• El gobierno estadounidense de Joe Biden planea haber retirado todas sus tropas de Afganistán para el 11 de septiembre de 2021, aunque muchos consideran que esto significa el abandono del pueblo afgano, que sufrirá la presunta violencia de los talibanes. Foto: EFE

En las últimas semanas Afganistán ha estado en el foco internacional debido a los múltiples cambios que vive. Por una parte, el Talibán –facción política paramilitar– se ha desplegado y capturado el control de gran parte del país; y por otro lado, el gobierno de Estados Unidos continúa con el plan del retiro de sus tropas en las mediaciones para finalizar con el conflicto que se ha mantenido por 20 años entre ambos países. 

“Es la hora de terminar la guerra más larga de EE UU”, señaló el presidente Joe Biden en abril de este año. En ese momento anunció que el repliegue total está pautado para el 11 de septiembre, cuando se cumplirán 20 años del ataque a las Torres Gemelas en la ciudad estadounidense Nueva York en 2001. Los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también están coordinando su salida. 

Cuando EE UU fue víctima del referido ataque, el gobierno del entonces presidente George Bush declaró la guerra contra la organización Al Qaeda (liderada por Osama Bin Laden para entonces) y sus conexiones, lo cual involucró a Afganistán, que estaba bajo el control de los talibanes. En menos de dos meses, los militares norteamericanos lograron imponerse ante la facción paramilitar y conseguir el control de la capital. 

¿Qué es el Talibán?

Es una facción política paramilitar que se originó a principios de la década de 1990 en Pakistán, con algunas fuerzas en Afganistán. En el año 1996 capturaron Kabul, la capital afgana, y derrocaron al régimen del presidente Burhanuddin Rabbani. En 1998 controlaban más del 90% y su autoritarismo se mantuvo hasta hasta 2001.

Tras muchos años de elaboración, se logró concretar un acuerdo de paz entre Estados Unidos y el Talibán en 2020 (bajo el mandato de Donald Trump) para detener la incertidumbre en el pueblo de Afganistán. Se dio a conocer que en el convenio se estableció el retiro de los soldados estadounidenses y aliados de la OTAN a cambio del compromiso del gobierno afgano de no permitir operaciones de grupos extremistas como Al Qaeda en su territorio. 

Desde el viernes 6 de agosto los talibanes comenzaron a capturar varias ciudades provinciales del territorio afgano: Lashkar Gah y Kandahar. Con el transcurso de los días, se sumaron Qalat, Firozkoh, Tarin Kowt y Pul-i-Alam. Desde que EE UU anunció su retiro, las fuerzas han tomado más ciudades hasta llegar a la capital, Kabul, el domingo 15 de agosto. 

El gobierno se interrumpió por completo y el presidente, Ashraf Ghani, huyó al extranjero. 

Talibanes en Kandahar, Afganistán | Foto: EFE.

Expectativas 

La Embajada de Estados Unidos en Kabul condenó la «violenta ofensiva contra ciudades afganas de los talibanes» y consideró inaceptables las acciones que perpetraron para tomar el control porque “demuestran un desprecio sin sentido por el bienestar y los derechos de los civiles que empeorarán la crisis humanitaria de este país».

Desde que Joe Biden informó el repliegue de EE UU en Afganistán, muchas personas lo han criticado por “abandonar al pueblo afgano”, además de “rendirse” y “ceder el poder a sus enemigos”. 

El presidente ha defendido su decisión, ya que a su criterio, no se justifica la “presencia estadounidense interminable en medio del conflicto civil de otro país”.

Uno de los altos funcionarios de EE UU también abordó el tema en abril, cuando explicó: “Estimamos que la amenaza contra nuestra nación que ahora emana de Afganistán está a un nivel que podemos abordar sin una persistente huella militar en el país y sin continuar en guerra contra el Talibán”.

Ahora en agosto, algunos portavoces del Talibán han intentando mantener la calma en Afganistán, asegurando que no tienen intención de cobrar venganza. Asimismo, también afirman que no impondrán leyes estrictas como hicieron dos décadas atrás. 

Los talibanes también han dicho que tienen intención de negociar con el gobierno de Ghani para propiciar una “transición pacífica” al poder. 

A pesar de las afirmaciones del Talibán, muchos afganos temen que se genere una nueva guerra civil. Además, diversas opiniones populares, tanto en el país árabe como fuera de él, consideran que las mujeres y niños afganos serán las principales víctimas del proceso que vive actualmente Afganistán. 

Mujeres en Afganistán | Foto: EFE.

Reacciones internacionales 

En representación de algunos países 

El gobierno chino es uno de los que se han manifestado respecto a los últimos acontecimientos en Afganistán. Hua Chunying, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático, indicó que China espera que los talibanes sean responsables e incluyentes para que exista una transición pacífica. 

Asimismo, desde Beijing solicitaron que haya garantía de seguridad a los ciudadanos chinos que opten por permanecer allí. 

Mediante el enviado especial para Afganistán Zamir Kabúlovno, Rusia señaló que se tomará el tiempo correspondiente para reconocer al Talibán como las nuevas autoridades de Afganistán. 

Dmitri Zhirnov, embajador ruso en el país árabe, se reunirá el martes 17 de agosto con los talibanes de alto rango para dialogar sobre la seguridad que se otorgará a la Embajada rusa. Kabúlovno señaló que, de momento, no es necesario el cierre de la sede diplomática. 

El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, se refirió a Afganistán como un “país vecino y hermano”, por lo que el gobierno de Teherán está dispuesto a apoyar la estabilidad en él, lo cual es prioridad a su parecer. 

El mandatario Raisi también consideró que la retirada de EE UU debe ser aprovechada por el pueblo afgano para limar las diferencias, restaurar el orden y garantizar una paz duradera en sus tierras. 

Respecto a este último punto, la directora ejecutiva del Instituto de Estudios de Guerra y Paz en Kabul, Tamim Asey, cree que “el mejor resultado posible que se podría esperar es que este cronograma de retiro sirva como un catalizador y un mecanismo para presionar a las partes afganas a llegar a un acuerdo político para septiembre o enfrentar una sangrienta guerra civil al estilo de Siria”.

En representación de algunas organizaciones

Por su parte, la ONG Amnistía Internacional (AI) se pronunció este 16 de agosto e instó a que se actúe de manera decisiva para evitar que empeore la situación. «Si no hay una acción rápida y decisiva de la comunidad internacional, no hará sino complicarse aún más” la tragedia, indicó la secretaria general del organismo, Agnes Callamard, y añadió que los actos violentos se pudieron haber evitado. 

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, abordó el tema el mismo día. “No podemos ni debemos abandonar al pueblo de Afganistán”, dijo para instar a la comunidad internacional a enfrentar la “amenaza terrorista global” que a su juicio, incrementa allí. 

Para la canciller de Alemania, Angela Merkel, las secuelas del conflicto permanecerán por mucho tiempo y por ello, resaltó la urgencia de rescatar a aproximadamente 10.000 personas de las que el gobierno alemán es responsable. “Estamos siendo testigos de tiempos difíciles. (…) Ahora debemos concentrarnos en la misión de rescate”, dijo. 

A pesar de que estas entidades se han manifestado en contra del procedimiento talibán, ninguna ha presentado o sugerido un plan de acción para el abordaje internacional mientras que el avance de los talibanes continúa. 

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