• De acuerdo con la información extraoficial, el animal silvestre lo recuperaron en la parte alta de la barriada caraqueña y se presume que era la mascota de uno de los integrantes de la banda de El Coqui. Sin embargo, no se descarta que el cachorro se encontraba en el lugar con fines religiosos

En el operativo que se está llevando a cabo en la Cota 905, en el oeste de Caracas, funcionarios policiales rescataron a un cunaguaro que presuntamente pertenecía a miembros de la megabanda de El Coqui. 

La fundación que se encarga de la conservación y el estudio de los jaguares en Venezuela, Proyecto Sebraba, informó tras el hallazgo que se trataría de un ejemplar de al menos cuatro meses de nacido.

Los especialistas también indicaron que es un felino que difícilmente podrá ser reinsertado en su hábitat natural, pues es hasta cumplir un año y con su camada que estos animales aprenden a desenvolverse sin la ayuda de su madre.

Hasta ahora no hay detalles sobre en qué condiciones se encontraba el cunaguaro en este sector de la ciudad. Se presume que fue comprado ilegalmente por uno de los líderes criminales que mantienen el control de la zona.

Los cunaguaros (Leopardus pardalis) están catalogados como una especie amenazada y en estado vulnerable​, de acuerdo con el Libro Rojo de la fauna venezolana. El principal factor que afecta la población de estos animales es la caza furtiva. su captura por fines religiosos y el comercio ilegal.

En este caso, Proyecto Sebraba alertó que el ejemplar recuperado en la Cota 905 debe evaluarlo un veterinario especialista en fauna silvestre para determinar las condiciones de salud en las que se encuentra.

Foto: Funcionarios policiales

Explicaron que la mala alimentación, la falta de sol, entre otras cosas, afectan al animal a nivel óseo siendo unas de las principales causas de muertes en estos felinos que comercializan ilegalmente como mascotas.

¿Qué puede suceder con este animal?

El proyecto de conservación puntualizó que en el país no existen centros de rehabilitación de fauna silvestre. Es gracias a labores en conjunto de biólogos, investigadores y médicos veterinarios dentro de algunos zoológicos, que estas especies pueden recuperarse. 

En ese sentido, activistas por la conservación de la fauna venezolana actualmente realizan labores para hacer un seguimiento al caso y brindar una protección al animal.

Desde el miércoles 7 de julio, distintos cuerpos policiales y miembros de grupos armados mantienen enfrentamientos en el sector. Además del cunaguaro, funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) han decomisado armamento de guerra y una gran cantidad de municiones de distintos calibres.

Las organizaciones transnacionales de tráfico de especies silvestres suelen estar conectadas con grupos de tráfico de armas, drogas y otras actividades ilícitas. Naciones Unidas las considera crimen organizado. 

Cuando una especie es traficada, se reducen sus poblaciones y cada vez hay menos individuos. Ahí es cuando se les considera en un estado vulnerable.

Ante esta situación, Proyecto Sebraba trabaja en desarrollar planes de acción para la conservación de las distintas especies de felinos en Venezuela. Además de educar al público sobre este animal que es uno de los blancos de tráfico ilícito.

El proyecto también se enfoca en labores de protección del jaguar en las poblaciones de jaguares del sur del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia.

Asimismo, la directora de la organización, María Fernanda Puerto-Carrillo, busca crear conciencia sobre las amenazas a las que se enfrenta este felino, informar sobre los esfuerzos de conservación que garantizan su supervivencia y sobre el papel fundamental del jaguar como una especie clave cuya presencia es indicativa de un ecosistema saludable.

Noticias relacionadas