• Venezuela acumula siete meses consecutivos con una tasa inflacionaria por debajo de 50%

La hiperinflación se ha convertido en una realidad constante para los venezolanos durante los últimos cuatro años en medio de una crisis económica sin precedentes en la historia del país. Sin embargo, esta rápida escalada de precios podría terminar  en 2002.

De acuerdo con Alejandro Castro, economista y gerente de operaciones de la firma Econométrica, el panorama económico actual parece indicar que este fenómeno llegará a su fin durante el primer trimestre del próximo año.

“Según los escenarios que manejamos, lo más probable es que la hiperinflación termine a mediados del primer trimestre de 2022. Sin embargo, si algo ha quedado claro durante los últimos años es que en la economía venezolana no existe ninguna certeza”, comentó Castro durante el Congreso de Economía organizado por la Universidad Central de Venezuela.

Las palabras del economista toman una mayor relevancia al observar las cifras mensuales de inflación publicadas por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) las cuales dan cuenta de una drástica reducción en comparación con las registradas en 2020.

Durante el año 2020, la inflación mensual promedio se ubicó en 37,04%, mientras que este año según los datos publicados hasta el mes de septiembre, este indicador se ubica en 23,76%. Esto representa una caída mensual de 13,28%, lo que supone un dato para nada despreciable.

La caída en términos inflacionarios también puede observarse al comparar las variaciones de precios reportadas en enero de 2020 y 2021. En el primer escenario el aumento de precios fue de 65,4%, mientras que durante el mismo mes en 2021 esta cifra fue de solo 55,2%, es decir 10,2% menos.

¿Qué dice la teoría?

El consenso entre los economistas para poder indicar que un proceso hiperinflacionario ha concluido es que la variación mensual de precios se ubica por debajo de 50% mensual durante al menos 12 meses consecutivos.

En el caso venezolano, según la data publicada por el OVF, este lapso concluiría en febrero de 2022, tomando en cuenta que la economía encadena ya siete meses consecutivos con tasas de inflación inferiores al umbral de 50%.

Durante este lapso el mayor pico inflacionario se produjo en el mes de abril cuando la variación registrada fue de 33,4% y estuvo acompañada de un incremento del tipo de cambio oficial de 38,19%.

Castro plantea que de continuar la tendencia a la baja de la inflación, el 2021 podría cerrar con un monto anualizado de entre 700% y 900% en contraposición con los 3713% registrados el año previo.

“Evidentemente estas no son cifras como para alegrarse, pero es claro que suponen una mejoría con respecto a años anteriores”, planteó.

Inflación represada

¿Qué se necesita para que la hiperinflación finalice en 2022?
Antena venezolana

Un elemento que a juicio de Alejandro Castro podría incidir en que Venezuela logre superar o no la hiperinflación durante el primer trimestre de 2022 es la inflación represada que existe en algunos sectores de la economía.

El economista apuntó que esta situación se concentra principalmente en las áreas de educación, comunicaciones y servicios públicos (electricidad, agua y gas), cuyos precios se encuentran desfasados con la realidad económica del país.

Que la hiperinflación continúe en 2022 dependerá si se liberan de forma abrupta o no los precios de estos sectores. La razón de ello es que de ocurrir un reajuste de precios lo más probable es que en ese mes la inflación supere el 50%, lo que prolongaría la hiperinflación”, advirtió.

Ante esta situación una alternativa que podría utilizar el régimen de Nicolás Maduro es postergar dichos aumentos más allá del primer trimestre del próximo año para que de esta forma el pico inflacionario no sea tomado en cuenta por la métrica anualizada.

Crecimiento económico

¿Qué se necesita para que la hiperinflación finalice en 2022?

El gerente de operaciones de Econométrica sostiene que el fin del período hiperinflacionario podría estar acompañado de una incipiente recuperación económica que se vería reflejada en un aumento del Producto Interno Bruto (PIB).

“El PIB ha comenzado a evidenciar signos de recuperación y es posible que la economía venezolana empiece a mostrar números positivos. El año próximo podríamos ver un crecimiento de 5% en términos interanuales”, asevera.

Las proyecciones de Econométrica son más optimistas que las de organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) la cual estima que para el cierre de 2022 la economía venezolana crecerá 1%.

De concretarse las estimaciones propuestas por Alejandro Castro, Venezuela se ubicaría como uno de los países con mayor crecimiento de la región, superando a Perú (4,4%), Paraguay (4%), Colombia (3,8%) y Bolivia (3,5%).

No obstante, en términos reales este crecimiento sería insuficiente para que la economía venezolana recupere el tamaño que tenía previo a la pandemia, en el año 2019. Afirmó que para que este escenario llegue a concretarse sería necesario que se registrase un crecimiento sostenido de 5% anual durante al menos cinco años.

“Con esta cifra aún estaríamos muy alejados de las cifras de PIB prepandemia. Durante el año 2020 la economía venezolana se contrajo 30%. Para que regresemos a los números de 2019 la economía tendría que crecer a una tasa de 5% interanual hasta el año 2026”, señaló.

Planteó además que para que algo así pueda llegar a ser viable es necesario que al mismo tiempo Venezuela supere la espiral hiperinflacionaria en la que se encuentra sumida desde hace casi un lustro.

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