• En los últimos meses, atletas de diversas disciplinas en el mundo han denunciado haber sufrido de agresiones y abusos sexuales

Las atletas femeninas están alzando sus voces para denunciar las agresiones y abusos que han sufrido durante sus carreras deportivas y así crear un precedente para que las siguientes generaciones no existan víctimas, en ninguna disciplina, por estas conductas.

En menos de un mes, en Venezuela, Estados Unidos y Australia un grupo de atletas del fútbol femenino han denunciado haber sufrido de acoso, abuso sexual y psicológico y homofobia. 

Pero el fútbol no ha sido el único deporte en el que se han registrado estas denuncias. El equipo de gimnasia de Estados Unidos, liderado por la múltiple medallista olímpica Simone Biles, declaró ante el Senado por los abusos que sufrieron ella y varias de sus compañeras cometidos por el médico Larry Nassar.

El martes 5 de octubre, 24 jugadoras de la selección femenina de fútbol de Venezuela publicaron un comunicado en el que denunciaron los abusos y acoso que sufrieron bajo la dirigencia del exentrenador Kenneth Zseremeta entre 2014 y 2017.

“Surgieron numerosos incidentes alrededor de la figura del entrenador Zseremeta, los más comunes como el abuso físico y psicológico durante los entrenamientos. Muchas de nosotras seguimos con traumas mentales que nos acompañan en nuestro día a día”, exponen las jugadoras en el comunicado.

No es la primera vez que algún miembro de la Vinotinto femenina levanta su voz en contra de los abusos por parte de directivos, pero si es la primera ocasión en que la Federación Venezolana de Fútbol responde luego de las acusaciones.

“Comprometidos en hacer valer el respeto hacia la mujer en este deporte. Como Federación, las apoyamos hoy y en todo momento”, dijo la federación en Twitter.

El Ministerio Público inició una investigación en contra de Zseremeta y el utilero Williams Pino luego de que se conociera luego de las denuncias de las atletas de la Vinotinto.

El fútbol femenino de Estados Unidos paralizado por denuncias

Sinead Farrelly y Meleana Shim realizaron una acusación contra Paul Riley, quien era el técnico del North Carolina Courage en la National Women Soccer League (NWSL), luego de que este las acosara sexualmente en 2015.

Ambas jugadoras relataron que Riley las invitaba a su casa y luego las obligaba a besarse entre ellas para evitar ejercicios de desgaste físico con el equipo. La liga conocía el caso desde hace años, pero decidió resolver sin ninguna consecuencia para el director técnico.

Luego de conocerse el caso, Riley fue despedido de su equipo y la Federación de Fútbol de Estados Unidos le retiró la licencia para entrenar de por vida. Además la NWSL suspendió la jornada del 2 y 3 de octubre ante las críticas de los fanáticos y el gremio de futbolistas.

«Esta semana, y gran parte de esta temporada, ha sido increíblemente traumática para nuestros jugadores y el personal, y asumo toda la responsabilidad por el papel que he desempeñado. Lamento mucho el dolor que sienten tantos. Reconociendo ese trauma, hemos decidido no salir al campo este fin de semana para darles a todos un espacio para reflexionar», destacó Lisa Baird, directiva de la NWSL.

Durante los partidos del miércoles 6 de octubre, las jugadoras se unieron en el círculo central del campo en el minuto seis del encuentro para protestar por los seis años que estuvo la liga sin tomar ninguna medida en apoyo a las víctimas que sufrieron de abuso sexual.

«El fútbol se toma en serio su responsabilidad de investigar enérgicamente la conducta aborrecible denunciada, obtener una comprensión plena y franca de los factores que permitieron que sucediera y tomar medidas significativas para evitar que esto suceda en el futuro», dijo la federación estadounidense en un comunicado.

Lisa Vanna, exjugadora de la selección de Australia, realizó una denuncia y alegó que fue abusada al inicio de su carrera en 2001, cuando tenía 17 años de edad. La federación de fútbol de ese país instó a las jugadoras a presentar quejas formales si han sufrido algún tipo de acoso.

«¿Me han acosado sexualmente? Sí. ¿Me han intimidado? Sí. ¿Ostracismo? Sí. ¿He visto cosas que me han incomodado? Cuando era joven no sabía cómo abordar esto, pero sigue ocurriendo en todos los niveles y es hora de hablar», dijo De Vanna.

La futbolista publicó en su cuenta de Twitter que hay organizaciones que protegen a entrenadores y jugadores que abusan de otros, y también atletas veteranos que se aprovechan de las jugadoras jóvenes.

“En cualquier organización deportiva y en cualquier ambiente, el acoso sexual infantil, el comportamiento depredador y la conducta poco profesional me ponen enferma”, agregó.

La gimnastas también han sido víctimas de abuso

Larry Nassar, doctor de la Federación de Gimnasia de Estados Unidos, abusó a más de 160 víctimas y fue condenado a pagar una condena de 40 a 175 años de prisión por abusar de atletas durante más de dos décadas.

Decenas de gimnastas denunciaron a Nassar ante la corte sobre sus abusos y como era su modus operandi en el que niñas y adolescentes fueron víctimas. 

“Entonces me dijo que me tumbara boca abajo en la camilla y abriera ligeramente las piernas. Me introdujo sus dedos sin guantes en mis genitales. Luego me preguntó cómo me sentía y si ese “tratamiento especial” estaba haciéndome sentir mejor sobre mi lesión”, testificó Kaylee Lorincz, quien tenía 12 años cuando sufrió los abusos.

Además el FBI no realizó las investigaciones pertinentes cuando se conocieron las primeras acusaciones en 2015 en contra de Nassar, quien abusó de alrededor de 70 mujeres más desde ese año.

«Culpo a Larry Nassar, y también culpo a todo el sistema que permitió que perpetrara sus abusos», dijo Simone Biles, la gimnasta más laureada de la historia de los Juegos Olímpicos. 

Pero en la gimnasia de Estados Unidos, Nassar no fue el único que agredió a las atletas. Jhon Geddert fue cómplice de Larry Nassar durante años en la organización estadounidense. 

Al exentrenador le imputaron 20 cargos por trata de personas y trabajo forzado, un cargo de agresión sexual en primer grado, un cargo de agresión sexual en segundo grado y por dar información falsa a la policía. Geddert se quitó la vida horas antes que la policía lo detuviera por los cargos en su contra y ser procesado en la Fiscalía de Michigan, EE UU.

Pero no solo en Estados Unidos se han registrado abusos y denuncias dentro de la gimnasia. En Países Bajos, la Federación Nacional de Gimnasia detalló en un informe que más del 60% de atletas denunciaron haber sufrido acoso y abusos sexuales entre 2014 y 2020.

Durante la investigación se entrevistó a más de 12.000 gimnastas menores de edad y más de 3.000 adultas que señalaron que los agresores se encontraban entre los profesionales médicos y los entrenadores.

El deporte femenino ha sido golpeado una y otra vez ante una ola de abusos y ataques a las atletas que han comenzado a levantar su voz y denunciar estos casos y hacer que las autoridades pongan un alto a estas conductas que tienen años escondidas en los gimnasios y canchas deportivas.

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