• El pasado 6 de febrero se suicidó el futbolista uruguayo Santiago “Morro” García tras presentar un cuadro de depresión. Cuatro especialistas en psicología deportiva fueron consultados por El Diario para hablar sobre esta enfermedad mental | Foto: El Gráfico

Consternado y perturbado, así ha estado el deporte en estos últimos días por el suicidio de Santiago “Morro” García. El pasado 6 de febrero lo hallaron muerto en su domicilio, ubicado en Mendoza, Argentina, con un disparo en la cabeza. El futbolista uruguayo estaba bajo tratamiento psiquiátrico, pues trataba de superar un cuadro de depresión profunda.

Morro había disputado cinco temporadas con Godoy Cruz. Con 51 goles ya era el goleador histórico del club en primera división. Sin embargo, se encontraba en horas bajas. José Mansur, presidente del Tomba, criticó su exceso de peso y falta de profesionalismo. Por eso lo apartó del equipo en diciembre de 2020, pese a que el jugador tenía contrato hasta junio de 2021.

No somos robots, no estamos hechos de acero, nos pasan cosas y eso hace que el rendimiento dentro del campo de juego no sea el óptimo. Hubo varios problemas personales que fueron influyendo en mi rendimiento. No fue fácil para mí. No son excusas”.
Santiago “Morro” García a Radio Nihuil, de Mendoza, en junio de 2019.

García estaba analizando opciones con su representante para definir su destino, aunque no quería marcharse de Mendoza. De acuerdo con la prensa argentina, al delantero de 30 años de edad le angustiaba tener más de un año sin ver a su hija, quien vive con su expareja en Uruguay. Además, el futbolista se mantuvo aislado a finales de enero debido a que contrajo covid-19.

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La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el que los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de varias semanas.

En el deporte de alto rendimiento existe una serie de elementos estresantes que podrían ocasionar el desequilibrio del atleta en momentos determinados. Jorge Hernández, presidente de la Asociación Venezolana de Psicólogos del Deporte (Avpside), explica que la depresión es un cuadro psiquiátrico que debe ser atendido.

“Hay elementos que son importantes para la sintomatología depresiva. Por ejemplo, la persona no siente satisfacción por la actividad deportiva que realiza, manifiesta poco interés por la vida; también tiene pérdida del apetito de manera significativa, pérdida del sueño y una disminución del estado de ánimo”, señala Hernández en exclusiva para El Diario.

En el caso del Morro García, considera el psicólogo, hubo subvaloración del estado emocional que el jugador estaba presentando. Por eso es importante monitorear a los deportistas, recomienda, porque ellos están bajo constante presión. 

Hay estructuras de personalidad que aguantan esa presión, mientras que hay otras que no. Yo no seguía el caso directamente, pero él venía anunciando que ya no se sentía motivado para ir a jugar. Esas manifestaciones verbales hay que escucharlas y atenderlas”, sostiene.

La depresión puede tener dos tipos de origen: endógena (factores internos) y exógena (factores externos). La depresión exógena está vinculada al mal manejo del estrés. “Hay situaciones en la vida del deportista que pueden generar una sintomatología depresiva”, complementa el presidente de la Avpside.

La depresión endógena, en tanto, tiene que ver con procesos personales que se arrastran por largo tiempo. Puede estar vinculada a situaciones de maltrato infantil, desvalorización familiar y conflictos a temprana edad. “Eso queda latente en la psique del jugador por mucho tiempo, y en la adultez termina manifestándose”, detalla el psicólogo.

Importancia de la psicología en los deportistas

La psicología en el deporte es un tabú para muchos deportistas y, sobre todo, para los entrenadores que prescinden de un psicólogo para su cuerpo técnico, afirma Hernández, dado que estos especialistas tienen una formación académica en los cuadros psiquiátricos clínicos. En este caso, pueden identificar cuando un jugador pasa por un cuadro depresivo.

Foto: Prensa FVF

“La psicología deportiva es una especialidad que no tiene nada que ver con la psicología clínica. Hay muchos entrenadores que manifiestan que ellos son los psicólogos, como lo ha dicho el técnico de la Vinotinto, José Peseiro. Esa es una declaración irresponsable. Un entrenador puede saber de psicología, pero solo son conocimientos teóricos”, enfatiza.

La depresión, aclara, no tiene que ver cuando una persona está triste o ansiosa. La ansiedad es un cuadro de agitación que presenta síntomas físicos, como trastornos digestivos y cardíacos. “Cuando la ansiedad se vuelve extrema la persona puede entrar en pánico; mientras que la tristeza es una emoción normal y sana que tiene que regularse”, reflexiona.

El presidente de la Avpside es partidario de que toda persona debería hacer, en algún momento de su vida, algún tratamiento psicoterapéutico. “No tienes que estar loco o en una crisis para ir al psicólogo. Todos nosotros tenemos cosas que no hemos resuelto en nuestro interior. Es importantísimo hacer labores psicoeducativas, tanto en drogas como en el alcohol, la promiscuidad y la sintomatología depresiva”, asevera.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Foto: FIFPro

La psicóloga deportiva Carla Barreto explica para El Diario que los síntomas para determinar que una persona está deprimida son distintos. Primero se tienen que ver los episodios que está presentando el paciente y el tiempo que duran para hacer el diagnóstico clínico.

Existen síntomas cognitivos, como pérdida de la memoria, incapacidad para concentrarse, juicio pobre y preocupación constante. Luego tenemos síntomas emocionales, como cambios de humor, irritabilidad e incapacidad para relajarse. En cuanto a los síntomas físicos tenemos dolores de cabeza, diarrea, estreñimiento, náuseas, mareos, enfermedades respiratorias y pérdida del deseo sexual”, precisa la psicóloga.

Barreto, quien trabaja con Yaracuyanos FC, argumenta que existen muchas razones por las que el deportista puede caer en depresión, sobre todo cuando no tiene capacidad para manejar y reconocer sus emociones. Al tener depresión, la voluntad del paciente se ve afectada.

“La labor del psicólogo que trabaja en un equipo es observar el comportamiento del atleta y brindarle todas las herramientas necesarias para que pueda sobrellevar esta situación. Es importante el acompañamiento, porque es un proceso lento. Cada persona tiene una realidad distinta. No todos cuentan con las mismas posibilidades o herramientas mentales”, declara.

Estrellas del deporte han caído en depresión

Foto: Sports Illustrated

Leonardi Delgado, psicólogo de los Cardenales de Lara, conceptualiza la depresión como una respuesta a necesidades no cubiertas, desde la gestación hasta la edad que tenga el paciente. Le corresponde a causas multifactoriales.

Muchos síntomas son invisibles en la depresión, pero hay otros que no tanto. ¿Cómo tratarla? Con acompañamiento. La variable espiritual es la que yo recomiendo por excelencia, entre otras herramientas de la psicología”, comenta Delgado en exclusiva para El Diario.

El multimedallista olímpico Michael Phelps le confesó al mundo en enero de 2018 que, a pesar de sus logros, sufrió una depresión que lo había dejado al borde del suicidio. En varias entrevistas explicó que había superado aquella etapa oscura de su vida. No obstante, en mayo de 2020 reconoció que la pandemia ha sido uno de los momentos más aterradores para su salud mental.

El tenista australiano Nick Kyrgios reveló en 2020 su “situación triste y solitaria” mientras batallaba contra la depresión que le provocó el ritmo competitivo de la ATP. Kevin Love, campeón de la NBA con los Cleveland Cavaliers, también hizo públicos sus problemas de salud mental: “Pensé que la muerte era una posibilidad”.

El basquetbolista español Alex Abrines estuvo 13 partidos inactivo sin dar declaraciones oficiales por depresión, y esto le obligó a apartarse de los Oklahoma City Thunder a mitad de la temporada 2018. DeMar DeRozan, estrella de los San Antonio Spurs, reconoció ese mismo año que “esta depresión saca lo mejor de mí”.

Uno de los casos más conocidos es el del futbolista español Andrés Iniesta, quien confesó que en 2009 tomaba pastillas y llegó a pensar en “situaciones extremas». Una serie de lesiones y la muerte de su íntimo amigo Dani Jarque le generó un estado de ansiedad que lo llevó a buscar ayuda, y eso que había ganado el triplete con el Barcelona aquel año.

Foto: EFE

“El público siempre va a ser un factor que, dependiendo del momento, sumará o restará. Todo deportista élite debe manejar la presión. Tener una capacidad de reenfoque, de pasar la página cuando las cosas no le están saliendo bien, y buscar ayuda no solo a nivel táctico y técnico, sino también psicológico”, expone Delgado.

Morro García y el suicidio de otros futbolistas 

Cualquier tema que tenga que ver con la salud mental de una figura pública, en este caso un deportista, sigue siendo un tabú, sostiene el coach motivacional de la Vinotinto sub-20, Víctor Montilla.

“Lo primero que tenemos que entender es que la depresión no tiene distinción en ningún ser humano. Hay muchas formas de sentirse deprimido: cuando al deportista lo cambian de equipo, cuando no lo renuevan, cuando se lesiona, cuando se retira; también cuando rompe con su pareja o cuando tiene una pérdida familiar. Se pierde la esperanza y el sentido de la vida”, expresa Montilla en exclusiva para El Diario.

El fútbol se vio conmocionado en octubre de 2020 por la misteriosa muerte de Jeremy Wisten, exjuvenil del Manchester City. Tenía 17 años de edad y formó parte de la academia citizen desde 2016. De acuerdo con los medios británicos, al defensor le afectó que el club dejara de contar con él y, aparentemente, cayó en una depresión de la que salió de la peor manera: el suicidio.

Otro futbolista que se quitó la vida fue el arquero alemán Robert Enke. El exportero del Barcelona se arrojó a las vías de un tren en movimiento en noviembre de 2009. Desde que su hija de dos años murió en 2006 a causa de un problema cardíaco, el jugador de 32 años de edad se hundió en la tristeza. Por temor a que disminuyera su rendimiento deportivo nunca quiso que sus depresiones fueran públicas.

Foto: The Hindu

“Como estamos en una era donde tenemos exceso de información al alcance de nuestras manos, el atleta tiene más elementos distractores y disonantes que no van en concordancia con la productividad o el rendimiento deportivo. El jugador podrá tener un punto económico o material muy alto; pero, a lo mejor, un punto espiritual muy vacío”, agrega  Montilla.

Para Barreto, puede que el deportista sea más propenso a caer en depresión que el resto de la gente, debido a los niveles de exigencia y de presión a los que están expuestos. “Es válido que el jugador tenga una mentalidad positiva, de ser inquebrantable y resiliente; pero no nos olvidemos de que ellos también son seres humanos”, advierte.

En cambio, Leonardi Delgado considera que la depresión siempre va a estar asociada con problemas personales, y esto se ve reflejado en el resultado dentro del terreno de juego. “Los deportistas no son más proclives a estar deprimidos, solo que son figuras públicas; pero la depresión ataca sin importar raza, cultura, religión o estrato social”, justifica.

En esta misma línea se muestra Jorge Hernández: “El deportista no es más propenso a padecer enfermedades mentales, sencillamente depende de los recursos internos que este tenga. Considero que el porcentaje de atletas que puede caer en depresión no es mayor al del resto de la gente”.

Pero el suicidio es un tema que está latente en cualquier ámbito de la sociedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó en octubre de 2020 que más de  1.000.000 personas se suicidan al año. Además, de acuerdo con un informe de septiembre de 2019, el suicidio es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad.

Depresión y ansiedad a principios de la cuarentena

Foto: Referencial

Los casos de futbolistas profesionales que presentan síntomas de ansiedad y depresión aumentaron desde que se impusieron las medidas de confinamiento para reducir la propagación del covid-19, de acuerdo con estudio realizado por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro) y sus sindicatos.

FIFPro y el Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam encuestaron a 1.602 jugadores profesionales de 16 países en confinamiento, entre el 22 de marzo y el 14 de abril de 2020. Determinaron que 13% de 1.134 futbolistas masculinos (con edad media de 26 años) y 22% de 468 futbolistas femeninas (media de 23 años) reportaron síntomas de ansiedad y depresión durante ese período.

Esta cifra se compara con una encuesta similar que realizaron a 307 futbolistas entre diciembre de 2019 y enero de 2020, en la que 11% de las jugadoras y 6% de los jugadores mostraron síntomas de depresión. Además, 18% de las mujeres y 16% de los hombres evidenciaron marcadores de ansiedad generalizada, como preocupación o tensión.

El deportista tiene que lidiar con altas y bajas. En definitiva, el covid-19 nos cambió la vida. En este caso, la labor del coach motivacional es escuchar, entender, ayudar y acompañar al deportista a que saque ese miedo, ese pánico y esa tristeza que tienen por dentro; a darle confianza y esperanza. Uno maneja la confidencialidad en cada caso”, enfatiza Víctor Montilla.

¿Cómo se combate la depresión en el deporte?

El deportista es un ser humano, reitera Hernández, así que el tratamiento para un cuadro depresivo es el mismo que el del resto de las personas. Se debe hacer una interconsulta con psiquiatría y considerar la posibilidad de hacer una medicación, añade, porque puede que haya un desequilibrio en el sistema bioquímico de las neuronas.

“Hay un neurotransmisor que se altera cuando una persona entra en un cuadro depresivo y se debe restablecer el equilibrio con medicación. Posteriormente se realiza la psicoterapia, donde el deportista se reúne con el psicólogo para contar lo que está pasando”, precisa el presidente de la Avpside.

Servicio gratuitos de telemedicina psicológica en Venezuela

• Servicio de Atención Psicológica de Cecodap: +58 424 180 40 02 | +58 424 284 23 59 | cecodap.sap@gmail.com

• Federación de Psicólogos de Venezuela: +58 212 416 31 16 | +58 212 416 31 18

• Sociedad Venezolana de Psiquiatría:+58 426 519 66 18

• Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela: +212 313 56 60

Como psicóloga que trabaja con el deporte, Carla Barreto hace énfasis en que cada persona tiene una personalidad distinta, y no todas cuentan con las mismas posibilidades o herramientas mentales. “El mayor consejo que yo puedo dar es hacer una psicoeducación desde temprana edad, acerca de nuestras emociones, talentos y proyectos de vida. De esta manera se puede dar una comunicación asertiva para evitar este tipo de situaciones”, dice.

Al igual que Barreto, Delgado expresa que el proceso de sanación y recuperación se da a través del acompañamiento y el enfoque humanista. “Hay que entender que todo ser humano, en cualquier momento, puede presentar síntomas de una depresión. Eso forma parte de la vida. Hay que entenderlo así”, sentencia.

La presión a la que están expuestos los atletas es permanente. La depresión no distingue de nacionalidad, edad, posición social, sexo o condición política. Santiago “Morro” García fue una víctima de esta enfermedad. En este caso, los equipos o instituciones deportivas deberían mantenerse alerta y brindar la asesoría necesaria para tratar los problemas de salud mental, sobre todo en tiempos de pandemia. 

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