• El equipo de El Diario conversó con Jeison Rodríguez, el joven venezolano reconocido por el libro de los Récords Guinness Mundiales del año 2014 y certificado nuevamente en 2018 como la persona viva con los pies más grandes

Jeison Orlando Rodríguez Hernández, tiene 25 años de edad y es oriundo de Maracay, estado Aragua. Nació con una rara enfermedad denominada acromegalia con gigantismo, un trastorno que produce secreción excesiva de la hormona de crecimiento y que padecen alrededor de 400 personas en Venezuela, según cifras de la Asociación Venezolana de Pacientes con Enfermedades Lisosomales (Avepel) para el año 2018.

Jeison nació el 16 de octubre de 1995 en el Hospital Central de Maracay. Vivía una infancia normal, pero a los 8 años de edad él empezó a presentar fuertes dolores de cabeza y dos años más tarde “los huesos se le despegaron y sentía la extremidades sueltas” según recuerda.

Finalmente a los 12 años de edad lo diagnosticaron y desde entonces comenzó a recibir tratamiento con regularidad para controlar su condición. No obstante, desde hace cuatro años no recibe los medicamentos necesarios para controlar la acromegalia y eso trajo como consecuencia que siguiera creciendo.

Jeison Rodríguez: el venezolano con los pies más grandes del mundo clama por ayuda para costear su tratamiento
Foto: cortesía

“Desde diciembre del año 2017 no me coloco las inyecciones que se llaman sandostatin de 20 mg y somavert de 20mg”, dijo Jeison, en entrevista exclusiva para El Diario.

Los medicamentos que él menciona los otorgaba el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) cada 28 días y podía adquirirlos en la Farmacia de Medicamentos de Alto costo en Los Ruices, Caracas, pero desde diciembre del año 2017 Jeison y otros pacientes con la misma condición temen por sus vidas al no contar con sus tratamientos respectivos.

Por la situación en la que estamos ahorita ya no están suministrando esos medicamentos. Sí se consigue, pero su costo es muy elevado. Cada ampolla de sandostatin sale en 1.800 dólares y de somavert en 2.800 dólares», detalló.

Esa es la razón por la que sigue creciendo. Los ingresos económicos de su familia solo le alcanzan para cubrir medicinas de menor costo como el diclofenac sódico en ampollas y tabletas, protector gástrico, vitaminas para su organismo e incluso eutirox de 100 mg para controlar la tiroides.

“Cuando fui al médico hace poco me dijo que tenía mucho tiempo sin las inyecciones y son indispensables porque regulan las hormonas de crecimiento y aplaca la glándula pituitaria para que no siga segregando esas hormonas”, explicó.

Jeison vive desde hace cinco años en el municipio García de Hevia, estado Táchira, pues su padre es tachirense y asegura que se le facilita más la compra de medicamentos estando cerca de la frontera con Colombia.

Jeison Rodríguez: el venezolano con los pies más grandes del mundo clama por ayuda para costear su tratamiento
Foto: cortesía La Opinión

“Vengo a Maracay a hacerme exámenes médicos cada cierto tiempo, a que me vea la especialista y me regreso a Táchira, aunque creo que esta vez me voy a quedar aquí, no voy a regresar”, indicó.

Dolores de cabeza: el pan de cada día

Uno de los efectos adversos como consecuencia de la falta de sus inyecciones son los fuertes dolores de cabeza que le han ocasionado pérdida parcial del conocimiento.

Esas dolencias lo transforman, lo convierten en una persona violenta, iritable y con una fuerza superior a la que tiene normalmente. Jeison se ciega, golpea las paredes, mesas, puertas, luego se desmaya y al despertar no recuerda nada de lo que hizo.

“Lo que hago es estropear todo, pero no me daño las manos, me pongo muy enfurecido por el dolor y después ni me acuerdo lo que pasó, eso es consecuencia del tratamiento que me falta”, describió.

Los dolores de cabeza le impiden recordar fechas o acontecimientos importantes en su vida con exactitud. Por ejemplo, olvidó el año en que fue a Roma o el momento en que le dieron el certificado de los Récords Guinness Mundiales.

Jeison tampoco deja de crecer. Hace cuatro años aproximadamente medía 2,21 metros y en la actualidad su altura es de 2,385 metros, es decir, creció unos 17 centímetros desde que dejó de aplicarse el somavert y sandostatin para controlar su condición.

Jeison Rodríguez: el venezolano con los pies más grandes del mundo clama por ayuda para costear su tratamiento
Foto: cortesía

“Yo no tengo el dinero para adquirir esos medicamentos, las inyecciones son mensuales y es de por vida, no he conseguido cómo comprarlas. Si sigo así me coloco en manos de Dios porque la doctora siempre me dice que hay muchos riesgos, pero no me gusta decir esas cosas”.

Desde el año 2018 ha intentado pedir ayudas por diferentes medios para costear su tratamiento, pero cada vez que menciona el precio de las inyecciones las personas le dicen que es imposible colaborarle.

“Los únicos que me pueden ayudar son los millonarios de aquí de Venezuela, pero no he conseguido un apoyo estable”, expresó Jeison.

Récord Guinness: “Una gran decepción”

En el año 2014 Jeison contactó a los Récords Guinness Mundiales con la esperanza de recibir una respuesta y algún tipo de ayuda para tener una mejor calidad de vida.

Lo del récord Guinness fue una alegría de momento, pero ya para mí eso es un fiasco porque yo me inscribí con tanto esmero, tanta emoción, entusiasmo. Mucha gente decía que daban una ayuda de 10.000 dólares por pertenecer al libro y lo único que me dieron fue un certificado y hasta ahí”, cuenta.
Foto: cortesía

Ese año Jeison batió el récord cuando su pie izquierdo midió 39.6 centímetros y el derecho 40.1 centímetros. En 2018 rompió su propia marca y la organización de los Récords Guinness Mundiales lo invitó a Italia.

“Me llevaron a Roma, para entregarme un nuevo certificado de récord Guinness, yo hablé con la muchacha allá y le pregunté si me daban una ayuda económica y me dijo que no, que solo entregaban un certificado para que la gente me conociera”, relató.

Jeison estaba decepcionado porque esperaba algo más que un papel que lo validara como el hombre con los pies más grandes del mundo. Necesitaba dinero para sus inyecciones y así dejar de crecer.

“Ellos venden libros, ganan plata a costillas de los demás y no le dan nada a uno. Ahorita tengo los pies más grandes y han querido contactarme para ver si los pies me crecieron y yo les he dicho que sí, pero que no quiero que me actualicen esa historia ahí en un libro”, enfatizó Jeison.

Para él no vale la pena el reconocimiento mundial ni la fama que pueda darle un libro de récords mientras continúa padeciendo problemas con su salud y fuertes dolores de cabeza.

Aun así, no está completamente cerrado a la posibilidad de colaborar nuevamente con los Récords Guinness Mundiales si “llegasen a cambiar, a abrir los ojos y ver que uno necesita”.

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“La gente piensa que yo soy millonario, me han tratado de secuestrar varias veces pensando que yo soy rico. Yo lo que soy es un pobre joven, todo humilde, sin plata, sin ayuda, sin nada para costear mi tratamiento”, confesó.

Pese a las dificultades, Jeison agradece a Dios por contar con el apoyo y la fortaleza que le brinda su familia a diario pues ellos son el motor que lo impulsan para seguir adelante.

A la mano de Dios

De momento Jeison se encuentra desempleado. Antes trabajaba como carretillero en el estado Táchira pero ahora que planea quedarse en Maracay debe buscar una nueva fuente de ingresos. 

“Me dijeron que me quedara aquí (en Maracay) para hacerme unos exámenes y ver cómo conseguir las inyecciones y el tratamiento porque allá (Táchira) no puedo ir ahorita”, explicó Jeison.

La situación económica se tornó complicada para el hombre vivo con los pies más grandes de Venezuela y el mundo. Lamenta que sea cuesta arriba conseguir su tratamiento y anhela profundamente una mejor calidad de vida.

Jeison relató que un joven animador tachirense tuvo la buena intención de ayudarlo a proyectar su historia a través de redes sociales con la finalidad de lograr algún tipo de ayuda. También crearon una campaña en la plataforma GoFundMe, pero piensa que no ha dado resultado.

“No creo que eso haya funcionado porque no me han dicho nada de cuánto dinero va. Él me pidió permiso para hacer eso pero no me han hablado más de la campaña. Él me quiere ayudar, pero es difícil”.

Jeison tiene una cuenta de instagram (@el.pie.guinness.2016_2020) donde comparte fotografías y publica el enlace de su campaña de recolección para que otras personas lo apoyen y logre reunir el dinero necesario para sus inyecciones. De momento ha recibido 60 dólares en donativos de los 11.000 dólares que tiene como meta en la plataforma GoFundMe.

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