• Desde su fundación, la red atiende a 243.000 estudiantes en 177 escuelas distribuidas en casi todo el país. Foto principal: Fabiana Rondón

Fe y Alegría ha duplicado esfuerzos para sortear las dificultades que aquejan no solo a los estudiantes, sino también a los docentes venezolanos. Esta organización, que ya cumple 66 años, es un pilar de la educación, que no se ha desmoronado a pesar de la crisis del país. Desde la suspensión de clases presenciales el 13 de marzo de 2020, se fijaron el norte de duplicar aún más sus esfuerzos. 

11 meses después de que se suspendieran las clases presenciales, han perfeccionado sus métodos e iniciativas para llevar enseñanza a más jóvenes; también para brindar orientación tecnológica a los docentes durante la pandemia del covid-19. 

Desde foros virtuales para brindar apoyo psicológico a educadores hasta recaudar teléfonos y tablets para estudiantes y maestros son algunas de las iniciativas que han implementado en el último año. Nunca se han detenido.

Fe y Alegría cuenta con más de 1.600 centros en el mundo, que han servido a un millón y medio de participantes en diferentes programas que gestionan 40.000 colaboradores.

Por eso mismo la presencia de la red en Venezuela es tan importante: bajo la crisis humanitaria compleja que atraviesa el país bajo el régimen de Nicolás Maduro, trabaja con más de 243.000 personas, entre niños, jóvenes y adultos, en 454 puntos en pueblos y ciudades del país. 

Fe y Alegría, 66 años impartiendo educación de calidad en las comunidades venezolanas
Foto: Fabiana Rondón

Además de la educación, tiene programas de protección integral de las comunidades. Estos incluyen elementos como seguridad alimentaria en los centros educativos, atención psicosocial, desarrollo de capacidades de resiliencia y trabajo comunitario de educación ciudadana. 

Esto se aplica en más de 100 escuelas (iniciales, primarias, secundarias y de formación, además de instituciones especializadas en discapacidades, educación intercultural y educación bilingüe), siendo un apoyo insigne en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes en Venezuela. 

La tarea de garantizar la educación

Fe y Alegría, junto a la organización Unidos por la Misión, inició una campaña en mayo de año 2020 para recolectar fondos y adquirir más de 1.000 celulares para maestros y alumnos que no disponían de equipos inteligentes para impartir clases a distancia. 

En El Diario realizamos un reportaje sobre esta iniciativa, en la cual al menos 102.982 estudiantes se encontraban afectados al no poder participar en las actividades remotas. 

“La necesidad de tener un teléfono inteligente va más allá de atender la situación de este momento de educación a distancia. En Fe y Alegría, antes de esto, teníamos un programa sobre el uso del dispositivo en el aula de clases. Nosotros queremos hacer entender a los docentes que el celular se puede usar en el aula como una herramienta y una oportunidad. Es la forma más rápida de que los estudiantes puedan atenderte y escucharte”, indicó Yameli Martínez, coordinadora nacional de Fe y Alegría. 

Crisis en las aulas De acuerdo con cifras de esta red de escuelas, 58% de los docentes de su plantilla no cuenta con un celular para comunicarse.

Los docentes venezolanos no pueden costear un teléfono inteligente, pues su salario mensual es de 590.600 y 1.300.000; es decir, menos de un dólar de acuerdo con la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).

El precio de un celular de gama baja en el país tiene un costo de entre los 40 y 45 dólares. En ese sentido, necesitaría más de 20 salarios mínimos para adquirir un teléfono. Esto sin mencionar los gastos de alimentos y servicios. 

Esta fue la razón para comenzar la campaña que tuvo por nombre “Maestros al Teléfono”, pues con los dispositivos muchos docentes podrían continuar con los procesos educativos.

Vuelve la rifa

El pasado lunes 8 de febrero hasta el jueves 4 de marzo de 2021, se anunció la venta de boletos de la Gran Rifa 2021 a través de la novedosa plataforma: rifa.feyalegria.org. 

El lema de la campaña es “Somos Todos Maestros”. Esto con la intención de rendirle un homenaje a la labor de los educadores y para recordar que la educación es una responsabilidad que pertenece a todos.

Fe y Alegría, 66 años impartiendo educación de calidad en las comunidades venezolanas
Foto: Fabiana Rondón

Entre los premios a sortear este año se pueden conseguir: motos, televisores, cestas de productos, electrodomésticos y viajes. 

Asimismo, lo recaudado con la Gran Rifa 2021 se utilizará para apoyar a los maestros y maestras que forman parte de la plantilla de Fe y Alegría, con el fin de seguir fortaleciendo la calidad educativa en las escuelas.

Finalmente, desde su fundación, Fe y Alegría atiende a 105.643 estudiantes en 177 escuelas distribuidas en casi todo el país. 

Además, cuentan con cinco institutos universitarios, 23 emisoras de radio conectadas en red, 70 centros educativos de capacitación laboral y un centro de formación e Investigación. Todo realizado para garantizar la educación en Venezuela. 

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