• Los economistas y expertos en finanzas, Aarón Olmos y Henkel García, consideraron en exclusiva para El Diario que las medidas económicas del régimen no han solucionado los problemas de fondo. Estimaron como requisito fundamental la participación de las empresas para el levantamiento de la producción y prosperidad del país. Foto: Cortesía.

Para finales de 2021 el costo total de la canasta básica alimentaria en Venezuela podría ser más del doble de su valor actual, el cual se ubica entre 230 y 290 dólares aproximadamente, de acuerdo con los informes del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda) y el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF).

El economista y especialista en finanzas Aarón Olmos explicó para El Diario que existe la posibilidad de que la cesta de alimentos sea de $ 750 o superior al terminar el año en curso si el rumbo actual hiperinflacionario se mantiene y el Banco Central de Venezuela (BCV) no toma medidas al respecto.

De no intervenir el BCV y mantenerse las mismas condiciones económicas durante los dos cuatrimestres que quedan del año, la canasta básica pudiese llegar a final del ejercicio económico sobre los $ 750. (…) Sin embargo esto es una proyección aproximada, por lo que puede cumplirse como también puede que no”. –Aarón Olmos, economista y CEO de Olmos Group Venezuela.
Hiperinflación registrada por el OVF en marzo, 2021 | Imagen: OVF.

El experto agregó que el BCV suele intervenir con políticas cambiarias por medio de las mesas de dinero: negocia con empresas y bancos interesados en comprar dólares con bolívares y la institución nacional se los vende a su precio. Esto genera una presión para que no aumente tanto el valor de la divisa. “No obstante, no es que deje de incrementar, sino que lo hace a menor velocidad”, aclaró.

Añadió que tras la intervención, el ritmo de crecimiento del tipo cambiario se ralentiza durante unas pocas semanas. Aunque también surte efectos negativos y directos en los precios del mercado.

El país con el peor sueldo del mundo

Henkel García, economista, analista financiero y director de Econométrica, afirmó para El Diario que la contracción de la economía venezolana ha sido peor que la de otros países que han estado en guerra a lo largo de la historia.

Igualmente dijo que la calidad de vida de los venezolanos continuará en detrimento, ya que la producción de los bienes y servicios empeorará.

Olmos coincidió con el director de Econométrica y agregó que “Venezuela está entrando en la historia como el país con el peor desempeño económico, teniendo cualquier cantidad de herramientas en las manos para poder corregir”. Esto es consecuencia, a su juicio, de la “aplicación ciega” de una visión ideológica que no funciona. Además de preferir mantener las cosas como se encuentran en lugar de corregir los problemas a fondo.

Sueldo mínimo. El Cenda reveló que para marzo de 2021 el salario mínimo mensual en Venezuela fue de $ 0,96, teniendo como referencia el precio de la divisa del BCV.

Para el CEO de Olmos Group Venezuela, las condiciones del país no son comparables con las de ninguna otra nación: está entre los puestos más bajos de competitividad y libertad económica. Es el más miserable en términos de calidad de vida para sus habitantes. Complementó recordando la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) publicada en julio de 2020, la cual estimó que Venezuela tiene los salarios más bajos del mundo.

Población en riesgo

En 2020, Encovi registró un total de 96,2% de pobreza generalizada en Venezuela y un 79,3% de pobreza extrema. El estudio se llevó a cabo hasta marzo, mes en el que se detuvo a causa de la pandemia y posterior decreto de cuarentena. Teniendo esto en cuenta, casi la totalidad de los venezolanos percibe las dificultades paulatinas de la hiperinflación.

García consideró que los empleados públicos y pensionados son quienes tienen un perfil más susceptible a los riesgos económicos de la hiperinflación. Esto dadas sus ganancias percibidas únicamente en bolívares. Las consecuencias pudieran ser álgidas en un promedio de 30% de los venezolanos.

Respecto a los trabajadores activos, el especialista económico acotó que mantenerse trabajando ocho horas al día, cinco días a la semana y por 12 meses en la Venezuela de hoy “no tiene sentido”. Lo cual explica el incremento de emprendimientos individuales en los últimos meses.

Nicho productivo.

Tanto Aarón Olmos como Henkel García consideran que los negocios de alimentos son algunos de los más productivos en la actualidad venezolana, aunque a comparación con otros países continúan muy por debajo de los niveles adecuados.

¿Qué se necesita para mejorar la economía nacional?

Henkel García consideró que no es suficiente una estabilización económica para mejorar el poder adquisitivo del venezolano y su calidad de vida.

A su criterio, más que estabilizar, Venezuela necesita “crecer a altas tasas para revertir todo el proceso de destrucción que hemos vivido durante los últimos años”. Dijo que los primeros pasos para ello son resolver los conflictos políticos, generar armonía social y reinstitucionalizar el país.

Por su parte, Olmos mencionó que se han realizado muchas propuestas escritas por parte de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales; Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras); Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio); Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) y otros grupos gremiales para establecer, de manera profusa, lo que hace falta en diversas áreas para estabilizar la economía en primera instancia y posteriormente generar crecimiento.

Sin embargo, todo dependerá de las decisiones político-económicas que se tomen y estas, a su vez, de la respuesta del Ejecutivo nacional, la cual ha sido indispuesta hasta ahora, ansiando “no perder control de una economía que se cae a pedazos”.

Concluyó en que es necesario tener un plan de ajuste económico (coordinación macroeconómica) que incluya a todos los sectores –principalmente el productivo–, que sume el área empresarial en la recuperación nacional y que desincorpore paulatinamente al Ejecutivo en las actividades económicas. De lo contrario, “la situación será la misma o incluso pudiera empeorar”, predijo Olmos.

Gráfica de economía o divisas. Crisis en Venezuela
Gráfica económica | Foto: Cortesía / Archivo.

Medidas económicas del régimen

Durante los primeros cuatro meses de 2021, el régimen venezolano ha optado por emplear medidas para mitigar la decadencia económica. Algunas de ellas son la anulación del cobro de alquiler, el aumento del límite de crédito de las tarjetas y el incremento del monto extraíble de la banca nacional.

Con todo esto “realmente no se está haciendo nada”, dijo Olmos. Ya que persiste una hiperinflación vertiginosa y una apreciación de tipo de cambio muy acelerada. “Se le está dando a la gente más bolívares que compran menos cosas”, complementó. 

Apreciación y depreciación.

En economía, la apreciación es el aumento del valor de una moneda respecto a otra. Cuando por el contrario, disminuye, se habla de depreciación.

No veo medidas económicas. Se han hecho medidas puntuales para atajar ciertas coyunturas. Por ejemplo, una herramienta desinflacionaria fue la desaparición del crédito, lo cual es una fuente de financiamiento y tiene un efecto en la economía real. Entonces por una parte se puede hablar de una reducción de la hiperinflación, pero por otra está el gran perjuicio hacia las empresas”. –Henkel García, economista y director de Econométrica.
Economía real. También es denominada economía productiva y está enfocada en el intercambio comercial, tanto a nivel micro como macro de un país.

La postura de García colinda con la de Olmos, ya que ambos consideran que sin diálogos en conjunto con acuerdos entre las autoridades gubernamentales y las empresas para impulsar la producción nacional, el país no logrará avanzar económicamente.

Olmos cuestionó la “prioridad” que se ha otorgado para la creación de microempresas a través de la exoneración de algunos pagos obligatorios. El especialista cree que lo que se debe hacer es enfocarse en las empresas que ya existen y apoyarlas para que sigan manteniéndose.

Dolarización en Venezuela

Al existir precios y servicios expresados en dólares y gran cantidad de trabajadores demandando su pago en dicha moneda, se puede afirmar que existe una dolarización informal en el territorio nacional. Esto puede suceder con cualquier moneda extranjera. 

Olmos hizo alusión a los procesos de dolarización que han vivido varios países del mundo. Los cuales fueron asumidos directamente por los gobiernos junto con su respectivo banco central. El cual debe ser independiente. Opinó que a pesar de los parámetros legales que describen al BCV como una institución autónoma –tal como en otras naciones–, su manera de accionar demuestra que realmente no lo es. 

Sobre la posibilidad de que el Ejecutivo decrete una dolarización oficial, consideró que no serviría de nada si no va de la mano con un nuevo paquete económico que permita trabajar al sector privado sin trabas. De ser este el escenario, dijo, Venezuela volvería a tener hiperinflación pero en otra moneda. 

Reconvertir la moneda, quitarle ceros, asumir una divisa oficialmente o cualquier tipo de estrategia monetaria cambiaria que no vaya acompañada de una estrategia productiva está llamada al fracaso prematuro”, aseguró el especialista.
Dolarización | Foto: Cortesía / Archivo.

Además de esto, el director de Econométrica, Henkel García, dijo que estaría de acuerdo con la dolarización formalizada, pero bajo un esquema de ecocirculación de monedas. Es decir, que se pueda utilizar legalmente cualquiera de las que están actualmente en el país (principalmente dólares y euros). “Eso brindaría más flexibilidad, protección ante choques externos y delinear políticas monetarias”, agregó. 

¿Existe hiperinflación de dólares en Venezuela?

El empresario pilar de Olmos Group Venezuela aclaró que a pesar de las afirmaciones de muchos connacionales, no es posible que exista una hiperinflación en dólares dentro de Venezuela, mientras que esta no forme parte de las monedas oficiales. 

La inflación se produce y se mide en la moneda del curso legal del país. En el caso de Venezuela es únicamente el bolívar, dijo. La confusión ocurre porque hay un contraste muy marcado entre la apreciación del dólar y la depreciación del bolívar, creando “distorsiones”. 

Continuó explicando que el bolívar y la institución que lo emite, BCV, han perdido la confianza y credibilidad de la población. Derivando en la insostenibilidad de los costos. 

“Quien fija precios lo hará aumentando paulatinamente la cifra en moneda extranjera, aunque si lo hace en bolívares será incluso más elevado y al tipo de cambio se necesitarán más dólares para comprar lo mismo. Por esto se dice que ‘hay inflación en dólares’, pero no es así; lo que hay es una gran apreciación del tipo de cambio, una fijación de precios en moneda nacional que se deprecia vertiginosamente y por eso es necesario colocar precios en dólares más elevados para intentar cubrir el diferencial que deja la hiperinflación”, reveló.

Mínimo cinco años para notar cambios en el país 

Los dos expertos en la materia se negaron a establecer siquiera un tiempo aproximado para revertir los más de 20 años de “destrucción, capa por capa, de los diferentes sectores que conforman las actividades económicas de Venezuela”, como señaló Olmos. 

En el caso de este economista, cree que para ver cambios en la economía nacional, primero debe existir un cambio positivo en los valores, ética, moral, tolerancia política y muchos más elementos que, a su juicio, se han deteriorado. 

Debido a todas las variables impredecibles, ambos especialistas consideran “imposible” determinar los años requeridos para conformar una Venezuela próspera. Sin embargo, estimaron que los primeros cambios notables tras llevar a cabo una coordinación macroeconómica efectiva no serían visibles sino después de al menos cinco años. 

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