• Durante varios días se han acumulado las denuncias de mujeres que afirman haber sido víctimas de integrantes de algunas bandas musicales del país

Sobre la movida musical venezolana pesa una mancha difícil de borrar. Años de música alternativa, en los que jóvenes y adultos se sintieron identificados con las letras y el sentimiento que los artistas le imprimían a sus canciones, pasaron a segundo plano. El nombre de varias bandas musicales, algunas de ellas inactivas, saltaron a la opinión pública y se convirtieron en tendencia, pero no por la publicación de un nuevo álbum o una presentación, sino por denuncias de abuso sexual y estupro en contra de algunos integrantes. 

Las redes sociales se convirtieron en el escenario de un nuevo movimiento Me Too, pero esta vez enfocado inicialmente en los hechos presuntamente cometidos por Alejandro Sojo, cantante de la extinta banda venezolana Los Colores. De manera anónima, varias víctimas de Sojo crearon una cuenta de Instagram para centralizar denuncias de abuso sexual y estupro contra mujeres. 

Estupro

Acceso carnal a un menor de edad pero mayor de 14 años aprovechando un estado mental perturbado, abusando de alguna posición de autoridad (jefe, tutor o encargado de su cuidado), aprovechando el desamparo de la víctima o su inexperiencia o ignorancia sexual.

“Estamos recolectando testimonios sobre Alejandro Sojo, cantante de Los Colores, para tomar acciones legales en su contra. De momento tenemos 6 testimonios de capturas, imágenes, conversaciones de WhatsApp, Facebook e Instagram con menores de edad con las que Alejandro tuvo relaciones sexuales en Caracas cuando él ya era mayor de edad. Si quieres sumar tu testimonio, mándalo a esta cuenta. Recuerda que no estás sola y se hará todo lo posible para que este hombre no abuse más de ninguna mujer”, decía la primera publicación de la cuenta @alejandrosojoestupro. 

Luego de esa publicación, el perfil se llenó de denuncias de al menos 20 mujeres que aseguraban haber sido víctimas de Alejandro Sojo mientras eran menores de edad. Sojo, quien se encuentra radicado en Buenos Aires (Argentina), publicó un comunicado el 24 de abril de este año. 

En el texto Sojo aseguró que “lamentaba profundamente todo el daño que sus errores del pasado habían podido causar” y reiteró sus disculpas por el daño generado por su comportamiento “ignorante e imprudente”. En ningún momento negó las acusaciones en su contra. Posteriormente, cerró todas sus cuentas en redes sociales.

Sin embargo, el caso de Alejandro Sojo fue solo el inicio de una serie de denuncias de mujeres que afirmaban haber sido víctimas de otros artistas de la movida musical venezolana. 

Más denuncias de abuso

Una mujer hizo público en Twitter que fue víctima de abuso sexual por parte de Daniel Landaeta, baterista de la extinta banda Le Cinema, en el año 2018. La joven afirma que sostuvo una relación sentimental con Landaeta, pero ella se negaba a tener relaciones sexuales con él debido a que era virgen. “No entraré en detalles, pero el hecho es que hubo un ‘no’ y él no lo respetó»

Otra usuaria de redes sociales denunció actos de abuso y acoso por parte de Leonardo Jaramillo, integrante de la banda Okills. Detalló que el hombre le escribía a adolescentes y luego de una conversación normal comenzaba a pedir fotos íntimas o a enviar las de él sin consentimiento de la otra persona. 

“A veces estaba viendo clases y me escribía mandándome fotos de su pene, cosa que yo no pedía. Cuando le puse freno se molestó conmigo”, narra la afectada en un hilo de Twitter. 

Jaramillo respondió a la acusación mediante un comunicado en el que se disculpaba públicamente con las mujeres “que haya ofendido o lastimado con alguna actitud machista”. 

“Reitero mi apoyo a todas las víctimas e invito a que nosotros, como hombres,  detengamos y no seamos cómplices de estas conductas”, reza el texto. 

Más grupos musicales se vieron involucrados en estas denuncias. El baterista de la banda Tomates Fritos, Tony Maestracci, fue acusado por una mujer de abuso sexual. En un hilo de Twitter la víctima narra que viajó a Caracas en el año 2019 para el festival Cúsica, donde se presentaron varias bandas venezolanas. A través de amigos en común conoció a Maestracci, quien después del festival la invitó a ella y a sus amigos a una fiesta posterior al evento. Ellos aceptaron. La mujer afirma que se encontraba muy ebria, pero recuerda que Maestracci le ofreció irse con él. Lo siguiente que recuerda es que despertó desnuda en el cuarto del músico y sin saber qué había pasado. 

“Estuve varios meses en negación hasta que el año pasado caí en cuenta de que fui violada por dicho sujeto”, afirma la mujer. 

Maestracci cerró sus redes sociales, pero recurrió a Instagram para emitir un comunicado en el que niega cualquier acusación en su contra e informó su renuncia a Tomates Fritos. “En un mundo en el que te acusan, te difaman, te ofenden, y nadie se preocupa por conocer al menos ambos lados de la historia me toca retornar a las redes sociales para defenderme y declarar que no cometí ninguna violación, al punto de que no hubo relaciones sexuales de ningún tipo”, aseguró.

El equipo de El Diario intentó comunicarse con las personas señaladas por las denunciantes, que pero no recibió respuesta.

Reacciones de la industria musical

Ante las denuncias de abuso sexual y estupro por parte de miembros de bandas musicales venezolanas, las reacciones de artistas y empresas no se hicieron esperar. La productora de eventos y agencia musical Cúsica emitió un comunicado en sus redes sociales en rechazo a los abusos sexuales. 

Es injusto que una víctima deba sentir miedo y pena cuando lo que les ha pasado no es su culpa (…) el talento no debe esconder a un victimario de ningún tipo, y duele saber que mientras pensábamos que estábamos cumpliendo con nuestra misión de difundir nuestros músicos, estábamos recordándole a muchas víctimas que su agresor era intocable (…)”, dice parte del comunicado en el que también expresó su apoyo a todas las víctimas.

La banda venezolana La Vida Boheme se pronunció en contra de los abusos sexuales cometidos por Alejandro Sojo e invitó a la industria musical a “hacer un frente unido contra el abuso, el acoso y el daño físico, emocional y/o sexual. A denunciarlo y prestar atención a sus víctimas”.

La banda Gran Radio Riviera explicó en Twitter que aunque Alejandro Sojo trabajó como productor de su primer disco, no lograron compaginarse y terminaron la relación laboral.  ”Nunca supimos que era un pederasta. Nos sentimos asqueados”, expresa.

La cantante venezolana Laura Guevara expresó su solidaridad con las víctimas de abuso sexual. “Es muy doloroso que tantas cosas de mierda tengan que pasar para que la gente abra los ojos sobre el problema cultural gigante que tenemos encima”, afirma. 

Denuncias en el teatro venezolano

Las acusaciones de agresiones sexuales se extendieron también al teatro. Andrea González Cariello y la actriz Stephy Cardone Fulop denunciaron que Juan Carlos Ogando, un miembro del grupo teatral Skena, presuntamente realizó comentarios y tocamientos inapropiados a ellas. Ambas mujeres publicaron videos en Instagram en el que denuncian la situación y aseguran que Ogando se propasó con ellas.

«Todo por miedo a perder la oportunidad de trabajar, de no generar controversia, en fin, de no quedar como una loca, conflictiva preferí aceptar el abuso ‘que no fue tan grave´y continuar», relata Cardone.

Ante estas acusaciones, el grupo Skena emitió un comunicado en el que rechazaban las agresiones en contra de las mujeres y rechaza cualquier generalización en la que pueda estar involucrado el grupo por la acción de una sola persona. En el texto informan que por mutuo acuerdo, Ogando se deslindó de la agrupación «para que pueda afrontar los hechos denunciados en forma libre y propia».

https://www.instagram.com/p/COLX_Dln8sp/?igshid=1dzum64taw9l5

¿Qué pueden hacer las víctimas?

La abogada Luisana Barrios explicó para El Diario que es importante que la víctima denuncie ante las autoridades competentes cualquier tipo de agresión, abuso sexual, acoso entre otros delitos. Sin embargo, precisa la importancia de recopilar cualquier prueba que pueda respaldar a la víctima. Afirma que el principio constitucional de Venezuela establece la presunción de inocencia por lo que las evidencias son importantes para determinar que el acusado cometió un delito. 

También señala que la cantidad de víctimas puede ser un factor fundamental a la hora de denunciar a un agresor. Si las víctimas se organizan para denunciar ante la Fiscalía un delito de este tipo, es posible que obtenga mayor visibilidad ante las autoridades. 

“La presión de la sociedad hace que los funcionarios sean más eficaces en torno a este tema. Pero si va una sola mujer sin pruebas lamentablemente no le van a prestar atención”, explica. 

En el caso de la agresión sexual o acoso a adolescentes, la abogada señala que es un delito condenado por las leyes venezolanas, específicamente en la Ley Orgánica . En Venezuela el término estupro no se contempla en legislación, pero sí considera delito que un adulto sostenga relaciones de tipo sexual con un menor de edad. “Si una persona sostiene relaciones sexuales con un menor de edad, es abuso sexual. Sea consensuado o no. Se presume un menor de edad no tiene el discernimiento necesario para decidir si quiere tener relaciones sexuales o no”, afirma.

El abuso sexual es un delito que tarda 20 años en prescribir desde la comisión del hecho punible. “La mayoría de estos delitos denunciados en redes sociales todavía están en el tiempo adecuado para denunciar”, comenta. 

La abogada penalista Doria Benaim coincide en que una de las principales acciones que la víctima debe realizar para obtener justicia es denunciar ante las autoridades policiales o ante el Ministerio Público.

En el país existe un estigma con respecto a la denuncia. La obligación es denunciar ante cualquier abuso, bien sea la víctima, la familia o amigo que tenga conocimiento de lo que está ocurriendo”, comenta.

La abogada recomienda también que la persona se apoye en ONG que brindan acompañamiento para mujeres víctimas de violencia. Un ejemplo de ello es Avesa, una organización especializada en derechos sexuales y reproductivos.. 

Varios de los artistas involucrados en estas denuncias se encuentran fuera del país. La especialista explica que la víctima puede introducir una carta ante el consulado del país donde se encuentre su agresor, acompañada de la denuncia realizada en Venezuela, en la que se explique la situación que vivió. Sin embargo, resalta que debe existir siempre una denuncia formal ante las autoridades. 

Benaim hace un llamado a los padres de niños y adolescentes a estar alertas y monitorear el uso de las redes sociales. Además, prestar atención a cambios en el comportamiento de sus hijos. Algunos cambios de actitud o acciones pueden significar que el adolescente está siendo víctima de abuso por parte de un adulto. 


El movimiento Me too (Yo también) reúne los testimonios de víctimas que deciden hacer pública su historia de abuso sexual. La movida musical venezolana fue el escenario de agresiones, que para muchos era “secreto a voces” por mucho tiempo, hasta ahora.

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