• Durante un conversatorio virtual, el presidente interino de Venezuela calificó como “propaganda de la dictadura” las acusaciones de corrupción contra su despacho en el manejo de recursos en el exterior

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, señaló el miércoles 10 de febrero que el gobierno interino tiene un plan para garantizar su sucesión en caso de ser asesinado o detenido por el régimen de Nicolás Maduro.  

Durante un conversatorio virtual organizado por la Fundación Libertad, de Argentina, el dirigente opositor reconoció que sigue con total seriedad las declaraciones de dirigentes oficialistas que lo han amenazado con detenerlo. Agregó que ya han tomado medidas para garantizar la continuidad del gobierno interino sin él.

Estamos tomando medidas. Es un riesgo que existe, no tomamos las amenazas de la dictadura como vacías, porque ha demostrado que no lo son con el encarcelamiento de presos políticos, el asesinato, la desaparición y la tortura”, declaró.

Recordó que tanto él como su familia son objeto de constante persecución y hostigamiento por parte de funcionarios de los cuerpos de inteligencia del Estado, con vehículos sin matrícula que se estacionan frente a su casa o le siguen cuando viaja con su esposa e hija.

Desde la instalación de la Asamblea Nacional del chavismo el pasado 5 de enero, no han sido pocas las declaraciones en la que sus diputados prometen encarcelar a Juan Guaidó. Una de las más mayores promotoras de la causa es la primera vicepresidenta del organismo, Iris Varela, quien encabeza la campaña para que el Poder Judicial, afín al régimen, actúe contra los parlamentarios electos en 2015 por supuesta traición a la patria. El empeño de Varela ha llegado al punto de mostrar unas esposas durante una entrevista dada a un programa de televisión el 3 de febrero, con las que aseguró ser capaz de arrestar ella misma a Guaidó en caso de encontrarlo en la calle.

“La intención de la dictadura es aniquilar la alternativa democrática. Es lo que hizo Castro en Cuba y lo que pretende hacer Ortega en Nicaragua”, expresó al respecto el presidente encargado.

Aunque no reveló detalles sobre su plan de continuidad para evitar posibles represalias contra su eventual sucesor, sí señaló que parte de las medidas en las que trabaja pasan por el rescate de la institucionalidad del Estado a través del fortalecimiento de la Asamblea Nacional que preside y la formación de sus diputados.

Acusaciones de corrupción

Foto: Cortesía

Durante el conversatorio, que estuvo moderado por el ensayista peruano Álvaro Vargas Llosa, se le preguntó a Guaidó sobre las acusaciones de corrupción que ha recibido el gobierno interino en los últimos meses. El político calificó esas denuncias como “propaganda de la dictadura” y señaló que su Administración tomó las correcciones pertinentes ante casos como el supuesto desvío de recursos destinados a la ayuda humanitaria.

Explicó que todo el dinero enviado por Estados Unidos y demás instituciones para la asistencia de venezolanos refugiados en la ciudad de Cúcuta (Colombia) es administrada directamente por las fundaciones y organizaciones no gubernamentales que operan en la zona. Indicó que el gobierno interino no maneja ni tiene acceso a las cuentas donde se depositan esos recursos. 

Las acusaciones de corrupción sobre la ayuda humanitaria en la frontera ya habían sido desmentidas en 2019 por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), ente encargado de suministrar las donaciones. En su página web, explica que su proceso de asignación de contratos, subvenciones o acuerdos se gestiona directamente con las organizaciones privadas o sin fines de lucro con las que trabajan.

“Aunque actualmente el gobierno interino de Venezuela no administra ningún programa o fondo de Usaid, en algunos casos, Usaid proporciona compensación, costos de viaje y otros gastos para algunos asesores técnicos de la Asamblea Nacional y la Administración interina de Guaidó a través de fondos de asistencia. No se proporcionan fondos directamente a los miembros electos de la Asamblea Nacional, a los funcionarios de alto nivel de la Administración de Guaidó, a los embajadores ni al propio presidente encargado”, aclaró la Usaid.

Otro caso mencionado por Guaidó fue la reunión que realizó a finales de 2019 entre el gobierno de Paraguay y la Comisión para la recuperación de activos en el extranjero, donde se ofreció a ese país reducir en un 50% la deuda de 265 millones de dólares que su industria petrolera posee con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa). El presidente interino admitió que sí se produjo el encuentro entre sus emisarios con las autoridades paraguayas, pero la negociación solo quedó en borrador y nunca se concretó por no ser conveniente para los intereses de ninguna de las partes.

No obstante, dijo que el episodio sirvió al Parlamento venezolano para reformar la Ley Especial de para la Recuperación de Bienes e Intereses en el Extranjero, con el fin de crear más mecanismos de transparencia y contraloría.

“La propaganda promovida por la dictadura la hemos utilizado para tomar correcciones y aprovechar de hacer auditorías y ser más transparentes de cara a los ciudadanos”, aseguró.

Agenda de calle

Guaidó reiteró que para los próximos días espera retomar la agenda de protestas y acciones de calle paralizadas durante la pandemia de covid-19. Dijo que actualmente se encuentran en fase de “organización, articulación, unificación y convocatoria”.

Hombre con mascara de Trump en una marcha en Venezuela convocada por Guaidó
Foto: Cortesía

Señaló que en los últimos días se han registrado en el país protestas encabezadas por el sector estudiantil y los sindicatos. Los instó a actuar de manera articulada en una misma lucha que incluya a todos los sectores de la sociedad civil. 

Al ser cuestionado sobre la falta de motivación de la ciudadanía para manifestarse por los pocos resultados obtenidos en el pasado con otras convocatorias similares, el parlamentario justificó que “la libertad no pierde el momento”, y que es un error considerar los diferentes mecanismos de presión como un objetivo definitivo, pues eso lleva a crear falsas expectativas.

“Es una reivindicación, pues sería injusto para el sacrificio de miles de presos políticos y personas asesinadas en las protestas el no reconocer que estas acciones han sido un pilar para la construcción de la mayoría que hoy rechaza la dictadura y la usurpación de Nicolás Maduro”, afirmó.

Recordó que él mismo durante sus años de dirigente estudiantil vivió en carne propia la represión. Como diputado aún tiene alojados en su cuerpo perdigones de las protestas del año 2017.

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