Esta semana, junto a la comunidad del sector 14 de Abril en Mariche, municipio Sucre, inauguramos el comedor número 34 de Alimenta Petare, una iniciativa que comenzó hace cuatro años en respuesta al paso de una crisis económica y social a la emergencia humanitaria compleja en Venezuela.

Desde que inició la pandemia nos vimos lamentablemente en la obligación de suspender la inauguración de nuevos comedores debido a la imposibilidad de adelantar algunos procesos previos necesarios para que esos espacios sean sostenibles en el tiempo.

Sin embargo, hace un mes –mientras recorríamos Mariche– entramos a varias casas en las que conocimos a muchas madres precupadas por no tener cómo alimentar a sus hijos e incluso habían empezado a organizarse como comunidad para hacer arepas los fines de semana con el apoyo de “Rayo de Esperanza” y poder mitigar un poco su necesidad.

Alimenta Petare: en la unión está el cambio en Mariche
Foto: @alimentalasolidaridadpetare

Entendiendo la grave situación de los niños y la angustia de las madres del sector, decidimos movilizarnos para tratar de resolver en tiempos de pandemia. Hasta que lo logramos.

Mileidys Pulido es la coordinadora del comedor de Alimenta Petare en el sector 12 de Octubre. Parte de su familia vive en Mariche por lo que conocía de primera mano la necesidad de la comunidad y quería aportar su granito de arena para -aplicando todo lo que ha aprendido- apoyar a los suyos y su entorno en la solución del problema alimentario.

Lo primero fue conseguir el espacio. Ruth puso su casa a la orden, pero este espacio no contaba con lo necesario para arrancar. Toda la comunidad se activó y fue dándole forma al comedor. Algunos consiguieron las bombonas; otros donaron utensilios, otros vecinos consiguieron láminas de zinc para colocar el techo al espacio hasta que entre todos lograron no el que anhelamos, pero sí uno suficiente para poder arrancar el comedor y atender a casi 50 niños.

A la comunidad se sumaron Mileidys, Karen y Darmelys, coordinadoras de otros comedores del municipio Sucre que cuentan con experiencia previa y que se convirtieron en las madrinas de este nuevo espacio que combate la inseguridad alimentaria que sufren nuestros vecinos.

Les cuento toda esta historia porque, además de celebrar que alcanzamos el comedor 35 de Alimenta Petare, es importante destacar cómo los vecinos han entendido que si se organizan, se unen y son solidarios se convierten en una comunidad poderosa capaz de lograr grandes cambios favorables en su vida.

Pero también destaco la actitud de nuestras coordinadoras de otros comedores que decidieron poner su conocimiento a la orden para ayudar a los vecinos de otra comunidad. Ojalá logremos amplificar no solo la cantidad de comedores, sino el mensaje de que a través de la solidaridad, la organización y la unión podremos sobreponernos a los obstáculos –que no son pocos- y lograr muchos cambios en Sucre y en el país.

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