• Los ciberdelincuentes usurpan la identidad digital de las personas en WhatsApp lo que da pie a  delitos como estafas y extorsión

Las denuncias por delitos informáticos cada vez son más frecuentes. Los ciberdelincuentes sacan provecho de cuentas en redes sociales de terceros para obtener algún beneficio de forma ilegal. Utilizando la tecnología y la falta de conocimiento de muchas personas sobre seguridad digital, los perpetradores cometen delitos como usurpación de identidad, estafa e incluso extorsión. 

Una de las redes sociales que los delincuentes utilizan para cometer estos crímenes es WhatsApp, la plataforma de mensajería instantánea propiedad de Facebook. Recientemente, el periodista Oscar Medina denunció en su cuenta de Twitter que le hackearon su WhatsApp. Explicó que recibió un supuesto mensaje de la plataforma en el que le informaban que habían detectado una actividad inusual en su cuenta. El número ficticio de la plataforma le pedía que respondiera ese mensaje si estaba de acuerdo. Luego debía introducir el código que enviaba mediante mensaje de texto. 

Se trata de un modus operandi que utilizan los ciberdelincuentes para hackear cuentas de WhatsApp. Luis Serrano, coordinador de la ONG Redes Ayuda, dedicada a la defensa de los derechos humanos a través de la seguridad digital, explicó para El Diario que los perpetradores utilizan “ingeniería social” para cometer estos delitos. 

WhatsApp

¿Cómo funciona este hackeo a través de WhatsApp?

Señala que en muchos de los casos los delincuentes escriben desde un número de teléfono con un código internacional y una foto de perfil con el logo de la plataforma. Esto genera más credibilidad para los usuarios. El mensaje advierte que la “plataforma” registró una actividad inusual en la cuenta por lo que deben hacer una verificación y preguntan si la persona está de acuerdo. 

“Estas personas introducen el número de teléfono de la víctima en una sesión de WhatsApp ya iniciada. Aseguran que para corroborar la identidad deben enviar el código de verificación que llegará mediante mensaje de texto. Las personas copian y pegan el código y se lo envían. Claro, ese es el código de seguridad que envía WhatsApp cuando inicias una nueva sesión. En ese momento pierdes cierto control de la cuenta en tu dispositivo. Es un hackeo de las cuentas de WhatsApp que se da a través de ingeniería social. No es más que habilidades sociales para obtener información de las personas”, enfatiza el coordinador de Redes Ayuda.

Serrano aclara que debido al cifrado de extremo a extremo que posee WhatsApp es imposible clonar las cuentas de los usuarios. Así como usar dos sesiones en simultáneo. Esto se debe a que la plataforma por cuestiones de seguridad permite mantener solo una cuenta de WhatsApp abierta en un dispositivo móvil. Si la plataforma detecta otra sesión en otro dispositivo, automáticamente cierra la sesión anterior.  

Básicamente, el ciberdelincuente introduce el número de una persona incauta al iniciar una nueva sesión en esta plataforma en un dispositivo diferente. Mediante el engaño, logran que la víctima envíe el código de seguridad que suministra WhatsApp. Al introducir el código, la cuenta del usuario original se desactiva automáticamente. Esto constituye per sé una usurpación de la identidad y podría generar estafas y fraudes.

Estafas a través de WhatsApp

Acceso a datos e información 

Serrano precisa que si la persona que está usurpando la cuenta de WhatsApp no tiene acceso a la agenda de contactos de la víctima o al correo electrónico no tendrá mucho acceso a los contactos con los que la víctima habla frecuentemente. Sin embargo, aclara que la plataforma no protege con el cifrado de extremo a extremo los números de teléfono que forman parte de los grupos de WhatsApp. “El delincuente va a tener acceso a esos números que forman parte del grupo o a las personas que escriban después de iniciar la sesión”, afirma. 

Explica que a partir del hackeo de cuentas, el usuario puede ser víctima de delitos como usurpación de la identidad, extorsión, estafas, seguimiento para un posible secuestro, entre otros. Agrega que lo más frecuente es que los usurpadores, aprovechando el control cambiario que hay en Venezuela, ofrecen la venta de dólares y estafan a las personas allegadas a la víctima.

Algunas veces ocurre una especie de triangulación. Ellos (los delincuentes) ofrecen vender dólares. Alguien se pone de acuerdo con ellos y caen en la estafa. Otra manera es que buscan un producto en tiendas equivalente al monto en dólares que supuestamente están vendiendo, por ejemplo un celular. Le piden los datos a la tienda y son los mismos datos que le pasan a la persona que le están vendiendo los supuestos dólares. El contacto le pasa el comprobante de que compró los dólares ese comprobante se lo entregan a la tienda para retirar el producto», detalla Serrano

Oscar Medina explicó para El Diario que el usurpador de su cuenta de WhatsApp le ofreció a sus contactos cambiar dólares en efectivo por Zelle, la plataforma de Bank Of America. El ciberdelincuente envió los datos de una cuenta de Zelle a uno de los contactos de medina para realizar la transacción. El periodista denunció en Twitter que esa cuenta está siendo usada para estafar a personas en Venezuela. 

Qué precauciones tomar 

Luis Serrano advierte que WhatsApp nunca le pedirá información a sus usuarios a través de la mensajería. Precisa que la plataforma solo se comunica con los usuarios mediante los estados. En caso de que la persona cometa una infracción a las políticas y condiciones, suspende inmediatamente la cuenta del usuario. 

Señala la importancia de que los usuarios de WhatsApp, y otras redes sociales como Instagram o Facebook, habiliten la verificación en dos pasos de estas plataformas con el objetivo de darle mayor protección a las cuentas personales.

Es importante también estar alerta ante ofertas que se hagan a través de esta plataforma, incluso si la persona es conocida. Serrano afirma que es importante mantenerse en un círculo cerrado de contactos con los que se haga este tipo de negociaciones. “Si es un contacto con el que rara vez conversas, o rara vez vende dólares y de la noche a la mañana ofrece dólares, es una razón para desconfiar”, asegura. 

Aunque los índices de impunidad en Venezuela son muy altos y la población tiene poca confianza en los cuerpos de seguridad, Serrano explica que es importante introducir una denuncia ante el Ministerio Público o la División de Delitos Informáticos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en caso de ser víctimas de una usurpación de identidad. De esta manera, la víctima tiene manera de cubrirse las espaldas en caso de que se suscite una situación  delictiva que involucre su identidad.

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