Un grupo de investigadores del Instituto Experimental “José Witremundo Torrealba” de la Universidad de Los Andes (ULA), núcleo Trujillo, advirtieron el 1º de agosto sobre la posibilidad del resurgimiento de enfermedades emergentes y reemergentes en Venezuela debido a las alteraciones causadas por los terremotos del 24 de junio.
El médico e investigador de la ULA, Erik Brown, explicó que la interrupción en el suministro de agua potable, el colapso del alcantarillado y la degradación ambiental posterior a este tipo de desastres naturales crean las condiciones idóneas para la reproducción de vectores y la diseminación de agentes patógenos.
Ante este escenario de vulnerabilidad epidemiológica, el experto enfatizó la necesidad de actualizar las competencias del personal de salud que labora en las salas de emergencia del país.
“En el caso de los desastres se desajusta todo y por eso reaparecen estas enfermedades. Hay casos donde los médicos no conocen la malaria, la vieron al estudiar pero nunca atendieron casos”, señaló el investigador en un reporte de Unión Radio.
En ese sentido, el especialista sostuvo que una formación continua permitirá reaccionar con efectividad y rapidez frente a cuadros clínicos de patologías que se mantenían bajo control o que eran consideradas erradicadas en algunas regiones.
Brown precisó que el deterioro temporal o permanente de la infraestructura de servicios favorece el brote de patologías como la malaria, la leishmaniasis y la enfermedad de Chagas.
La comunidad académica de la ULA Trujillo exhortó tanto a los colegios médicos gremiales como a las autoridades sanitarias nacionales a diseñar e implementar talleres y jornadas de actualización diagnóstica de forma periódica.
Advertencias de las autoridades sanitarias
Los boletines oficiales del Ministerio de Salud, en las semanas 25 (del domingo 21 de junio al sábado 27 de junio) y 26 (del domingo 28 de junio al sábado 4 de julio), revelaron el impacto de los terremotos en el sistema de vigilancia epidemiológica del país.
Por un lado, el Ministerio de Salud reportó variaciones en la transmisión de datos regionales, como un incremento de patologías prevenibles y de vigilancia prioritaria que superaron los promedios históricos esperados.
En la categoría de enfermedades diarreicas agudas, se registraron más de 16 mil casos semanales en el país entre el 28 de junio y el 4 de julio, lo cual superó la media histórica esperada de 12.704 casos.
Las infecciones respiratorias agudas aumentaron 5,27 % en una semana, al sumar un total de 47.918 casos. La tasa de incidencia en lactantes escaló de 384,7 a 425,5 casos por cada 100 mil habitantes entre las semanas 25 y 26. Mientras que las neumonías registraron un leve descenso al pasar de 2.402 a 2.376 casos, mientras que la influenza cayó de 247 a 194 reportes.
Asimismo, los casos de hepatitis A incrementaron, cuyo registro alcanzó un total de ocho casos en esta última semana epidemiológica, de acuerdo con el Ministerio de Salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el 22 de julio que, en áreas donde el suministro de agua potable se interrumpe y los servicios sanitarios son precarios o improvisados, la dificultad para lavarse las manos regularmente antes de manipular alimentos o después de usar el baño facilita los brotes comunitarios.