• Germán González, politólogo y Carlos Medina, director del Observatorio Electoral Venezolana (OEV), explicaron para El Diario que algunas de las inconsistencias tienen que ver con la desconfianza generada por el CNE y la violación al derecho de la participación política con las tarjetas invalidadas

Las elecciones que se llevan a cabo este domingo 21 de noviembre son cuestionadas por la comunidad internacional y por gran parte de la población venezolana. Entre las primeras razones está la desconfianza que los ciudadanos han desarrollado a lo largo de los años en el Consejo Nacional Electoral (CNE) por su dependencia al régimen de Nicolás Maduro. Otras razones son atribuidas al uso de recursos del Estado para favorecer a candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y los partidos políticos a los que les despojaron las tarjetas en este proceso electoral. 

Germán González, politólogo y Carlos Medina, director del Observatorio Electoral Venezolana (OEV), explicaron para El Diario las irregularidades que aún continúan en los procesos electorales del país.

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El CNE no genera confianza

Medina indicó que en la Constitución venezolana se específica que el ente electoral debe ser independiente y en el país esto no se cumple. Así como tampoco son independientes los rectores a pesar de que actualmente está “un poco más equilibrado”.

Antes la relación de representantes y rectores era cuatro a uno y en esta ocasión es tres a dos. Tenemos un árbitro más equilibrado pero no independiente. Sin embargo, eso es una mejora con respecto a cómo funcionaba el poder electoral anteriormente pero no termina de generar confianza en la ciudadanía”, argumentó el director del OEV.

González añadió que desde la llegada al poder de Hugo Chávez las instituciones del Estado no han tenido la independencia necesaria. Comentó que aunque esta situación se ha mantenido desde entonces, se han dado oportunidades para que la oposición gane espacios. 

“Aún cuando la oposición tenía solo un rector en la época que Tibisay Lucena presidía el CNE, se lograron victorias. Por eso aunque no sean las condiciones adecuadas es importante ejercer el derecho al voto”, resaltó el politólogo.

El derecho a la participación política es violentado 

Medina aseguró que uno de los puntos débiles de la organización de estos comicios ha sido el derecho a la participación política. 

“Desde el año 2020 hemos visto cómo, por decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), se ha entregado el control de las tarjetas de partidos políticos a otros actores. Adicionalmente se han producido una serie de inhabilitaciones políticas a dirigentes, afectando el derecho a la participación política, el derecho a ser elegido”, detalló. 

Por su parte, González destacó el regreso de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a pesar de que partidos como Acción Democrática, Voluntad Popular y Copei están bajo el mando de dirigencias “ilegítimas”.

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¿Cómo combatir las irregularidades? 

El politólogo apuntó que las inconsistencias se forman en torno al proceso electoral y no en el comicio per se. Explicó que esto sucede cuando instalan los puntos rojos del PSUV cerca de los centros de votación, cuando no hay un testigo representante de la coalición opositora y el chavismo se aprovecha.

Para combatir estas irregularidades el primer paso es un sufragio masivo, organizado y estructurado. Tener representación en todas las mesas electorales del país para cuidar el voto porque no solo basta con votar, sino que hay que cumplir con toda la gestión ciudadana”, enfatizó González.

Recursos del Estado para favorecer a candidatos del PSUV

El director del OEV expresó que la utilización de recursos del Estado para favorecer a candidatos del PSUV es una de las más grandes violaciones que se hacen a la normativa vigente en el país. 

“Es público y notorio cómo el partido de gobierno se confunde con el Estado y hace uso indiscriminado de los recursos públicos en favor de un actor político. Esto tiene un impacto tremendo en el desarrollo de la campaña electoral que debería desenvolverse en condiciones de equidad”, expuso Medina.

Resaltó que el Observatorio Electoral Venezolano realizó una investigación donde constató que el 52% de la muestra de instituciones públicas encuestadas, había promovido la campaña del PSUV en redes sociales #VenezuelaTieneConQue. Añadió que esta etiqueta se estuvo publicando desde antes del inicio de la contienda electoral, lo que incurre en violar el periodo de campaña y la normativa que indica que las instituciones no deben estar a favor de alguno de los participantes a las elecciones.

“También está el tema de las ayudas económicas que le dan a la población, estas son usadas para beneficio del partido de gobierno. En un contexto país donde el empobrecimiento de las personas las ha hecho dependientes de estas ayudas gubernamentales, que se use como un mecanismo de coacción para inducir a los ciudadanos a votar por el partido de gobierno es ventajismo”, fustigó.  

Tanto el especialista en Ciencias Políticas como el experto en procesos electorales, afirmaron que la división en la oposición también es algo que generó desconfianza en la población y por ello en la actualidad existe una desmotivación del voto. Resaltaron que las personas pueden notar cómo sus necesidades no forman parte de las prioridades de los políticos del país, una razón más para que el venezolano no desee salir a votar este domingo 21 de noviembre.

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¿Qué opinan los venezolanos de los comicios del 21-N?

En un recorrido previo que realizó el equipo de El Diario por la ciudad de Caracas se pudo constatar que, aunque un grupo de personas está dispuesto a participar, apelando a la cultura democrática del voto; otro no lo hará, ya que desconfía del proceso y de quienes lo organizan, así como también de los resultados, que aseguran en su mayoría, serán afectos al régimen. 

“No voy a ir a votar porque pienso que este sistema está tan corrupto que vaya o no a hacerlo, igual las decisiones siempre van a ser a favor del gobierno. Este sistema no sirve”, resaltó el ciudadano Willmer Bello.

José Gamboa consideró que es un deber y un derecho asistir a votar, pero duda que los resultados tengan influencia verdadera en la resolución de la crisis del país. “Es un momento de encuentro entre los venezolanos”, comenta Jonathan López. Freddy Balsas, por su parte, aseveró que, si no vota, no tiene derecho a reclamar.

Quienes no quisieron identificarse para ofrecer declaraciones, por trabajar en entes públicos o por otros motivos, dijeron que no votarían o se apegarían a las propuestas de la Plataforma Unitaria, que asistirá a los comicios bajo la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El equipo de El Diario también realizó una encuesta en Twitter, en la cual se pudo constatar que, de un total de 511 usuarios que se expresaron en ella, un 46,4 % no votará, 41,5 % sí y un 12,1 % aún no decide. Asimismo, los electores aseguraron en su mayoría no conocer a los candidatos (51,3 %) ni sus propuestas (68,5 %).

De acuerdo con el CNE, están habilitados 21.159.846 electores para votar en el proceso comicial del 21 de noviembre. En el último evento electoral de regionales y municipales, se registró una abstención de 39 %.

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