• La crisis socioeconómica, rebrote de contagios de covid-19, escasez de alimentos y medicamentos: algunas de las principales causas que originaron las protestas del 11 de julio

Este lunes 12 de julio es el segundo día consecutivo de represión por protestas en Cuba. Durante la noche del domingo se reportaron ataques contra los manifestantes y periodistas que cubrían los acontecimientos. Érika Guevara-Rosas, directora de la organización Amnistía Internacional para las Américas, brindó detalles al respecto.

“Son las 9:30 pm en Cuba y las protestas continúan, se reportan personas heridas por disparos de la policía, detenciones arbitrarias, amenazas y ataques a periodistas, incluido un fotógrafo de la agencia AP. Fuerte presencia militar en las calles y un gobierno intolerante”, informó Guevara-Rosas vía Twitter. 

El periodista cubano Abrahan Jiménez Enoa informó, en la misma red social, que este lunes las calles siguen tomadas por las fuerzas policiales. “Hay centenares de desaparecidos (quizás miles) que aún no se pueden cuantificar. Ayer el régimen hizo zafra con el pueblo que se levantó”, dijo. 

Las protestas se originaron el 11 de julio en la ciudad de San Antonio de los Baños, al suroeste de La Habana, y poco después se extendieron vertiginosamente en todo el país. Ante esto, el mandatario Miguel Díaz-Canel se pronunció en una comparecencia televisiva especial y ordenó contrarrestar las movilizaciones. “La orden de combate está dada, a la calle los revolucionarios”, sentenció, dirigiéndose a las autoridades policiales y partidarios. 

Díaz-Canel consideró «mercenarios y vendidos» a los manifestantes, por lo que la severidad de la respuesta por parte de los funcionarios se mantiene. “(El dirigente cubano) deja claro que su gobierno es un violador de los derechos humanos y un represor”, consideró la directora de Amnistía Internacional en México. 

Pronunciamientos en contra del régimen cubano

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó al régimen de Cuba a respetar los derechos humanos del pueblo y cumplir con sus obligaciones al respecto. Hizo hincapié en el derecho de protestar pacíficamente y sugirió compatibilizar la institucionalidad con los estándares interamericanos. A esto agregó la recomendación de implementar mecanismos democráticos. 

Por su parte, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americano (OEA), condenó al “régimen dictatorial” por incitar a un combate civil y armado entre los compatriotas. 

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, apoyó las protestas cubanas y afirmó que a ambos países los une la lucha por la libertad y la democracia. 

Estados Unidos expresó estar «muy preocupado» por el combate nacional que propició Díaz-Canel para detener a los manifestantes, recordando que la libertad de expresión es un derecho. 

¿A qué se deben las protestas y cómo se produjeron? 

La inflación, apagones, la escasez de alimentos, medicamentos y productos básicos son los factores que han generado inquietud y desesperación en el pueblo cubano desde hace meses. A esto se sumó el covid-19 y sus consecuencias. Entre ellas la paralización del sector turístico, que es uno de los principales motores de la economía nacional. 

Represión de las protestas en Cuba | Foto: EFE.
Opción limitada. Desde 2020 el régimen de Cuba desplegó tiendas especiales para distribuir alimentos y productos de primera necesidad. En estos sitios aceptan monedas libremente convertibles y consiste en una medida para combatir la falta de liquidez de divisas, aunque la mayoría de los cubanos no percibe su sueldo en dichas monedas.

Todos estos elementos se traducen en una crisis socioeconómica. Además, el régimen cubano anunció a comienzos de 2021 un nuevo paquete de reformas económicas; una de estas aumentó los salarios, pero incrementó mucho más los precios. Pavel Vidal (de la Universidad Javeriana de Cali) es uno de los economistas que consideran que los costos de los bienes y servicios podrían elevarse entre 500% y 900% en los próximos meses. 

Otro punto crítico que parece haber desatado la ola de protestas es el manejo del covid-19 actualmente. Durante los primeros meses de la pandemia, en 2020, Cuba mantuvo un índice de contagios moderado. Sin embargo, en las últimas semanas un rebrote de casos ha llevado a la isla a ser uno de los países con mayores números en Latinoamérica. 

Solo el domingo se contabilizaron oficialmente 6.750 contagios y 31 muertes. No obstante, grupos en contra del régimen denuncian que las cifras no corresponden a la realidad; que muchas muertes por el virus se atribuyen a otras causas para camuflar la gravedad. 

El tercer aspecto determinante en el levantamiento del pueblo es la tecnología y acceso a Internet. En 1994 se llevó a cabo la última manifestación de gran envergadura en Cuba, llamado “El Maleconazo” porque fue frente al Malecón de La Habana. No pasó a mayores porque casi todos los cubanos de otras provincias y municipios ni siquiera se enteraron de lo que pasó sino semanas después. 

Ahora es diferente. Gran parte de la población –sobre todo la juvenil– tiene acceso a Facebook, Twitter e Instagram. Esto les permite mantenerse informados de lo que sucede. Igualmente, los periodistas, artistas y otras figuras públicas utilizan estas herramientas para exigir públicamente el respeto a los derechos de los habitantes. 

Esto ha generado una conectividad peligrosa para el régimen, tal como se evidenció este 11 de julio; cuando la protestas que iniciaron en San Antonio de los Baños se visualizaron en el resto de las provincias y desencadenó un apoyo nacional. 

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