• El primer empleo del venezolano Jhoan Estupiñán en Nueva York, Estados Unidos, fue lavar platos en un restaurante; sin embargo, su tenacidad y constancia lo llevaron a construir su propio local de pastelería

Jhoan Estupiñán, conocido como Chef Jhoanes por el nombre de su pastelería, salió de Venezuela en 2017 con una maleta llena de sueños, anhelos y nuevos retos. Su destino fue Nueva York, Estados Unidos. Allí se enfrentó a un sinfín de vicisitudes, sin embargo, no rendirse y trabajar por sus metas fue la clave para triunfar en la ciudad que nunca duerme.

Pero el camino hacia ese objetivo no fue fácil. Jhoan salió de su zona de confort hace cuatro años. Dejó atrás a su familia, su abuelo falleció por covid-19 en 2020; su rutina, sus comodidades y todo a lo que estaba acostumbrado en busca de un nuevo objetivo: ser reconocido como chef pastelero fuera su país.

Recién llegado a Nueva York consiguió empleos desempeñando diversas funciones, incluso tuvo que laborar doble jornada durante mucho tiempo. De día su faena transcurría en una panadería y por las noches en otros oficios que conseguía sobre la marcha.

Chef Jhoanes
Foto: Cortesía de Chef Jhoanes

Lavar platos en restaurantes o sacar basura en tiendas y edificios fueron algunos de los empleos que tuvo que conservar por años para generar ingresos, mantenerse y ahorrar en una de las ciudades más costosas de Estados Unidos, hasta encontrar una oportunidad para ejercer su oficio.

“Lo más complicado de todo fueron las jornadas de trabajo tan demandantes. Eran 12 o 14 horas continuas y eso es muy fuerte”, contó Jhoan para El Diario en su visita más reciente a San Cristóbal, estado Táchira.

Pese a ese choque con la realidad, Jhoan no se dio por vencido. Aseguró que la perseverancia y la constancia fueron factores claves para ayudarlo a alcanzar sus objetivos lejos de casa. Recuerda que a veces caminaba por las calles de Nueva York, veía establecimientos comerciales y repetía en su mente que quería tener un negocio así.

“Muchas veces ni siquiera dormía bien por el horario que tenía (…) No soy de salir mucho, no voy a discotecas, estoy enfocado en trabajar y siempre ha sido así”, dijo.

En mente tenía ahorrar dinero suficiente para -algún día- abrir su propio local de repostería en Estados Unidos y luego de varios años de esfuerzo, tristezas y sacrificios, lo logró. En medio de la pandemia por el covid-19 -un escenario atípico al que nadie estaba acostumbrado- y tras meses de construcción y arduo trabajo, Jhoan inauguró su negocio Chef Jhoanes en septiembre de este año. Espera que esta sea la primera de muchas de sus tiendas de repostería en Estados Unidos.

Legado familiar

Jhoan se inició en la repostería desde pequeño. A los 15 años de edad comenzó a formarse como chef pastelero y a los 16 ya dictaba cursos de capacitación a otras personas en el estado Táchira.

Es cofundador de una empresa familiar dedicada a la venta de insumos, materia prima y también de formación en el área de la repostería. Allí inició su trayectoria profesional, respaldado por los más de 20 años de experiencia que tiene su familia en el área.

Con la finalidad de seguir preparándose viajó a Bogotá, Colombia; y Londres, Reino Unido, para obtener nuevos conocimientos. Volvió a Venezuela y quiso probar suerte con un local suyo en La Grita, Táchira, pero no funcionó. Luego hizo lo propio en Cúcuta, Norte de Santander (Colombia), y tampoco corrió con suerte. Aun así, no se rindió.
El apoyo de su familia también fue trascendental para no desistir y alcanzar sus sueños.

Capacitación de Chef Jhoanes
Foto: Cortesía de Chef Jhoanes
El respaldo de mi esposa, de mi familia, de los amigos que fui haciendo por dos o tres años en Nueva York me impulsaron a hacer eso y el mismo apoyo de los clientes al ver mi trabajo. Todo eso me ha llevado a donde estoy hoy”, expresó.

Jhoan siempre lleva un mensaje de optimismo para que otras personas –así como él- se animen a perseguir sus metas y no se rindan aunque haya obstáculos en el camino.

“No me rendí nunca. No es fácil pero el éxito es no tener miedo a avanzar y ahora dejo en alto el nombre de mi país con una pastelería en la que damos lo mejor de nosotros”, enfatizó Jhoan.

Ahora, vive cómodo en Nueva York. En su empresa Chef Jhoanes no solo vende pasteles y todo tipo de postres, también cuentan con una escuela donde imparten cursos de capacitación a unas cien personas cada semana. Aunado a ello, produce unas 40 órdenes semanales y genera empleo a otros que lo necesitan. Hay venezolanos, colombianos y mexicanos trabajando junto a él.

Jhoan se siente orgulloso de su logro. La receptividad –asegura- ha sido increíble y en sus próximos planes está, además de abrir nuevas tiendas de Chef Jhoanes, viajar por el mundo para compartir sus conocimientos en repostería.

Nuevamente en San Cristóbal

Poner pie en suelo tachirense luego de cuatroaños viviendo en el exterior trajo consigo muchos sentimientos encontrados para Jhoan. Abrazar a su familia, visitar el negocio en el que se formó y dio sus primeros pasos como chef pastelero también fue un momento emotivo para él.

“Desde que nos vimos (él y su familia) no hicimos más que llorar”, recordó Jhoan.

Capacitación del Jhoan
Foto: Cortesía de Chef Jhoanes

Aprovechó su visita a San Cristóbal para organizar, junto al negocio familiar, un taller de repostería al que asistieron unas 70 personas y cuya finalidad era impartir sus conocimientos y permitir que otros –expertos o novatos- mejoren y crezcan en el área de la repostería.

“El taller lo dejamos a un precio mucho más accesible para que la gente tuviese la oportunidad de asistir, pues estas capacitaciones son costosas en otros países (…) Estaba muy emocionado, de verdad no creí que fuesen a venir tantas personas, me alegra muchísimo”, precisó.

Las metas de Jhoan están claras. Toda su energía y talento están puestos en Chef Jhoanes, negocio que le costó años de sacrificio y trabajo duro, pero del que hoy disfruta como el mayor de sus logros a nivel profesional.

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