• Los altos niveles de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero propician el calentamiento global, que a su vez pone en riesgo tanto a los ecosistemas como a miles de especies

La capacidad que tienen los bosques tropicales para absorber el dióxido de carbono (CO2) está menguando. Esta es la conclusión a la que llegó la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), luego de realizar un estudio por medio de satélites. 

En los últimos años, la absorción disminuyó debido a la deforestación masiva, la degradación del hábitat, los cambios climáticos y efectos nocivos como las sequías e incendios. Sin embargo, los bosques tropicales siguen siendo cuatro veces más eficaces para el proceso de transformación del dióxido que las zonas templadas y áreas boreales (bosques septentrionales), según los descubrimientos ya publicados en Science Advances. 

La NASA detalló que el 90% del dióxido de carbono que los bosques absorben de la atmósfera es contrarrestado con la liberación de CO2 que producen las deforestaciones o sequías. 

¿Cómo se realizó la investigación? 

Muchas indagaciones realizadas antes no habían sido espacialmente explícitas; no teníamos un mapa que indicara dónde estaban ocurriendo los flujos de carbono”, señaló Nancy Harris, directora de investigación del programa forestal del Instituto de Recursos Mundiales en Washington y una de los autores del estudio.

En esta ocasión, el equipo de investigación, liderado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL), empleó un algoritmo de aprendizaje automático, el cual estrenaron con datos de vegetación obtenidos del suelo y del aire a través de escaneo láser. 

Los bosques tropicales están absorbiendo menos dióxido de carbono
Bosque | Foto: Getty Images.

Para los expertos es de vital importancia conocer los puntos en los que las plantas absorben el carbono y los sitios en donde lo emiten, ya que al tener conocimiento al respecto, se puede determinar la reacción de los bosques ante los climas cambiantes, además de compararlos con otras zonas con vegetación. 

Sumideros de carbono. Son depósitos naturales que se encargan de capturar y absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, lo cual reduce su presencia en el aire.

“El Amazonas fue considerado un sumidero de carbono sustancial debido a grandes extensiones de bosque prístino que absorben dióxido de carbono. (…) Sin embargo, nuestros resultados muestran que, en general, se está volviendo casi neutra en términos de balance de carbono porque la deforestación, la degradación y los impactos del calentamiento, sequías frecuentes e incendios en las últimas dos décadas liberan dióxido de carbono a la atmósfera”, explicó el científico del JPL e investigador principal del estudio, Sassan Saatchi. 

El especialista agregó que la metodología empleada tiene como finalidad facilitar el rastreo de áreas de vegetación con determinados niveles de carbono y que los países puedan utilizar los resultados para gestionar el dióxido de carbono de acuerdo con las necesidades del momento. 

CO2: importancia y peligrosidad 

Sin el dióxido de carbono y el vapor del agua en el planeta –denominados gases de efecto invernadero (GEI)–, la temperatura media rondaría los -18°C y esto, a su vez, haría imposible la vida humana y de la mayoría de los seres vivos existentes. 

No obstante, cuando hay gran cantidad de estos gases y se mantienen por mucho tiempo, se produce un calentamiento excesivo en la temperatura media de la Tierra y, de hecho, la comunidad científica internacional afirma que esta es la principal causa del calentamiento global. 

Como un efecto en cadena, el exceso de gases como el carbono provocará un calentamiento global, y este último ocasionará cambios radicales en las condiciones climáticas de todo el mundo. Estas alteraciones acabarán con ecosistemas y especies, aparte de poner en riesgo a muchos otros paulatinamente.

Contaminación ambiental | Foto: Getty Images.

Algunas consecuencias del calentamiento global:

-Aumento de la temperatura media y óptima para la vida de muchas especies.
-Derretimiento de los glaciares y otras formaciones de hielo.
-Elevación del nivel de agua de los océanos.
-Altas probabilidades de inundaciones en poblaciones cercanas a las costas.
-Mayor evaporación del agua en todo el planeta.
-Periodos de sequías más frecuentes y extensos. Algunas regiones frondosas podrían pasar a ser desérticas en algunos años.

Lo complicado de los gases de efecto invernadero es que no se pueden liberar o controlar a conveniencia, y esto se agrava al tener otro factor determinante: su durabilidad. Los efectos de estos gases se consideran de larga permanencia; en el caso del CO2, aproximadamente el 50% tarda unos 30 años en desaparecer, un 30% puede llegar a mantenerse por algunos siglos y el 20% restante incluso por más tiempo. 

Actualmente no existen métodos científicos que permitan contrarrestar o disminuir los gases de efecto invernadero en la atmósfera. Por tanto, la mejor forma de evitar su presencia excesiva y consecuentes daños, es por medio de la prevención.

Ahorrar energía eléctrica y evitar su uso innecesario, aprovechar al máximo el agua y reciclarla, e informar a otras personas para incentivar a la práctica de estos consejos son algunas de las recomendaciones de los expertos para prevenir el deterioro del medio ambiente y el calentamiento global. Sin embargo, son algunas empresas y su proceso de fabricación de los productos los principales emisores de CO2 en la atmósfera, por lo que sus dueños y representantes también se deben sumar a la causa para generar un cambio significativo. 

Noticias relacionadas