Hace un par de semanas inicié unos espacios en mi cuenta de Instagram con venezolanos especialistas o referencia en distintas áreas que considero importantes estudiar para llevar al municipio Sucre a ser referencia, una localidad innovadora y de vanguardia.

Estamos muy claros de que es necesario lograr un cambio nacional para poder encaminar cada rincón del país. Pero también estamos convencidos de que desde las gestiones municipales se pueden hacer esfuerzos estratégicos que mejoren la tan deteriorada calidad de vida de los vecinos.

Por ello esta semana hablamos con dos expertos en el área de la tecnología y de las ciudades inteligentes, Juan José Pocaterra –del Proyecto Vikua– y el periodista especialista en tecnología Dereck Blanco.

Dentro de mi programa de gobierno establecimos como una prioridad facilitar los trámites municipales a los vecinos a través de plataformas digitales para diminuir la burocracia y el ruleteo por varias sedes municipales. Sin embargo, conversar con Juan José y Dereck abrió una oportunidad que considero que puede mejorar la calidad de vida de los sucrenses y además es de factible ejecución.

Lo primero es entender que las ciudades inteligentes son aquellas que gracias a la tecnología están mejor interconectadas y por ende tienen mayor productividad  y desarrollo económico. Cada día la brecha entre las ciudades que incluyen la tecnología y las que no se hace mayor. Y Venezuela no puede seguir quedándose atrás.

En este live contaba cómo el tema del transporte público estaba tan crítico que los vecinos esperan hasta una hora para agarrar un autobús que los lleve de Palo Verde a Lomas del Ávila; el mismo tiempo que les tardaría hacer el trayecto a pie. Pero lo peor de todo es la incertidumbre de si tendrán que esperar más tiempo o incluso de si realmente habrá unidades de transporte para trasladarse cada día.

Ante esta inquietud, tanto Juan José como Dereck coincidieron en que es posible, a pesar de los obstáculos y el contexto, utilizar la tecnología para disminuir la incertidumbre en cuanto al tema del transporte público, como ya se hace en otras ciudades.

Mediante el aporte de empresas privadas e incluso de multilaterales que financian hoy proyectos como este en la región, sería posible colocar dispositivos que permitan a los ciudadanos saber en cuánto tiempo llegará una unidad de transporte público, así como evaluar mecanismos automatizados de pago del transporte. De esta manera un vecino que viene cansado de un día de trabajo no tendrá tanta incertidumbre sobre el tiempo de espera ni tendrá que ponerse en la tarea de buscar efectivo permanentemente, permitiéndole tomar mejores decisiones con su tiempo.

Pero creo que de todo este live la lección más importante es que sí es posible, a pesar de todos los problemas que enfrenta el país, encontrar soluciones para los problemas de los vecinos. Para ello se necesitan gestiones de vanguardia, gobiernos locales capaces de pensar fuera de la caja. Ese sin duda será nuestro mayor reto en Sucre.

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