia, estado Carabobo. Allí le piden gasas, guantes y batas quirúrgicas –entre otros implementos- para realizarle el procedimiento. 

Aunque puede dar a luz en cualquier momento, no tiene todos los recursos necesarios para la cesárea, lo que es motivo de una incertidumbre que no le hace bien a su condición de embarazada. Aún espera el “sí” de dicha maternidad.

Mujeres embarazadas
Foto referencial

La historia de Carolina es la misma de muchas mujeres embarazadas en Venezuela que, víctimas de la crisis económica que atraviesa el país -traducida en una profunda hiperinflación, destrucción del aparato productivo nacional y del bolívar que derivó en una dolarización progresiva-, no cuentan con los recursos para adquirir los medicamentos requeridos en el periodo de gestación.

Jorge Pérez, ginecobstetra e integrante de la junta directiva de Médicos Unidos Venezuela en la entidad carabobeña, ve con preocupación cómo en cada oportunidad más pacientes, incluso provenientes de consultas privadas, acuden a los chequeos sin tomar las vitaminas indicadas porque son inaccesibles para muchas de ellas.

Estamos hablando de hasta de cinco, seis, ocho y hasta diez millones de bolívares por una vitamina y esto por supuesto no está al alcance de muchas de nuestras embarazadas”, sostuvo.

El equipo de El Diario, consciente de esta realidad, lleva una base de datos sobre el precio del hierro, ácido fólico y calcio y su evolución durante el año 2021. Los especialistas consideran que estos medicamentos son esenciales para las embarazadas.

Actualmente este kit ronda los 33.870.000 bolívares, unos 18,59 dólares al cambio oficial del Banco Central de Venezuela.

Consecuencias irreversibles

El doctor Pérez asegura que el suministro de una menor cantidad de vitaminas al feto puede ocasionar un retardo del crecimiento intrauterino. Esto trae como consecuencia un recién nacido de bajo peso con una posible desnutrición “in útero”, que es un feto con peso inferior al percentil diez.

“Un percentil diez significa que, de cada cien bebés que nacen, este se encuentra en el número diez en cuanto al peso. Todo lo que esté por debajo de diez es un bebé de bajo peso al nacer”, explicó.

El problema de la falta de peso para los neonatos es que se relaciona con trastornos psicomotores del bebé y puede acarrear problemas de aprendizaje, de habla y de motricidad.

Anteriormente existían programas donde en las consultas prenatales de las instituciones públicas se les brindaba la vitamina a las pacientes. Hoy lamentablemente esto no es así, por lo tanto vamos a ver una oleada de recién nacidos con trastorno de peso al nacer”, sentenció.

El futuro de la próxima generación de venezolanos ya está seriamente comprometido en todos los niveles. Un retroceso para el país de hasta décadas que será difícil de recuperar, en tiempos en el que el resto de la región avanza a pesar de los problemas internos que puedan afrontar.

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