• Suráfrica enfrenta la peor crisis desde el apartheid y los saqueos en el país ponen en riesgo su estabilidad política y económica. Foto: EFE

La situación en Suráfrica ha escalado tras la decisión de un tribunal que sentenció al expresidente Jacob Zuma a 15 meses de cárcel por desafiar una instrucción a principios de febrero de este año.

Los simpatizantes de Jacob Zuma, principalmente en su provincia de origen, Kwazulu-Natal, han tomado las calles  para exigir su liberación. Sin embargo, las protestas se han tornado violentas y hasta ahora han fallecido 26 personas en Kwazulu-Natal y otras 19 en la provincia de Gauteng, lugares donde se concentran las manifestaciones.

Muchos de los fallecimientos ocurrieron por estampidas descontroladas y la violencia generalizada en las protestas. Incluyendo 10 muertes causadas por un arrollamiento en Johannesburgo.

Esto ha llevado al gobierno surafricano a desplegar el Ejército para tratar de contener a los manifestantes que han saqueado y destruido numerosas tiendas y locales. Hasta ahora han sido arrestadas más de 750 personas.

Al menos 45 muertos en Suráfrica: ¿Qué ocasionó la ola de violencia y saqueos masivos?
Protestas en Suráfrica | Foto: EFE

“Esta violencia puede tener realmente sus raíces en pronunciamientos y actividades de individuos con propósitos políticos y en expresiones de violencia e ira (…). Sin embargo, lo que estamos viendo ahora son actos de criminalidad oportunista, con grupos de gente instigando el caos meramente como coartada para saquear y robar (…). El camino de la violencia, de los saqueos y de la anarquía solo lleva a más violencia y devastación. Lleva a más pobreza, más desempleo y más pérdida de vidas inocentes. Esto no es lo que somos como pueblo”, declaró Cyril Ramaphosa, presidente de Suráfrica y quien sustituyó a Zuma en 2018.

El analista de la firma especializada en mercados financieros africanos Intellidex, Peter Attard Montalto, asegura que la poca reacción por parte del Ejecutivo nacional, que ha insistido en solucionar la situación mediante el diálogo, le ha dado a los manifestantes la suficiente confianza para continuar los saqueos y llama al presidente a tomar acciones más contundentes.

Quién es Jacob Zuma

Zuma fue militante del Congreso Nacional Africano desde 1959 y participó en la lucha contra el apartheid. En 1963 fue detenido y sentenciado a 10 años de prisión por conspirar contra el gobierno, durante ese tiempo compartió en la prisión de la isla Robben con otros líderes del Congreso Nacional Africano  como Nelson Mandela.

Al salir de la prisión es exiliado hasta que en 1990 es legalizado el partido en Suráfrica y es uno de sus primeros líderes en volver. En 2009 se convierte en el tercer presidente de la República de Suráfrica después del apartheid.

Jacob Zuma, expresidente de Suráfrica | Foto: EFE

Sin embargo, su gestión estuvo plagada de controversias y alegaciones de actos de corrupción, fraude y lavado de dinero; como también distintas acusaciones antes de que llegara a la Presidencia, pues actualmente también es juzgado por cargos de corrupción relacionados a un negocio de armas durante su vicepresidencia, en 1999.

A pesar de haber recibido el apoyo de su partido, el Congreso Nacional Africano, y de Nelson Mandela para las elecciones en 2009, la evidencia de la corrupción durante su Administración causó que su propio partido presionara hasta obligarlo a dimitir.

El 7 de julio la fundación Jacob G Zuma explicó que el líder decidió cumplir con la orden de encarcelamiento y se entregó a la policía minutos antes de la fecha límite que se realizara su arresto. 

Situación inestable

Al menos 45 muertos en Suráfrica: ¿Qué ocasionó la ola de violencia y saqueos masivos?
Protestas en Suráfrica | Foto: EFE

Debido a las protestas y el descontrol, muchos establecimientos en Durban y Johannesburgo han decidido cerrar sus puertas ante la amenaza de saqueos. Como consecuencia, las cadenas de distribución se han roto, lo que ha llevado a las personas a acumular alimentos y combustible ante una posible escasez. A su vez, los convoyes responsables de abastecer de efectivo a los puntos de acceso han dejado de circular, dejando a muchos sectores sin acceso a nuevos billetes.

Esta situación transcurre mientras la nación aumenta las restricciones para frenar una tercera ola de covid-19. Suráfrica es el país más afectado por la enfermedad en todo el continente con más de 2 millones de contagios y 64 mil muertes. Debido a la inestabilidad, el proceso de vacunación lo suspendieron. El país todavía no logra una recuperación económica tras el comienzo de la pandemia y la cuarentena, registra un desempleo récord del 32,6%. Este descontento quizás sea una de las razones por las que han entrado en la mayor crisis política desde el fin del apartheid.

Noticias relacionadas