• Bikers 58 es un colectivo liderado por venezolanos y peruanos, que fomenta el ciclismo en Lima, una de las ciudades con mayor congestión vehicular en la región. Cada semana hacen rutas hasta de 120 kilómetros

Aunque al principio fue una iniciativa pensada para que migrantes rompieran con la rutina, hicieran amigos, se desetresaran durante el confinamiento por la pandemia del covid-19 y conocieran más la ciudad en la que vivían, en la actualidad Bikers 58 se ha convertido en un colectivo liderado por venezolanos y peruanos que promueve el uso responsable de la bicicleta como medio de transporte sostenible en Lima, una de las ciudades con mayor congestión vehicular en la región.

Se trata de un proyecto que inició con 10 personas, uno de ellos es Wolfang Molina, un joven migrante administrador de una de las principales cuentas de venezolanos en Perú en las redes sociales y que registra más de 192 mil seguidores. 

Wolfang fue uno de los primeros en invitar a sus compatriotas para bicicletear los domingos, día en el que están libres la mayoría de ellos. Él hizo la convocatoria y la receptividad superó sus expectativas, en solo 10 semanas ya participaban hasta 400 ciclistas. 

La primera salida fue el 25 octubre del año 2020, cuando las medidas restrictivas de la pandemia del coronavirus empezaron a flexibilizarse en el territorio peruano. Se empezó a promover el uso de la bicicleta como medio de transporte libre de contagios y con las semanas (y la asistencia masiva de los ciclistas) estas convocatorias se fueron formalizando.

Las rutas de cada domingo ofrecían una alternativa saludable para escapar del estrés y de la ansiedad que empezaban a padecer decenas de personas debido al confinamiento y la emergencia sanitaria del covid-19, virus que después de un año y medio los especialistas siguen investigando.

Profesionales al servicio del deporte y la recreación 

Rómulo Mancilla también es migrante y es licenciado en Educación Física, Deporte y Recreación. Sus conocimientos en psicología, gerencia, entrenamientos físicos y manejo de grupos deportivos lo llevaron a liderar la creación de brigadas especiales para garantizar la seguridad durante el camino. Contó que no se trata de salidas en bicicleta rumbo a lo desconocido, sino de recorridos organizados, con rutas planificadas y con protocolos específicos en caso de presentarse una emergencia.

Crédito: Bikers 58 

Es así como nació la primera brigada de primeros auxilios, compuesta por médicos, enfermeros, paramédicos y bomberos, quienes llevan un botiquín con medicinas y suministros para responder frente a cualquier eventualidad, en especial para asistir a los que se inician en el ciclismo y suelen caerse por no tener la experiencia suficiente en este tipo de transporte. 

También está la brigada de mecánicos: voluntarios que llevan consigo todo tipo de repuestos y son los encargados de reparar y revisar las imperfecciones de las bicicletas de quienes se accidentan durante el trayecto. Mientras que en la brigada de supervisión son  los responsables de dar la bienvenida a los nuevos integrantes, compartir las recomendaciones que se deben seguir durante el recorrido y anunciar las reglas para que todos disfruten de las salidas en bici sin preocupaciones. 

Además, cuentan con un registro y control de participantes que asisten a cada convocatoria. Se trata de una ficha con los datos de los ciclistas, información que permite conocer si son alérgicos o no a algún tipo de medicamento o alimento y saber con qué familiar comunicarse en casos de accidentes. 

“Nuestro objetivo es que quienes asistan a los encuentros la pasen bien, tengan un domingo diferente, dejen de lado la rutina y disfruten en compañía de personas buenas sin importar la nacionalidad, en el deporte todos somos como hermanos”, sostuvo Ramón Mancilla para El Diario.

Cada semana participan venezolanos, peruanos, colombianos, ecuatorianos y de otras nacionalidades. Su constancia y compromiso han permitido que el personal de serenazgo ya conozca las actividades deportivas que organizan y, en ocasiones, ellos acompañan la ruta de los ciclistas para garantizar la seguridad durante el recorrido por diferentes distritos en Lima.

La bicicleta para escapar de la rutina 

Es común ver en Lima a cientos de venezolanos trabajando como delivery en bicicleta, sin embargo, algunos migrantes confiesan que nunca se atrevieron a manejarla en Venezuela. Pero en la capital peruana se animaron a usar este transporte y recorrer varios kilómetros para trabajar, hacer ejercicio, distraerse, pasear y conocer más la nueva ciudad en la que viven. 

Bikers 58 

Además de ofrecer las salidas en bicicleta, la red de contactos que manejan les ha permitido ayudar a personas que necesitan comida, dinero e incluso apoyo psicológico. El colectivo también promueve campañas sociales, hace varios meses se unieron a otros grupos para colaborar y hacer jornadas de limpieza. Ellos se definen como una organización sin fines de lucro con la que buscan dejar el nombre de Venezuela en alto y demostrar que los buenos son mayoría. 

“Estas actividades deportivas también nos permiten retribuir a la comunidad peruana el recibimiento que hemos tenido en el país. Queremos que nos reconozcan por los aportes que podemos hacer desde el deporte y que no se nos juzgue o discrimine por ser venezolanos”, contó Deirenselen Ferrer para El Diario

Su compromiso también los lleva a defender los derechos de los ciclistas y todos aquellos que usan vehículos de movilidad personal. Hace unas semanas ellos alzaron su voz de protesta y se unieron a las manifestaciones para exigir justicia por la muerte de un joven que fue atropellado mientras manejaba una scooter en el distrito de Miraflores en Lima.

Un colectivo que no discrimina

Jordán Oroya es un joven peruano y participaba de las actividades que promueven varios colectivos de ciclista que existen en Lima, pero no fue hasta que conoció Bikers 58 que se sintió en familia. Encontró un grupo en donde conoció a personas que se convirtieron en amigos en tan poco tiempo y hoy forma parte del comité organizador.

Bikers 58

Él contó que actualmente durante el invierno asisten entre 50 y 60 ciclistas, mientras que en verano la cifra se duplica. Además, explicó que estas salidas recreativas ayudan a fortalecer lazos de integración entre peruanos y extranjeros. Ellos esperan que así como en Lima, también otros se comprometan a promover el ciclismo en más ciudades de Perú.

“Esto es más que una salida de domingos. Bikers 58 se convirtió en una familia y pertenecer al grupo es contar con alguien que te apoyará en cualquier circunstancia de la vida, sin importar de dónde vengas”, expresó Jordán Oroya.

Bicicleta migrante 

Así como Bikers 58, también hay otras iniciativas lideradas por venezolanos en Perú, como Bicicleta Migrante, un proyecto creado por el venezolano Manuel Soto en el que brinda auxilio vial a ciclistas urbanos en la ciudad de Lima  y con el que se busca destacar los aportes positivos de la comunidad migrante en tierras incas.

Manuel forma parte de la brigada de mecánicos de Bikers 58 y apoya dos veces al mes. Él también promueve campañas solidarias para ayudar a sus compatriotas y personas de bajos recursos que necesitan una bicicleta para trabajar y no tienen cómo comprar una al menos usada. 

 ¿Cómo participar? 

La invitación está abierta al público en general sin importar la nacionalidad. Las rutas son publicadas todos los sábados a través de su cuenta en Instagram (@bikers58oficial) y los días domingos son las salidas a partir de las 8:00 a.m. desde el distrito de Miraflores. Realizan rutas urbanas y una vez al mes hacen una fuera de la ciudad, en la que recorren hasta 120 kilómetros. 

Ellos aseguran que todos son bienvenidos, el principal requisito es saber manejar bicicleta, sin embargo, no es necesario tener una propia, estás se pueden alquilar muy cerca al punto en el que se encuentran todos los domingos. Los menores de edad también pueden participar en las rutas acorde a su edad y condición física, bajo la supervisión de algún familiar o adulto responsable.

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