• La Arquidiócesis de Caracas comunicó los detalles de cómo será la ceremonia de beatificación del Venerable. Foto: Getty Images

Este 24 de marzo de 2021 la Arquidiócesis de Caracas comunicó en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) los detalles de como será la ceremonia de beatificación de José Gregorio Hernández: se realizará el próximo viernes 30 de abril a las 10:00 am en la ciudad capital, en el marco de una celebración eucarística.

La Universidad Central de Venezuela (UCV) ofreció el estadio Universitario de Caracas para llevar a cabo la ceremonia de beatificación y recordar los hitos más importantes en la vida civil, académica y religiosa del nacido en Isnotú, estado Trujillo. La eucaristía será presidida por el cardenal Pietro Parolin, por encargo del papa Francisco. “Por mi parte estoy muy contento de regresar a la querida Venezuela. Espero que la beatificación sea un momento de gracia y resurrección para todos”, dijo Parolin.

Durante la ceremonia, se le entregará a cada Diócesis un relicario con una reliquia auténtica que descansará en el templo que cada obispo encargado decida. La figura de José Gregorio Hernández será parte de cada rincón de la Iglesia Católica venezolana.

La presencia del covid-19 establece una nueva manera de realizar la celebración y, por ende, Baltazar Porras explicó las medidas de seguridad a tener en cuenta para evitar la propagación del virus en un momento de júbilo nacional. “Hemos planteado distintos escenarios contemplando los protocolos de bioseguridad necesarios”, explicó el cardenal. 

El mejor de los escenarios planteados para la celebración eucarística contará con 2.000 personas. En un principio, la idea contemplaba la presencia de un millón de feligreses durante todo el proceso de la ceremonia, pero el aumento de los casos de covid-19 representó un cambio drástico en la logística de la beatificación.

Reuters / Manaure Quintero

El camino para la beatificación de José Gregorio Hernández comenzó en septiembre de 1949 con el postulador padre Antonio de Vegamian, custodio de los padres capuchinos. Sin embargo, el 19 de junio de 2020 el Vaticano confirmó la inclusión del “médico de los pobres” entre los nuevos beatos de la Iglesia Católica. “Los decretos promulgados hoy por la Congregación para las Causas de los Santos con la autorización del papa Francisco, llevarán a la beatificación a tres Venerables Siervos de Dios que vivieron en el siglo XIX, por el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión”, decía una nota publicada en la página web de la Santa Sede.

“Recordamos en estos momentos a todos los que han trabajado en el inicio de la causa, en 1947, hasta nuestros días. Ha sido una labor sostenida con coraje, constancia y esperanza en el largo recorrido que culmina en la elevación a los altares del médico de los pobres, José Gregorio Hernández. Hoy la Iglesia celebra a tantos hombres y mujeres que de manera incansable han hecho de esta causa una razón para unir a todos los venezolanos”, comentó el cardenal Baltazar Porras.

Proceso de beatificación

El camino para la beatificación de José Gregorio Hernández comenzó en 1947 con la recopilación de documentos y escritos para la causa. Pero en 1949, a 30 años de su fallecimiento, se entregaron dichos documentos para iniciar el proceso de canonización y, posteriormente, beatificación del doctor José Gregorio Hernández. En 1972 la congregación para la causa de los Santos lo catalogó como Siervo de Dios, el primer paso para el camino de la beatificación.

El 16 de enero de 1986 el papa Juan Pablo II lo declaró Venerable, que constituye el segundo escalón. Luego, en 2018 el tribunal eclesiástico dedicado al caso de Yaxury Solórzano representó el último paso para la confirmación de la naturaleza beata del doctor José Gregorio Hernández.

La crisis de salud mundial por la propagación del covid-19 generó una extrema devoción ante la figura del “médico de los pobres”. En su santuario de Isnotú se pueden leer miles de agradecimientos y plegarias. La ceremonia de beatificación, por su parte, es un centro de unión y alegría para Venezuela en un contexto sombrío.

Último paso para la beatificación

El  18 de junio de 2020 la beatificación del Venerable había sido confirmada por una congregación de cardenales y obispos, pero la aprobación del papa Francisco se logró el 19 de junio. De esta manera, el largo y escarpado proceso se cumplió para uno de los personajes religiosos más importantes de la fe venezolana y estará junto a otros tres beatos que representa a Suramérica y Europa.

La Iglesia de Venezuela, de Latinoamérica y de todo el mundo se alegra porque ha sido anunciado el reconocimiento de un milagro que permitirá la próxima beatificación de uno de los laicos católicos más célebres de dicho país. Se trata de José Gregorio Hernández Cisneros, nacido el 26 de octubre de 1864 en Isnotú, en el estado andino de Trujillo, fallecido en 1919 en Caracas tras un accidente de coche a la edad de 54 años. José fue el primero de seis hermanos. Se graduó en medicina en Caracas y profundizó sus estudios en París, Berlín, Madrid, Nueva York. Se convirtió en profesor universitario y científico: fue uno de los primeros en introducir el microscopio en el país y fundó la cátedra de bacteriología en la universidad de la capital venezolana. Una fe viva lo acompañaba siempre: para él la medicina era una misión, sobre todo para los más necesitados. A menudo compraba medicinas para sus pacientes y en lugar de pedirles dinero por la consulta, se la daba. De hecho, en su Venezuela natal es conocido como el «médico de los pobres». Así lo describe Vatican News en su comunicado”, así describe el comunicado de Vatican News al Venerable.

El caso principal para completar el proceso de 70 años ocurrió en el mes de marzo de 2017. La niña Yaxury Solórzano Ortega tuvo una herida de bala en la zona temporoparietal de la cabeza, luego de un intento de robo. Tras el incidente, la niña que en ese momento tenía 10 años de edad fue trasladada a bordo de una lancha al hospital Pablo Costa Ortíz en la ciudad de San Fernando de Apure. El trayecto duró cuatro horas y el estado de salud de la pequeña era crítico.

El recinto médico no contaba con ningún neurocirujano y Yaxury Solórzano tuvo que esperar otras 48 horas para ser atendida por un especialista. En ese tiempo, de acuerdo con varios testimonios, la niña tuvo una considerable pérdida de masa encefálica. Las características del caso eran preocupantes y la operación tenía un pronóstico reservado.

Foto: EFE

Esa noche la madre Yaxury le pidió al doctor José Gregorio Hernández que intercediera por su hija. Él le respondió, según el testimonio del monseñor Tulio Ramírez Padilla, “no te preocupes, que tu hija va a salir bien”.

La intervención quirúrgica salió bien, pero los especialistas le expresaron a los padres que la niña presentaría discapacidades motrices, lingüísticas y visuales a futuro por el daño cerebral que sufrió. Sin embargo, luego de 20 días de operada, Yaxury Solórzano quedó completamente sana. 

 En junio de 2020 la comisión médica de la Santa Sede confirmó que no había explicación científica en el caso de la niña y, por ende, “se presupone la intervención de Dios a través de José Gregorio”, dijo Monseñor Fernando Castro, consultado por El Diario en su momento. 

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