• El presidente de Fedeagro, Aquiles Hopkins, desmintió que Venezuela produce lo que consume, en tanto que el gremio de los cañicultores venezolanos pide al régimen restringir importación “desmedida” de azúcar refinada, pues la industria local puede quebrar. Foto: cortesía

El presidente de Fedeagro, Aquiles Hopkins, desmintió que en Venezuela haya autoabastecimiento alimentario, tal y como lo proclama el régimen venezolano.

«Lo que dijo Nicolás Maduro en su presentación en la memoria y cuenta 2020 sobre la supuesta autosuficiencia alimentaria de Venezuela no es cierto; no producimos lo que comemos. Hoy en día tenemos la producción de caña de azúcar de la década de los sesenta,  la de arroz y maíz de la década del setenta. La de caraota es de la de los años 40 y en el rubro ganadería retrocedimos 30 años, (…) vayan a los automercados y vean que casi todos los productos que se ofrecen son importados», explicó el dirigente gremial en rueda de prensa.

El dirigente empresarial comentó que las empresas nacionales han ideado estrategias de supervivencia en medio de la recesión y de la hiperinflación. “Los productos alimenticios nacionales que se ofrecen son el  esfuerzo de capitales 100% privados. Para sortear dificultades hemos hecho alianzas con otras industrias locales; tratamos de hacer algo para no desaparecer ante la intervención absoluta del monopolio del Estado.  En algún momento quedamos en la orfandad, pero asumimos nuestra responsabilidad y el reto para sacar la producción de alimentos adelante”.

Con capital de trabajo y financiamiento internacional, los gremios del sector agrícola y pecuario sortean dificultades financieras. En Venezuela no hay aprobación de créditos agrícolas desde hace cuatro años y las políticas públicas del régimen no toman en cuenta el financiamiento a los empresarios del campo. 

Aquiles Hopkins durante rueda de prensa del sector agrícola y pecuario

“En años anteriores importábamos ciertos insumos y productos para la agroindustria; era un 20% o 30% que no se producían acá. Generábamos las divisas necesarias para hacer este tipo de operación, pues exportábamos los excedentes de algunos productos. A esa Venezuela de producción y competitividad queremos volver”, explicó Aquiles Hopkins.

Aseguró que en los años de régimen bolivariano ha habido abandono de la industria nacional y se han privilegiado puestos de empleo en otros países. “La política de importaciones masiva de productos terminados atenta contra el trabajo de las empresas nacionales. Señores del gobierno, no permitan la importación de productos terminados. Si hay la posibilidad de traer la materia prima para que nuestra agroindustria la manufacture, ese es el deber ser y eso es apostar por los derechos de Venezuela y de todos los venezolanos”.

El presidente de Fedeagro puso en relieve otro problema que está atacando fuertemente a los productores locales: el del suministro de combustible. 

Dijo que en el sector primario de la economía demanda más diesel que gasolina. “Es muy cuesta arriba conseguir cualquier tipo de combustible. Hoy en día, la demanda de diesel en Venezuela está en el orden de los 50.000 y 55.000 barriles diarios. Para los sectores productivos estimamos un total de 18.000 barriles; no estamos recibiendo combustible regularmente. Las colas que se hacen a las puertas de las estaciones de servicio son de días enteros y es poco lo que se nos suministra”, reclamó Hopkins.

Los cañicultores en alerta

José Ricardo Álvarez, presidente de la Federación Nacional de Cañicultores de Venezuela (Fesoca), apoya la tesis de Aquiles Hopkins de exigir un trato justo a los productores venezolanos.

“La competencia desleal que supone la importación masiva de productos atenta contra la producción nacional. En el caso de la azúcar refinada hay importaciones masivas del Estado que no pagan aranceles. Pedimos al gobierno de Maduro que detenga las órdenes de importaciones de azúcar, pues constituyen una competencia desleal en contra de la producción nacional, colocando a la cañicultura nacional a punto de colapsar. No podemos competir con ese esquema de importaciones y con los precios del producto foráneo que entra a Venezuela sin ningún tipo de control sanitario”.

Gremios del sector agrícola y pecuario durante rueda de prensa

Explicó Álvarez que “éstos azúcares (importados) que están entrando por todos lados a destiempo muchas veces no están permisados, o no cuentan con la debida licencia de importación, lo que ha provocado una oferta de azúcar en el país demasiado grande, que ha distorsionado el mercado, entorpeciendo el camino para que los productores podamos tener el pago preciso y en el momento oportuno”, sostuvo.

Destacó la labor de las plantas de producción privadas. “Somos los que más azúcar sacamos al mercado nacional. De las 16 centrales azucareros que hay en Venezuela 11 están en manos del gobierno y solo cinco en las del sector privado. Tenemos más de cuatro años sin recibir créditos bancarios y con nuestros propios recursos hemos mantenido y aumentado la producción. Este es un sector que necesita financiamiento y no le tememos a los créditos en dólares. Si la banca nacional nos presenta un plan y regla claras para trabajar con préstamos en divisas, podríamos considerarlo”.

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