• El tritón de 21 años de edad conversó en exclusiva para El Diario sobre las medallas que consiguió en el Suramericano de Deportes Acuáticos y su sueño olímpico. Es hijo de Alberto Mestre, uno de los nadadores más exitosos en la historia de Venezuela

Venezuela culminó su participación en el Suramericano de Deportes Acuáticos de Buenos Aires, Argentina, con dos medallas de oro, cinco de plata y dos de bronce. Una de las preseas doradas corresponde a Alberto Mestre Jr., quien consiguió un boleto para los próximos Juegos Panamericanos de la Juventud y, además, sueña con disputar los Juegos Olímpicos.

En la final de los 50 metros libres, el venezolano protagonizó un triple empate junto con los competidores de Brasil y Uruguay. Con un tiempo de 22.44 segundos, se llevó el oro compartido. Asimismo, rozó la marca A (22.01) exigida por la Federación Internacional de Natación (FINA), que le asegura un cupo a Tokio 2020 (pese a que se postergó para 2021, el evento conserva el mismo nombre).

Para la selección que llevamos, y para los pocos eventos que nadamos, tuvimos una muy buena representación en Buenos Aires. Conseguimos más medallas de las que esperábamos. Nada más tuvimos un relevo entre mujeres y hombres, cuando pudimos haber nadado alrededor de seis”, dijo Mestre Jr. en exclusiva para El Diario.

El tritón de 21 años de edad consiguió una medalla dorada y dos de plata en la justa suramericana. Es hijo de Alberto Mestre, uno de los nadadores más exitosos en la historia de Venezuela: asistió a los Juegos Olímpicos de 1980 y 1984 y estuvo entre los diez más rápidos.

“A mí me gusta aportar a mi equipo. Estoy muy feliz de haber aportado a esa cuenta en el medallero, y que una de las de oro es mía. Haber escuchado el Himno Nacional de Venezuela dos veces en la competencia significó mucho para mí. Es algo que me motiva a seguir entrenando y representar a mi país como me gusta: ganando y en lo más alto”, expresa.

¿Qué significa la marca A?

Alberto Mestre sueña con clasificar a los Juegos Olímpicos. Rozó la marca A en el Suramericano de Buenos Aires
Foto: Stanford Athletics

La FINA estableció dos tipos de tiempos para acceder a los Juegos Olímpicos: marca A y marca B. Para conseguir un boleto directo a Tokio 2020 los nadadores requieren de una marca A en los torneos de la FINA donde participan. Mestre Jr., en su caso, obtuvo dos marcas B en el el Suramericano de Deportes Acuáticos.

“La marca B te permite entrar a una lista en la que, después de que todos los nadadores hayan conseguido la marca A, puede que te inviten a los Juegos Olímpicos, dependiendo de qué tan cerca estés de la marca A”, explica el competidor venezolano.

La marca B, opina Mestre Jr., es como jugarse la lotería para asistir al certamen olímpico. Es una situación muy estresante, dice, las oportunidades de clasificar son muy escasas. Por eso se enfoca en realizar los ajustes necesarios para acercarse a la marca A.

“Es una semana en la que llaman a los nadadores y les avisan si están invitados o no. Por eso es que estoy buscando la marca A; y, sí, creo que está cerca. Sí creo que la puedo lograr. Lo que me aleja de la marca A son 0.3 segundos. Eso no es nada, y de ahora en adelante estaré trabajando para ello”, complementa.

El Suramericano de Buenos Aires solo fue la primera parada de Mestre Jr. para conseguir su marca A. Le restan, al menos, cinco eventos para tratar de asegurar su clasificación olímpica. “Voy a tener una cadena de competencias, de aproximadamente dos semanas, en las cuales voy a empezar a ajustar detalles para acercarme más a esa marca A”, añade.

Boleto a los Panamericanos Junior

Foto: FEVEDA

En un principio, Alberto no estaba enterado de su clasificación a los Juegos Panamericanos de la Juventud. No sabía que podía competir allí, confiesa, en vista de que es un nadador que está fuera de la categoría juvenil. Al ser sub 22, aclara, entra dentro de las regulaciones del certamen.

Jorge Otaiza, Bryan Chávez, María Victoria Yegres y Lismar Lyon también inscribieron su nombre en los Panamericanos Junior, que se disputarán en Cali y el Valle del Cauca, Colombia, del 5 al 19 de junio de 2021.

“Estoy muy feliz. Estaré ahí, representando a Venezuela, y coleccionando la mayor cantidad de medallas posible para mi país y la selección. Mi meta, como cualquier atleta, es llegar a los Juegos Olímpicos, y las medallas es una avenida para llegar allá”, dice con entusiasmo.

El venezolano cuenta con un sólido palmarés. En los Juegos Bolivarianos de Santa Marta 2017 ganó cuatro metales dorados y dos de plata. En los Juegos Suramericanos de Cocha 2018 se llevó par de áureas, y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de ese año se bañó de plata y bronce. Aparte, fue finalista en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 en dos oportunidades.

“Para ser mi primer ciclo olímpico creo que he tenido éxito. Este año no me estoy enfocando en ganar medallas, sino en mi marca A. Las que gane son para dejar mi nombre y el de mi país arriba. Pero la meta, meta, meta es la marca A. Me encantaría seguir ganando medallas, y sé que en el próximo ciclo tendré un medallero mejor; tendré más aporte para Venezuela y para nuestra selección”, comenta con determinación.

Alberto Mestre fuera de las piscinas

Una persona sencilla, de esta forma se califica Alberto Mestre Jr. No tiene muchas ocupaciones o hobbies, en vista de que se la pasa entrenando de manera constante durante el día. “Mi pasatiempo preferido pudiera ser una siesta (risas) o ver qué es lo que voy a comer”, apunta el joven.

La familia Mestre migró de Venezuela a Puerto Rico en 2014. Allí Alberto estudió un año. Posteriormente, se mudó a Estados Unidos y lo aceptaron en la Universidad de Stanford, en California, con una beca de natación.

El espigado atleta ha practicado otros deportes para desenvolverse mejor en la piscina, como beisbol, baloncesto, voleibol, fútbol y tenis. Además, mientras se dedica a su carrera de natación, evalúa las oportunidades de trabajo puede conseguir. “Así puedo ganar un poco de experiencia fuera de la piscina, y más en el área laboral”, complementa.

¿Presión por emular a su padre?

Mestre Jr. considera que su infancia es sencilla de describir. Lo que más recuerda son sus torneos de natación, en las que su padre era el foco de atención. De pequeño, afirma, no era un buen nadador. Jamás destacó en la categoría juvenil.

Alberto Mestre rozó la marca A en el Campeonato Suramericano de Deportes Acuáticos. Sueña con clasificar a los Juegos Olímpicos
Foto: Cortesía

“Me desarrollé un poco tarde, pues, llegué a mi nivel a una edad avanzada. De pequeño iba a las competencias, pero no ganaba nada; veía a todo el mundo con mi papá, campeón nacional, suramericano, centroamericano, finalista olímpico; tomándose fotos, autógrafos y todo. Mientras que yo ni entraba en una final de un campeonato nacional”, relata.

Alberto Mestre padre es un baluarte para la natación venezolana. Finalizó como el mejor nadador en los 100, 200 y 400 metros libres de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Ponce 1982 y La Habana 1986. Además, asistió a dos Juegos Olímpicos y estuvo dentro de los diez mejores: quinto en Moscú 1980 y sexto en Los Ángeles 1984. Allí compartió sitiales de honor con Rafael Vidal.

El apellido Mestre en Venezuela, enfatiza el muchacho de cabello castaño, llama a medallas, a competencias, a logros y triunfos en la piscina. Mestre Jr. asegura que ha sentido presión por las expectativas generadas; y es que continuar con el legado que dejó su progenitor no ha sido tarea sencilla.

“‘La gente me decía ‘no, tú vas a ser mejor que tu papá’. Esas expectativas se han convertido en una presión dañina; pero, últimamente, he podido transformar esa presión en motivación, a levantarme de madrugada e ir a entrenar. Esto me ha permitido entender que todo viene a su tiempo”, reflexiona.

“Quiero llegar a una final olímpica”

Foto: COV

Para Mestre Jr, Venezuela cuenta con grandes piscinas para practicar deportes acuáticos, como las del Parque Naciones Unidas, usadas para los Juegos Panamericanos de 1983; pero estas se han deteriorado por falta de mantenimiento y de recursos.

Es lamentable saber que la mayoría de los deportistas entrenan afuera, cuando Venezuela tiene buenas instalaciones; por ejemplo, las que construyeron para los Panamericanos de Caracas. Espero que haya mejoría, porque no hay lugar donde me gustaría entrenar que en mi propio país, al lado de mis compatriotas, de mis colegas y de los chamos que pueden ser el futuro de cualquier selección de natación, waterpolo u otro deporte”, manifiesta.

A pesar de que está próximo a cumplir 22 años de edad, Alberto ya no se ve como un chamo. Se exige y busca la mejor versión de sí, equiparando sus logros actuales con los pasados. Su sueño es continuar con los pasos de su padre: alcanzar una final olímpica. Por eso está comprometido en ser un atleta más desarrollado y experimentado cuando cumpla su segundo ciclo olímpico.

“Ya no comparo mi carrera con la de mi papá, porque son dos tiempos muy diferentes, pero quiero llegar a una final olímpica y, posiblemente, ganarme una medalla. Tal vez no sea en estos Juegos Olímpicos. Pero sí, ese es mi sueño: dejar mi nombre, el de Venezuela y llevar mi carrera a lo más alto, para que Alberto Mestre no solo sea referencia en mi padre, sino también en mi persona”, sentencia con ilusión.

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