• El gerente de operaciones de la firma Econométrica, Alejandro Castro, explicó para El Diario que el Banco Central de Venezuela evitó errores que se cometieron en la pasada reconversión

Luego de meses de espera el Banco Central de Venezuela (BCV) anunció que el país se dirige rumbo a una nueva reconversión monetaria. Que en esta oportunidad implica la eliminación de seis ceros al bolívar.

La decisión ha sido catalogada por diversos economistas como insuficiente, pues no aborda el problema estructural que afronta la economía venezolana, como lo es la hiperinflación. Advierten que por este motivo los efectos positivos que pudiese brindar esta política se verán diluidos en el corto plazo.

Múltiplo de 3

Alejandro Castro, economista y gerente de operaciones de la firma Econométrica, comenta para El Diario que la reconversión monetaria anunciada por el BCV parece haber tomado en cuenta errores cometidos en el pasado.

Apunta que esto puede apreciarse en la cantidad de ceros que se eliminarán a la moneda. A diferencia de la reconversión monetaria anterior, en esta oportunidad se escogió un número que fuese múltiplo de tres.

Lo que se recomienda cuando se va a realizar una reconversión monetaria es que para la facilidad del público lo mejor es hacerlo en múltiplos de tres, es decir, quitar tres ceros (1.000) o seis (1.000.000) según se requiera” Alejandro Castro, conomista y gerente de operaciones de la firma Econométrica,

Argumenta que de esta forma es más sencillo que los ciudadanos y las empresas puedan acostumbrarse a los nuevos montos. Lo que a su vez evita que se produzcan errores al momento de realizar transacciones tal y como sucedió en la reconversión realizada en 2018.

Castro considera además que el número de ceros a eliminar anunciado por el BCV es el correcto, pues permitirá simplificar en gran medida las operaciones que se lleven a cabo en moneda nacional en el país. Especialmente aquellas realizadas por la banca.

“La decisión de eliminar seis ceros es acertada porque era la cantidad de dígitos que había que eliminar al bolívar soberano para poder simplificar las operaciones tanto cambiarias como de cualquier otra índole”, comenta.

Círculo vicioso

Reconversión monetaria
Foto: EFE

El economista sostiene que la utilidad en el tiempo que pueda tener la actual reconversión monetaria estará supeditada al ritmo inflacionario que experimente el país. Es por ese motivo que en caso de registrarse unas tasas de inflación similares a las experimentadas durante los primeros meses de 2021, podría ser necesaria una nueva reconversión en un plazo no mayor a dos o tres años.

Agrega que esto a su vez estará atado a la necesidad que tenga el régimen de Nicolás Maduro de monetizar el déficit fiscal, el cual es una de las principales causas de la hiperinflación que vive Venezuela.

Castro indica que actualmente la brecha fiscal que existe en el país es de aproximadamente 10% del Producto Interno Bruto (PIB), que equivale a unos 5.000 millones de dólares.

Es decir, que los gastos del Estado venezolano son 5.000 millones de dólares más que los ingresos que provienen del área tributaria, Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto Sobre la Renta (ISLR), Impuestos Sucesorales, Impuestos por Regalías, explotaciones petroleras, entre muchos otros” Alejandro Castro

El experto asevera que en este tipo de casos lo más recomendable sería que se reduzca el tamaño del Estado. Para ello considera que es imprescindible que todas las empresas públicas que se encuentren en números rojos sean privatizadas o bien se entreguen en calidad de concesión a manos privadas para que estas puedan generar nuevas vías de ingreso al país.

“También sería necesario sincerar el número de empleados públicos para poder reducir el déficit fiscal a niveles manejables y no tener este hueco fiscal”, plantea.

No obstante, afirma que esto no ha ocurrido debido al inmenso costo político que podría suponerle al régimen iniciar una política de privatizaciones.

Ante este contexto deficitario la respuesta del régimen ha sido monetizar el déficit a través de la inyección constante de bolívares a la economía bajo la figura de pago de bonos de la patria, nómina y misiones.

“Cada vez hay más bolívares como la misma o menor producción de bienes y servicios, lo que pone mayor presión a los precios de los mismos. Ese es el centro del problema de la hiperinflación y si no es atacado continuará con el círculo vicioso de aplicar reconversiones una y otra vez”, asegura.

Inflación vs reconversión

En tal sentido el director de la firma Ecoanalítica, Asdrubal Oliveros, plantea que de mantenerse los índices inflacionarios registrados durante el primer semestre de 2021, el bolívar recuperará los ceros eliminados en un lapso de 62 meses.

“De mantenerse el promedio de inflación mensual entre enero y julio de 2021, 25%, tomaría alrededor de 62 meses para que regresen los seis ceros (1.000.000), haciendo obsoleta la medida de reconversión”, publicó el experto a través de su cuenta de Twitter.

Sin embargo, el plazo podría ser mucho menor en caso de que la variación de precios sea similar a la experimentada durante los meses de enero y febrero cuando esta se ubicó en 55,2% y 50,9% respectivamente, según informó el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF).

Reconversiones cada vez más constantes

Reconversión monetaria - Nicolás Maduro
Foto: EFE

Un aspecto que llama la atención de la reconversión monetaria anunciada por el BCV es el escaso tiempo transcurrido entre la última eliminación de ceros a la moneda y la que tendrá lugar el próximo 1° de octubre.

El lapso transcurrido entre ambas es de poco menos de tres años. Lapso significativamente más corto que los casi 10 años que tuvieron que pasar entre la primera y la segunda reconversión.

Castro explica que el motivo de esta situación tiene su origen a mediados de octubre del año 2017, cuando Venezuela entró en un proceso hiperinflacionario cuyos efectos en el bolívar intentaron ser solventados con la reconversión anunciada por Maduro al año siguiente. Recuerda que en ese entonces la base monetaria estaba aumentando a razón de entre 20% y 30% cada semana. 

Para poner en contexto, un país que tiene inflación anual de un dígito como por ejemplo Perú (5% anual), le llevaría entre cuatro y cinco años aumentar su base monetaria a esa magnitud de 20% o 30%; es decir, entre unas 250 a 300 semanas. En cambio a Venezuela le tomaba solamente una semana alcanzar esa cifra”, precisa.

Esto tuvo como consecuencia que el país llegase a registrar un pico inflacionario intermensual de 270%, algo nunca visto en la historia de Venezuela. El experto comenta que esto provocó que los precios se duplicaban cada 11 días.

“Durante ese tiempo un producto como por ejemplo una barra de pan que en el primer día del mes costaba una unidad monetaria, al día 11 te costaba dos unidades monetarias, al día 22 te costaba cuatro y al cierre del mes te costaba aproximadamente ocho unidades”, indica.

Plantea que ese aumento desproporcionado de los precios en un periodo tan corto fue la razón de que la vida útil de la anterior reconversión monetaria fuese tan corta.

El bolívar digital

Jueves de reconversión monetaria

Una de las premisas del régimen de Nicolás Maduro con la creación del denominado bolívar digital es que se elimine la necesidad de utilizar efectivo y que todas las transacciones se realicen de forma digital.

Diversos países de la Unión Europea han implementado políticas con este objetivo. Suecia un referente internacional en la eliminación del dinero en efectivo, con un promedio de compras digitales de 95%.

Castro señala que en el caso venezolano no están dadas las condiciones para que esta meta pueda cumplirse, al menos, en el corto plazo. 

Tener una economía sin dinero en efectivo requiere múltiples requisitos como lo son una alta tasa de bancarización, un ancho de banda que permita conexiones fiables y esas son condiciones que no están dadas en el país al menos en estos momentos”, indica.

Con respecto a la ampliación del cono monetario realizada en el mes de mayo por las autoridades del BCV, el experto comenta que esta medida llegó a destiempo, lo que provocó que a efectos prácticos fuese innecesaria.

Afirma que en un escenario ideal la eliminación de los ceros al bolívar tendría que haber ocurrido a inicio de año. Lo que habría permitido que los nuevos billetes que entrasen en circulación ya estuviesen adaptados a las nuevas cantidades.

“La ampliación del cono monetario para lo único que sirvió fue para darle algo de tiempo y oxígeno al BCV y al gobierno. Porque en ese momento la crisis de efectivo en Venezuela era sumamente grave”.

Apunta que la entrada en circulación de las piezas de Bs. 200.000; Bs. 500.000 y Bs. 1.000.000 se produjo en un momento en el que la liquidez monetaria, es decir, los bolívares en efectivo en manos del público, se encontraba por debajo del 2%, lo que tenía como consecuencia una escasez de efectivo.

“Eso quiere decir que por cada millón de bolívares soberanos que había en el sistema, solamente Bs. 20.000 estaban en monedas y billetes. Históricamente la relación siempre se ha mantenido en torno a un 12%, lo que implica que por cada millón Bs. 120.000 se encuentran en las manos de la población a través de los billetes”, asevera.

Investigaciones recientes realizadas por Econométrica apuntan que actualmente la proporción de billetes con respecto a la liquidez monetaria es de al menos 5%.

De no corregirse los problemas estructurales que han generado la hiperinflación que hoy sufren los venezolanos, los beneficios transaccionales que brinda la reconversión se verán diluidos con el paso de los meses.

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