Infectóloga advirtió que el insecto transmisor del mal de chagas puede pasar inadvertido en las frutas

La especialista María Eugenia Landaeta alertó que la población más vulnerable ante esta enfermedad son los niños y niñas
Andreína Barreto Jové
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La infectóloga venezolana María Eugenia Landaeta advirtió el lunes 2 de noviembre que el insecto panstrongylus, causante de transmitir la enfermedad de mal de chagas, puede pasar inadvertido al momento de consumir frutas enteras o licuados.

“El panstrongylus (conocido como chipo) puede meterse dentro de las frutas y, al licuarlo, no se ve”, advirtió Landaeta en una entrevista para VPI TV.

De acuerdo con la especialista, se registraron brotes de esta enfermedad por transmisión oral, que puede provocar cuadros agudos y severos, especialmente en niños y niñas.

“Puede ser una fiebre alta, más o menos continua y prolongada por más de una semana. También pueden ocurrir complicaciones cardiacas, como pericarditis y miocarditis, que permiten diferenciar estos casos de otras enfermedades febriles frecuentes, como el dengue”, agregó.

Landaeta destacó que, al consumir alimentos contaminados, los parásitos pueden pasar al torrente sanguíneo y provocar fiebre y complicaciones cardíacas. Sobre la aparición de los primeros síntomas, la infectóloga mencionó que el periodo de incubación puede variar según la persona y la carga parasitaria.

“Cualquiera de las dos maneras, ya sea que tengamos los insectos completos o sus heces, puede contaminar el jugo y causar la transmisión de la enfermedad. Hay personas que más rápidamente tienen síntomas en el transcurso de la primera semana, y hay otras personas que pueden esperar hasta un mes”, alertó.

Además, aclaró que el panstrongylus que habita en Caracas no es tan transmisora de la enfermedad como lo pueden llegar a ser las especies que habitan en el interior del país.

La OMS y el Ministerio de Salud advierten un aumento de enfermedades e infecciones tras los terremotos
Imagen de Clínica Elgeadi

Riesgo de reaparición de estas enfermedades en Venezuela

En agosto de 2026, investigadores del Instituto Experimental José Witremundo Torrealba de la Universidad de Los Andes (ULA), núcleo Trujillo, advirtieron sobre la posibilidad del resurgimiento de enfermedades emergentes y reemergentes en Venezuela debido a las alteraciones causadas por los terremotos del 24 de junio.

El médico e investigador de la ULA, Erik Brown, explicó que la interrupción en el suministro de agua potable, el colapso del alcantarillado y la degradación ambiental posterior a este tipo de desastres naturales crean las condiciones idóneas para la reproducción de vectores y la diseminación de agentes patógenos.

Brown precisó que el deterioro temporal o permanente de la infraestructura de servicios favorece el brote de patologías como la malaria, la leishmaniasis y la enfermedad de Chagas.

Características y fases de la enfermedad de chagas

Belkisyolé Alarcón de Noya, doctora en parasitología médica y jefa de la sección de Inmunología en el Instituto de Medicina Tropical (IMT) de Caracas, indicó que la enfermedad de chagas es reconocida como un problema de salud pública en Venezuela.

Aclaró que su transmisión es muy fácil y que cualquier mamífero vertebrado puede verse expuesto. Indicó que en caso de los animales es común que se coman al chipo, pero con los humanos ocurre en su mayoría al consumir alimentos y bebidas contaminados con las heces del insecto.

“Es muy frecuente ver picaduras de chipo, pero realmente esa picada no nos afecta, como sí ocurre con el mosquito que transmite la malaria (Anopheles), por ejemplo, sino que justamente es la defecación del animal sobre nuestro cuerpo lo que causa la enfermedad, porque esas heces tienen parásitos altamente infectantes”, indicó la especialista en entrevista previa para El Diario.

Alarcón agregó que otra forma de transmisión es si esas heces tienen contacto con alguna herida abierta, lo que permite la entrada del parásito al cuerpo humano, pero insistió en que se debe tener mayor precaución con lo que se consume.

Alarcón dijo que habitualmente muchas personas se infectan con estos parásitos, pero muy pocas de ellas desarrollan la enfermedad. Destacó que este es el motivo por el que se hace más difícil frenar la transmisión.

“En quienes desarrollan la enfermedad de Chagas pueden presentar una fase aguda en sus primeros estadios que puede incluso ser mortal. Si se sobrevive a esto, el paciente pasa a algo que se llama fase crónica”, expresó.

Entre los síntomas que puede presentar el paciente en la fase aguda están la fiebre, hinchazón en la cara, inflamación en los brazos y piernas. Asimismo, puede haber episodios de miocarditis (inflamación del músculo cardíaco) con o sin derrame pericárdico. La doctora explicó que esto suele ocurrir de tres a cuatro semanas luego del contacto con el parásito.

Andreína Barreto Jové
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