• El director ejecutivo de la ONG Ciudadanía en Acción, Edison Arciniega, explicó para El Diario que el estudio realizado durante todo 2020 reveló que el sector privado garantizó el 91% de la alimentación de los venezolanos

Un reciente informe publicado por la ONG Ciudadanía en Acción, en el que se estudió la disposición alimentaria durante 2020, reveló que el Estado apenas suministró el 9% de los alimentos distribuidos en el país, mientras que el sector privado garantizó el 91%.

El sociólogo y director ejecutivo de Ciudadanía en Acción, Edison Arciniega, explicó para El Diario que el estudio que abarcó todo el año, se basó en dos sistemas de monitoreo que siguen patrones de inteligencia de mercado. 

  • En primera instancia, un sistema que hace seguimiento a 590 comunidades, cada una de un promedio de 200 familias.

Indicó que ese panel de comunidades les permitió medir la cobertura, el alcance, la penetración y los volúmenes del programa CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción) y de los combos proteicos.

  • Segundo, un sistema de monitoreo de las cargas que se movilizan con destino final al mercado.

“Nos permite inferir cuántos alimentos está colocando el sector privado o la comercialización tradicional, lo que llamamos disposición de mercado de alimentos al alcance del consumidor”, detalló el sociólogo.

Alcance del CLAP

CLAP. Se creó el 3 de abril de 2016 para hacer frente a la escasez de alimentos y la crisis económica del país.

Arciniega señaló que en el estudio hay un resultado clave y es que el CLAP llegó al 38,99% de los hogares venezolanos durante el año 2020, lo cual indica que la mayor parte (61%) no recibió este suministro.

Fuente: Ciudadanía en Acción

Añadió que existe una gran desigualdad interregional en la recepción del programa, por ejemplo, mientras en la región capital 48,02% recibió el suministro, en la región oriental solo 30,67% lo recibió.

“Las tres primeras regiones, capital, central y centroccidental, tienen más del 40% de cobertura del CLAP y el resto del país está por debajo del 37%”, precisó. 

El especialista puntualizó que en el estudio se visualiza que en ningún momento el CLAP llegó a más de 3.000.000 familias en un país que tiene al menos 6.193.000. 

El CLAP en 2020 pasó a convertirse en un programa que no llega a la mitad de los hogares venezolanos”. Edison Arciniega, sociólogo y director ejecutivo de Ciudadanía en Acción.

En contraste, sostuvo que para el año 2019 este programa llegó a más del 70% de las familias, lo que indica que el CLAP en vez de fortalecerse se debilitó de forma sustancial.

Distribución de las cajas/bolsas 

El estudio revela que en 2020 se distribuyeron 2.685.000 cajas mensuales, lo que se traduce en que el promedio de este suministro fue de uno por hogar.

Esto quiere decir que el Estado dejó de adjudicar más de una caja en los hogares que lo requerían por el número de personas.

Arciniega señaló que según los criterios iniciales de la normalización del CLAP, se debía designar más cajas a familias que tenían niños, adultos mayores o personas con discapacidad.

“Se repite la desigualdad. La región oriental tiene 275.000 cajas, aunque tiene casi la misma población que la región capital, la cual recibe al menos 624.000”, subrayó.

Agregó que en el caso de la proyección total anual fueron 32.000.000 de cajas o bolsas asignadas por este programa.

Cantidades de alimentos

Arciniega comentó que en el caso del peso promedio de cajas o bolsas, este estuvo cercano a los siete kilogramos durante el año 2020, aunque destacó que el CLAP es un programa que está normado el 6 de julio de 2016 y establece que son 19 kilogramos. 

Sin embargo, mencionó que en diciembre de 2020 el suministro llegó a cinco kilos, lo que significa que está muy lejos de lo que se estableció originalmente. 

En la proyección de alimentos por mes, lo que más fue suministrado por el Estado fueron: harina de maíz precocida, arroz blanco, pasta y lentejas. 

La salsa de tomate no fue adjudicada durante el año. Por otra parte, la harina de trigo y la mayonesa no superaron las 43 toneladas métricas.

Fuente: Ciudadanía en Acción

“Estamos ante un programa languideciente tanto en términos de cobertura, como en número de combos e inclusive el peso de los mismos. Además de perder diversidad, se redujo apenas a tres rubros (harina de maíz, arroz y pasta)”, indicó Arciniega.

Detalló que el país tuvo aproximadamente unas 445.000 toneladas métricas de alimentos por mes y el CLAP promedió cerca de 20.000 toneladas. Es decir, que durante el promedio del año “este programa fue insignificante, estuvo en menos del 7% de distribución”. 

En el informe se revela que el punto máximo de distribución fueron 31.300 toneladas y cerró el año en 13.180.

Complementarios CLAP

Arciniega sostuvo que en el caso de los complementarios CLAP, un programa que inicialmente distribuía alimentos frescos como hortalizas, raíces, tubérculos y plátano. Indicó que este año solo distribuyó huevo, pollo y carne y llegó a promediar unos cuatro kilos en total.

“Apenas estaba llegando a números muy pequeños de familias que no sobrepasan el 30%”, señaló.

En el caso de la disposición global de alimentos suministrada por el Estado, el especialista puntualizó que este llegó al 9%.

Arciniega precisó que el total de alimentos que hubo disponible en 2020 fue de 5.173.000 toneladas métricas, y hubo un déficit con respecto a lo que establece la dieta prototipo sociohistórica, que es la forma en que los venezolanos tradicionalmente podían satisfacer las 2.500 calorías que requiere el biotipo nacional. 

Añadió que eso se distribuye en 88 rubros y cuando se lleva por persona hay un requerimiento de 36 kilos por venezolano de consumo mensual.

Mencionó que aunque el déficit del año cerró en 6.898.000 toneladas, en 2020 tuvo casi 2.000.000 de toneladas métricas más de alimentos.

Fuente: Ciudadanía en Acción

Desigualdad en regiones

El sociólogo recalcó que cuando se regionaliza la disposición, se aprecia la desigualdad respecto a las regiones que producen y procesan alimentos, con las que los reciben. 

Indicó que se tiene que la disposición de alimentos está cercana al 50% en la región centroccidental, zuliana y andina, y es menor a ese porcentaje en el resto de las regiones, teniendo apenas un 30%.

“Este es el efecto de la carencia del combustible, regiones que generalmente hacen exportaciones internas de alimentos a otras regiones no pudieron hacerlo y eso se traduce en que tienen más comida que las zonas receptoras”, detalló.

Fuente: Ciudadanía en Acción

Poder adquisitivo

Debido a que el sector privado es quien garantiza más del 90% de los alimentos en el país, esta es la principal vía de comercialización del venezolano. Sin embargo, debido a la crisis económica, no todos tienen acceso a la compra del suministro necesario para subsistir.

Arciniega destacó que un tercio de los consumidores están adquiriendo 61% de la disposición, debido a que la alimentación del venezolano depende del acceso al dólar. 

En un estudio que publicará Ciudadanía en Acción a mediados de febrero se profundizará en los datos que revelen con mayor detalle la capacidad adquisitiva del venezolano en torno a la alimentación.

Agregó que existe una desigualdad abismal a nivel de acceso, debido a la capacidad adquisitiva. Según sus investigaciones, solo 32% de los venezolanos tienen ingresos en dólares, lo que indica que más del 60% de los consumidores no pueden adquirir ciertos alimentos o la mayoría de ellos.

Noticias relacionadas