• Expertos consultados por El Diario fijaron su posición acerca de la reactivación de 30 casinos en todo el país, según anunció el régimen Nicolás Maduro

El anuncio de la reactivación de Casinos en Venezuela ha planteado una serie de incógnitas acerca de la idoneidad de una medida de este tipo en el contexto de crisis económica que vive el país.

Una de las interrogantes que ha surgido es la posibilidad de que estos negocios puedan servir de fachada para que se lleven a cabo procesos de legitimación de capitales, denominados comúnmente como lavado de dinero, provenientes de actividades ilícitas.

Otros sectores, por el contrario, han mencionado que el regreso de los casinos debe ser visto como un intento del régimen de Nicolás Maduro por aumentar la recaudación de tributos al permitir que este tipo de locales pueda operar.

La economista Alicia Sepulveda comenta para El Diario que la decisión de reabrir 30 casinos podría ser vista como un hecho positivo si en Venezuela existiese seguridad jurídica y se promoviera el turismo como una política de Estado. No obstante, asegura que estos dos criterios no se cumplen en el caso venezolano.

“Como esos dos elementos no están presentes en estas circunstancias, considero que esto solamente se trata de un hecho aislado que no está conectado con una política pública de promoción de turismo”, indica.

Sin embargo, aclara que si debe ser visto como una medida aislada esto no implica que no tenga un impacto positivo en la economía. Opina que la reactivación de los casinos podría generar un flujo de procesos e intercambio económico que el país necesita urgentemente para producir riqueza y empleos.

Pienso que el objetivo del gobierno con esta medida es generar una matriz de opinión que apunte a un crecimiento económico y de mejora de la situación país” Alicia Sepulveda, economista

Esta visión es compartida por el economista José Ramón Acosta, quien califica como algo absurdo el querer impulsar la economía doméstica partiendo por un rubro como el de los casinos.

Plantea que si la intención es estimular el sector turístico nacional, cosa que considera acertada, el Estado venezolano debería apuntar a flexibilizar las condiciones del sector en su conjunto, y no de un rubro en particular. Esto implicaría contar con infraestructuras adecuadas, servicios públicos de calidad y una oferta comercial y de entretenimiento competitiva.

“El problema aquí es que como es usual se está construyendo la casa y se empieza por el techo. Si no tienes una política de estímulo al turismo, entonces solo los venezolanos serán los usuarios de estos establecimientos, ¿esto es malo? No necesariamente, pero sería mejor que los usuarios fueran turistas extranjeros que apostaran con divisas”, señala.

Más empleo e impuestos

Una de las bondades del reinicio de operaciones de casinos en Venezuela es el hecho de que estos generan empleo a la población y por tanto ayudan al crecimiento de la economía y a disminuir indicadores como el desempleo o el empleo informal.

En tal sentido, una de las voces más fuertes en favor de la medida ha sido la de Soraya Roye, expresidenta de la Asociación Nacional de Casinos y Bingos de Venezuela, quien ha dicho que el número de empleos directos e indirectos que genera el sector podrían ser sumamente beneficiosos para la economía.

“La actividad de un casino se relaciona mucho a la actividad de un hotel, damos entretenimiento y servicios (…) Se activa mucho la economía porque hablamos de que contratamos a unas 400 personas en el casino y otras 800 se benefician económicamente, la panadería, la carnicería, la pescadería, todos los servicios que consumimos, el que hace zapatos y ropa, entre otros”, dijo Roye en entrevista a Unión Radio.

Esto es apoyado por Acosta, quien explica que una de las principales características de los casinos al tratarse del sector de servicios es que requieren una gran cantidad de mano de obra que no necesariamente tiene que ser calificada.

“Por este motivo se cuenta entre los sectores que más empleo ha creado, debido a su alto coeficiente de mano de obra y al considerable efecto multiplicador en el empleo en otros sectores relacionados”, argumenta.

Roye recordó que previo al veto impuesto por el fallecido presidente Hugo Chávez, los casinos representaban una de las primeras industrias de Venezuela. Detalló que para el año 2012 generaban más de 20.000 puestos de trabajo en todo el país y aportaban aproximadamente una recaudación fiscal de 1,8 millones de dólares al año.

Con respecto a la recaudación de impuestos que supondrá la reactivación de este sector,  Sepulveda considera que es necesario preguntarse si la recaudación de tributos provenientes de las apuestas es la forma más eficiente de hacerlo.

¿Qué tributos son más eficientes?, uno que se genera a partir de una empresa productiva de bienes y servicios que está demandando materias primas y que a su vez genera mayor demanda de otros bienes y servicios, o un negocio como los casinos que lo que hace es generar un ingreso que no sabes a ciencia cierta de donde se origina y que puede provenir del lavado de dinero”, cuestiona la experta.

Lavado de dinero

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José Ramón Acosta comenta para El Diario que los señalamientos de que el regreso de los casinos a Venezuela supondrá el inicio de un esquema que permita legitimar capitales provenientes de actividades ilícitas carecen de sustento.

El economista argumenta que para poder llevar a cabo con éxito este tipo de esquemas se requieren dos elementos fundamentales. El primero de ellos es que el negocio que sirva como tapadera para la legitimación de capitales no debe llamar la atención ni del público en general ni de las autoridades.

El segundo requisito es que este no debe generar ingresos, debido a que su función es servir para modificar los libros contables y hacer ver que la empresa está generando ingresos.

El objetivo es legitimar, no hacer dinero. El dinero ya se hizo, ya se tiene. De hecho, normalmente si se pierde menos de la mitad del dinero que se invirtió se considera que el mecanismo de legitimación es exitoso, y este porcentaje de pérdida se considera el costo de convertir el dinero ilícito a fondos legítimos José Ramón Acosta, economista

Afirma que los casinos no cumplen con ninguno de estos dos factores debido a que estos están diseñados para convertirse en un foco de atención para el público. Además, estos en condiciones normales no generan pérdidas para sus propietarios.

De igual forma, sostiene que si bien puede pensarse que los casinos son una vía fácil para enmascarar dinero ilegal, en la realidad (debido a la gran cantidad de supervisión que reciben por parte de las autoridades) es casi imposible que estos puedan servir para lavar dinero.

“Luego de la industria farmacéutica, el sector más regulado, incluso por encima del sistema bancario, es el de los casinos, precisamente para evitar cualquier tipo de actividades ilegales”, asevera.

Acosta concluye que una vez comiencen a operar los 30 casinos que fueron aprobados por el régimen de Nicolás Maduro, lo más probable es que estos se conviertan en los nuevos bodegones, locales a los que solamente tiene acceso un pequeño porcentaje de la población.

“Si hay algo que es sinónimo de exclusión, refinamiento y lujo es un casino, si quieres actividades turísticas para las masas entonces organiza un visita guiada al Parque del Este”, finaliza.

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