• Algunas personas que reviven situaciones traumáticas pueden presentar síntomas como ansiedad, depresión y ataques de pánico

Las lluvias de las últimas semanas han afectado fuertemente a varios estados de Venezuela. Mérida fue una de las poblaciones más perjudicadas, donde 21 personas fallecieron y 17 siguen desaparecidas. Sin embargo, hay una consecuencia invisible en medio de estos eventos: la reexperimentación de miedos y traumas causados por tragedias previas. 

Algunas de las imágenes recientes de las lluvias y los deslaves se asemejan a fotos de la Tragedia de Vargas en el año 1999. Jacmar Guzmán, psicóloga clínica, asegura que es posible que quienes experimentaron ese suceso estén reviviendo miedos 

Lo más probable es que se revivan miedos en estas situaciones, porque después de experimentar un trauma hay procesos que nosotros llamamos en psicología como la reexperimentación. Ahí aparecen recuerdos, sueños y ciertas conductas evocan esa situación”, explicó Guzmán en exclusiva para El Diario.

La psicóloga indicó que la respuesta emocional que pueda tener una persona a esta situación dependerá de la magnitud del trauma previo, de las pérdidas que representó y de si estaba sola o acompañada. 

¿Cómo lidiar con la reexperimentación de un trauma?

La especialista ofreció varias recomendaciones para lidiar con los miedos y traumas que se reviven durante estas situaciones. Destacó la importancia de trabajar en mantener una respiración normal y relajada. 

Indicó que la persona debe buscar un espacio donde se sienta seguro mental y emocionalmente. También sugirió tener a la mano un número de una persona de apoyo con la que se pueda hablar para evitar un ataque de pánico. Este respaldo lo puede dar un amigo, familiar, un psicólogo o un psiquiatra de ser necesario. 

“Posteriormente debe buscar formas positivas de afrontar lo que está pasando,  tratando de expresar cómo se siente por lo que sucede. La persona que le brinde el apoyo debe validar  sus emociones y sentimientos. También puede relacionarse con grupos de personas que hayan pasado por la misma situación, para que vea que no está solo”, añadió.

Guzmán también dio recomendaciones para quienes ofrezcan respaldo a quien está atravesado por esta situación. Aclaró que la persona que apoye debe evitar frases como “todo va a estar bien” o “todo va a pasar”, sino que debe intentar tranquilizar y permitirle hablar sobre aquello que está experimentando.  

Señaló que esa persona también puede ayudar a establecer metas a corto plazo para incorporarse a actividades y a lugares que haya abandonado por miedo. 

¿Cómo identificar la reexperimentación de un trauma?

Este tipo de situaciones, explicó la psicóloga, puede generar distintos síntomas como depresión, tristeza, ansiedad y ataques de pánico, siendo este último uno de los más fáciles de identificar. 

No obstante, hay otras actitudes que se pueden reconocer cuando alguien vuelve a experimentar un miedo. La persona puede aislarse de sus amigos y seres queridos; también puede intentar evadir situaciones o lugares que representan un riesgo en el momento del trauma. 

Hay personas que por el miedo dejan de ir a trabajar o no quieren volver a la casa donde vivían por miedo a que un río se desborde”, agregó.

La especialista aclaró que no en todo los casos estos miedos son paralizantes. Algunas personas utilizan estas situaciones traumáticas para prepararse mejor ante una situación de emergencia. 

“Es como el proceso de la pandemia. Algunas personas que han tenido pérdidas de familiares cercanos son más cuidadosos, excesivos con la limpieza, evitan salir o socializar cuando no es necesario para no correr un riesgo”, dijo. 

En el caso particular de las lluvias, la psicóloga considera que una manera positiva de usar ese miedo es tener a la mano las herramientas para protegerse en medio de una situación de riesgo como los números de emergencia e identificar lugares seguros fuera del hogar. 

Lluvias en Venezuela y sus consecuencias trágicas 

Uno de los eventos más traumáticos asociados con las lluvias para la sociedad venezolana fue la Tragedia de Vargas. Varios deslaves de agua, tierra y piedras ocurrieron en el estado Vargas y la ciudad de Caracas luego de varios días de fuertes lluvias en diciembre del año 1999. 

Este hecho aparece en el Libro Guinness de los récords como el mayor número de víctimas mortales por un alud de barro. Aunque se desconoce con exactitud cuál fue el número real de muertos debido a la magnitud del desastre. Miles de personas quedaron damnificadas y abandonaron el estado Vargas luego de la tragedia.

En octubre del año 2012, 381 viviendas resultaron afectadas por las fuertes lluvias en el estado Carabobo.  Mientras, en los municipios Libertador y Tulio Febres Cordero de Mérida, al menos 40 familias reportaron la inundación de sus viviendas. En ese mismo periodo, 25 familias fueron perjudicadas por las lluvias en el estado Zulia. 

Durante los meses de junio y julio del año 2015, ocurrieron inundaciones en las calles y viviendas de Guasdualito, estado Apure. En esa oportunidad, las lluvias desbordaron el río Sarare y, de acuerdo con cálculos de la Cruz Roja, 90% de la población en la entidad fue afectada. 

Lluvias en Venezuela
EFE

En noviembre del año 2016 se registraron precipitaciones en varios estados del país. Tres personas fallecieron en esa oportunidad producto de las lluvias: dos en Lara y una en Nueva Esparta. Varios municipios del estado Carabobo sufrieron inundaciones. En esa época se registraron desapariciones y cortes de energía por la caída de árboles en postes eléctricos. 

Las lluvias causaron la crecida del río Orinoco en el año 2018. El suceso dejó cerca de 60.000 personas damnificadas en Bolívar. Organizaciones no gubernamentales reportaron en aquel momento que 2.400 familia tuvieron que acudir a refugios temporales y otras 500 llegaron a casas de familiares, luego de que sus viviendas se inundaran. 

Importancia de los primeros auxilios psicológicos durante situaciones de riesgo 

La psicóloga Jacmar Guzmán destacó la importancia de brindar primeros auxilios psicológicos a las personas afectadas por las lluvias e inundaciones. Con esto, se puede evitar que el trauma trascienda más allá de la emergencia y paralice a la persona por un cuadro de estrés postraumático. 

No obstante, aclaró que esto se debe suministrar luego de que la persona ya tenga cubierta sus necesidades básicas como agua, comida y refugio. 

En ese proceso, la persona afectada puede descargar sus emociones hablando con un profesional en el área.  Este debe brindarle herramientas para la aceptación e incorporación a nuevas rutinas. 

Estas son situaciones que afectan mucho la psique, en las que se genera muchos procesos de pérdida material y a veces de familiares y vínculos. Esto va a cambiar la forma en la que estas personas viven su cotidianidad, por eso debe incluir de alguna manera esa atención psicológica”, enfatizó Guzmán.

En las semanas posteriores, la psicóloga recomienda una atención o acompañamiento continuo por un especialista. Recordó que el establecimiento de pequeñas metas es importante para retomar actividades. Además, sugirió el uso de un diario de papel o digital en el que la persona pueda descargar los que siente durante la adaptación. 

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