• Durante el foro desarrollado por la ONG Ciudadanía en Acción y Fedenaga, se profundizaron tres puntos: la situación y requerimientos financieros del sector primario, la realidad jurídica de la tierra en Venezuela, la disposición alimentaria y la crisis comercial de la agricultura

Venezuela debe abordar varios puntos para la recuperación del sector agropecuario. El ingeniero agrónomo y vicepresidente de Fedenaga, Luis Prado, resaltó que los productores necesitan la disposición de créditos destinados al financiamiento de las inversiones y actividades productivas propias de la agricultura y la ganadería.

Durante el foro Situación del sector agrícola y pecuario en Venezuela desarrollado por la ONG Ciudadanía en Acción y la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Prado detalló que el crédito debe ser suficiente, oportuno y estar correctamente apareado a los ciclos de producción y comercialización.

“La fuente de repago de los créditos y préstamos agropecuarios son productos de la agricultura y la ganadería que son biológicos y su producción responde a ciclos regulados por factores fisiológicos afectados por variables climáticas, por ello se trata de actividades especiales”, subrayó.

Sostiene que debido a esos factores los créditos deben atarse a plazos y condiciones de pago también especiales, porque si un crédito es para una actividad de siembra que se lleva seis meses no se puede dar un plazo de pago de 30 días o 60 días. 

El especialista precisó que en 2019 se tuvo una Cartera Bruta de Crédito de 240.905.230,88 dólares y en 2020 bajó a 205.748.325,97 dólares, de acuerdo con los datos de Sudeban. Sin embargo, al cierre del mes de junio de 2021, se ubicó en 273.000.000 dólares.

Plan de recuperación

Prado indicó que en conceptos de inversión de un plan a 12 años se requieren en total 1.354 millones de dólares al año, ya que se tiene que recuperar las zonas del sector ganadero.

Las inversiones que se necesitan son las siguientes: 

-Recuperación y construcción de cercas: 5 millones de dólares.

-Renovación de maquinaria: 740 millones de dólares.

-Repuestos maquinaria: 10 millones de dólares.

-Autogeneración eléctrica (plantas eléctricas, generadores solares): 125 millones de dólares.

-Siembra de pastos mejorados: 17 millones de dólares. 

-Producción y conservación de forrajes: 82 millones de dólares.

-Riego y drenaje: 20 millones de dólares.

-Vehículos de trabajo: 355 millones de dólares.

“El dinero para la realización de las inversiones que nos conduzcan hacia la recuperación de la ganadería debe provenir de fuentes de financiamiento interno y externo, para ello es necesario construir confianza y en función de ello debemos entender que es fundamental el trabajo armónico de los sectores público y privado, cada quien desempeñando el rol que le corresponde”, aseveró.

Creación de la Cartera Única Productiva Nacional

El 29 de enero de 2020 se publicó en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6507 el Decreto para la creación de la Cartera Única Productiva Nacional, la cual está destinada a atender el financiamiento de los sectores: agroalimentario, manufacturero, turístico, salud e hipotecario.

El monto de la cartera lo define el presidente del país entre el 10% y el 25% de la cartera bruta.

Luis Prado describió que los créditos se definen en UVC (unidad de valor de crédito), a una tasa del 2% anual y con una comisión flat máxima del 0,5%.

Mejoras en la disposición alimentaria

Edison Arciniega, sociólogo especialista en Seguridad Alimentaria y director de Ciudadanía en Acción, puntualizó que la tendencia de la disposición de alimentos desde el mes de agosto de 2020 hasta junio de 2021 fue ascendente. 

Sostuvo que Venezuela necesita 1,17 millones de toneladas métricas de alimento distribuidas entre 88 rubros para satisfacer las necesidades nutricionales del venezolano.

“Las tendencias generales son positivas, aunque todavía hay una brecha relevante de requerimientos por persona para llegar a los 36 kilogramos requeridos”, señaló.

El segundo semestre del año 2020 inició con 458.000 toneladas métricas que equivale al 45,09% del requerimiento nacional. El primer semestre de 2021 cerró con 668.044 toneladas métricas, equivalente al 54,67% de lo que se necesita en el país.

Disposición por rubros

Arciniega detalló que en comparación con el segundo semestre de 2020, en Venezuela hubo un pequeño aumento de la disposición de carnes en el país, aumentando de 26,88% a 30,37% en los primeros seis meses de 2021.

Los cereales y las raíces continúan ubicándose sobre el promedio de requerimiento en el país. La disposición de huevo se encuentra en 77,34% y las hortalizas en 68,99%, uno de los rubros con mayor incidencia. 

Cifras del sector agropecuario

“El sistema alimentario medido en el anaquel tiene tendencias claras y sostenidas a la recuperación. Aún tenemos una brecha en torno al 40 % (de desabastecimiento). Sin embargo, hoy tenemos rentabilidad en el anaquel y hay un incremento en el poder adquisitivo de los consumidores”, añadió.

Poca rentabilidad

Arciniega realizó una comparación sobre los costos de producción en Venezuela y en Colombia, en donde se resalta la poca rentabilidad que tienen los productores venezolanos con respecto a países vecinos.

Mientras que en Colombia un litro de diésel cuesta 0,55 dólares, en Venezuela los productores lo adquieren a 1,54 dólares debido a la escasez. 

“Las importaciones colombianas han penetrado hasta Barquisimeto, convirtiéndose en casi la cuarta parte del anaquel nacional. Esto responde a la crisis de la rentabilidad, que sufre el campo criollo”, aseveró.

La inversión promedio por insumos cuesta 72% más que en Colombia, al igual que la inversión logística (48%) y de seguridad (88%).

“En definitiva, la agricultura necesita una política de regeneración y esto pasa por la reactivación del financiamiento y el rescate de la confianza”, enfatizó el sociólogo.

Tierras intervenidas por el Estado 

Alexis Algarra, abogado especialista en Derecho Agrario y consultor jurídico de Fedenaga, indicó que de las 30 millones de hectáreas con potencial agrícola que posee Venezuela al menos 9 millones fueron intervenidas por el Estado.

Del total de terreno intervenido, el Instituto Nacional de Tierras (INTI) rescató irregularmente 3 millones de hectáreas, en donde se aplicó algún tipo de procedimiento sin indemnizaciones para los propietarios. 

Inseguridad jurídica

Algarra explicó que el rescate de tierras solamente puede aplicarse en terrenos en propiedad del Estado, debido a que en el caso de tierras en manos privadas tendría que ocurrir una expropiación agraria, según establece la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. 

No obstante, indicó que la aplicación errónea de la Ley de Tierras llevó al país a una inseguridad jurídica.

“No puede haber expropiación sin justa indemnización y pago oportuno. Lo que se ha aplicado en la mayoría de los casos son rescates indiscriminados por parte del INTI (…) también el Tribunal Supremo de Justicia ha desaplicado algunas leyes, que abren la compuerta para que se profundicen las invasiones en el país”, dijo el abogado. 

Propuestas para una solución

El abogado indicó tres propuestas para solucionar el conflicto con la tierra en Venezuela, estas son:

-Abrir un proceso de revisión conclusivo de la crisis de la seguridad jurídica comenzando por las tierras rescatadas irregularmente por el INTI. 

-Establecer un esquema de inspecciones técnicas veraces, sujetas a la realidad, sobre las tierras rescatadas irregularmente por el INTI.

-Desarrollar un esquema de promoción de inversiones nacionales y extranjeras sobre las tierras que se encuentran improductivas y abandonadas. 

Sostuvo que se deben presentar proyectos de reforma de la Ley de Tierra y Desarrollo Agrario para ajustar las disposiciones referidas a la discrecionalidad del INTI para rescatar tierras y limitar la facultad de determinar y/o juzgar sobre la propiedad de las tierras. 

Además, se deben indemnizar a las víctimas de las actuaciones irregulares del Estado.

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