• A pesar de las dificultades actuales, la mayoría de los venezolanos están dispuestos a realizar estudios de posgrado para crecer individualmente y aplicar los conocimientos aprendidos en sus labores, aunque no sean específicamente en su profesión 

Venezuela es un país repleto de ciudadanos que desean crecer profesionalmente. Sin embargo, esto suele ser una tarea compleja con las condiciones actuales que caracterizan al país: sueldos para profesionales universitarios que no alcanzan para cubrir siquiera la canasta alimentaria, falta de mantenimiento en las instalaciones educativas, un gran porcentaje de docentes que emigraron, entre otros. 

El equipo de El Diario conversó con varios profesionales de diversas áreas para conocer su postura hacia los estudios de posgrado actualmente en el país. 

Si Leocadia Cobos de Velazco (68 años de edad), doctora en Ciencias de la Educación, actualmente pudiera realizar el posgrado que más anhela dentro de Venezuela (relacionado con la docencia), tendrían que existir varias condiciones, una de ellas es que la universidad que brinde estos conocimientos no esté vinculada con el régimen venezolano. 

Si fuese el posgrado que más anhelo, o mejor, el que más necesita mi Venezuela para formar profesionales capaces de emprender cambios sociales, económicos y políticos que enrumben al país, lo haría si fuese a distancia y si la institución que lo oferta no tiene conexiones con el régimen que ha destrozado a Venezuela. La decisión de hacerlo o no, dependerá de los factores económicos, sociales, tecnológicos y políticos”. –Leocadia Cobos de Velazco, doctora en Ciencias de la Educación.

Por su parte, Dixson Herrera, licenciado en Danza Contemporánea (tanto en  interpretación como en docencia), consideró que de tener la oportunidad de hacer el posgrado que más desea en Venezuela (relacionado con Gerencia Cultural), lo haría “sin dudas”. Para él, la motivación yace en las ganas de crecer individual, intelectual, artística y espiritualmente. Aunque reconoce que la situación económica podría ser un obstáculo, confesó que eso nunca ha sido un impedimento en sus estudios hasta ahora. 

Cobos y Herrera actualmente viven en el extranjero; la primera en Italia y el segundo en Perú, ambos se fueron en busca de una mejor calidad de vida y un abanico de opciones más amplio que el que ofrece Venezuela. 

Libros | Foto: Referencial / Archivo.

Precios de posgrados en Venezuela

La Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) es de los institutos más económicos en Caracas para realizar posgrados. El valor de cada semestre varía en función a la carga académica, por lo que el rango está entre Bs. 39,25 y Bs. 57,84, lo que equivale a $8,49 y $12,51, respectivamente, según la tasa del día (1° de diciembre) del Banco Central de Venezuela (BCV).

Por su parte, la Universidad Metropolitana de Caracas (Unimet) ofrece estudios de posgrado en aproximadamente 1.108.8 bolívares | 240 dólares cada semestre.

Los precios semestrales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) dependen también de las unidades de crédito, y la cantidad de estas dependen a su vez del tipo de posgrado. En maestría, por ejemplo, el monto es de unos Bs. 286,32 | $61,97, mientras que en doctorado es de 536,85 | $116.

La rentabilidad de los trabajos derivado de estudios superiores

Culminar una carrera y un posgrado en específico no quiere decir que el graduando se desempeñe en esa área determinada. Algo similar experimenta Edguibeth Gómez (29 años edad), ingeniera industrial que está cursando una maestría en Gerencia. 

Gómez detalló que inició este posgrado para crecer personal y profesionalmente, pero en el proceso también la ha ayudado a organizarse y pensar con mayor claridad en futuros emprendimientos independientes. Su postura también se debe a que, como señaló, en el país quedan pocas empresas que remuneran de forma adecuada a los empleados, aunque sean doctores. 

“Las diferencias en la obtención de ingresos en este país entre los trabajos derivados de los estudios superiores y los del comercio informal son abismales en términos cuantitativos”, corroboró Mildred Meza (62 años de edad), doctora en Ciencias de la Educación, siendo los comerciantes los que tienen mejores ganancias. 

Luisa Larrua (67 años de edad), especialista en Derecho Educativo, concordó con Gómez y Meza y estimó que “no hay ni siquiera que sopesar” que son más rentables los comercios informales en la Venezuela de ahora. 

Para el abogado Jesús García (27 años de edad), la debacle profesional del país tiene su origen en el sistema educativo, el cual está deteriorado desde hace muchos años, añadió. 

A pesar de esto, Edguibeth Gómez sostiene que la forma de subsistir en estas condiciones es desempeñándose en ambos roles: en una empresa y en algún emprendimiento propio. Es aquí donde entran en juego los estudios de posgrados, explicó, ya que permiten utilizar estrategias y métodos más efectivos a diario, además de conseguir una mejoría salarial dentro de las compañías. 

Mientras más te especializas, más específica y profunda es tu área de trabajo; por ende, los productos o servicios que ofreces son mejores”. –Giuseppina Nicolaci (57 años de edad), psicóloga con especialización en Psicología de la Salud y Medicina Tradicional China.
Retorno a clases
Aula de clases | Foto: Referencial / Archivo.

Menor flujo de estudiantes en posgrados

Una docente de posgrados que prefirió mantener el anonimato y no exponer el nombre de la institución en donde da clases, mencionó que la crisis del país ha generado una “reducción notable” en la afluencia de estudiantes en especializaciones, maestrías y doctorados. La especialista, con más de 10 años de experiencia en instituciones educativas superiores, detalló que incluso la cantidad de profesores ha mermado.

“Así como los estudiantes han emigrado o han dejado de estudiar por diversos motivos, los profesores han tomado otros rumbos en pro de una mejoría. (…) Se puede ver en las aulas de clases cómo el número de estudiantes ha disminuido. Programas que antes solían iniciar con 35 participantes, ahora comienzan con 20 o menos. Además, casi siempre sucede que incluso antes de la mitad del semestre solo queda la mitad de las personas que iniciaron; esto es así en todos los niveles de posgrados”, explicó la profesora.

Agregó que la educación, principalmente la avanzada, está en “riesgo” porque gran parte de los docentes que quedan en las instituciones académicas no tienen la preparación necesaria para asumir este tipo de docencia. Relacionado a esto, reveló que hay universidades que otrora exigían tener una especialización para comenzar una maestría y ahora permiten la inscripción en cualquier nivel, incluyendo doctorado, con solo tener un pregrado. “Esto es una prueba contundente de las estrategias universitarias para atraer a más personas por la escasez de interesados en estos estudios, aún en detrimento en la preparación de ese aspirante a doctor o doctora”, opinó.

Estudios de posgrados: ¿valen la pena? 

En palabras de Dixson Herrera, el crecimiento intelectual y profesional de cada persona va más allá de la situación político-social del país en el que reside. Además, aseguró que los conocimientos adquiridos en especializaciones, maestrías y doctorados son pilares fundamentales para el desarrollo político, social y económico de cada nación. 

Al igual que Gómez, Keith León (28 años de edad) está cursando la especialización en Gerencia de Ingeniería Industrial; a su criterio, continuar la preparación en el ámbito profesional también abre las puertas a mejores opciones laborales, salariales y, por ende, experiencias más satisfactorias. Agregó que es oportuno aprovechar que las empresas del país siguen apostando al talento venezolano. 

Siempre la formación es importante a pesar de que hay quien dice ‘¿Tanto estudiar para qué?’. Yo respondo ‘Tanto estudiar para mucho’. Sí vale y seguirá valiendo la pena a pesar de las circunstancias particulares de nuestro país, es una convicción, una creencia que viene de quienes nos hemos formado en hogares en los cuales los valores del respeto, del trabajo digno, de la solidaridad, del agradecimiento y la democracia han formado los pilares fundamentales de la familia”. –Mildred Meza, doctora en Ciencias de la Educación.

Las palabras Meza, parecieran hacer eco en el pensamiento de García quien aseveró que cualquier posgrado es valioso ya que brinda conocimientos que nutren la mente y el espíritu. 

El potencial internacional de Venezuela se escurre junto con sus profesionales en el exterior

La ingeniera Gómez opinó que gran parte de los venezolanos tienen “inquietud” por crecer y superarse a diario, lo cual, a su juicio, se puede apreciar en los jóvenes que trabajan para poder costear sus estudios. Es por eso, continuó, que todavía hay venezolanos graduándose en universidades y buscando la forma de profundizar en sus áreas. 

A pesar de ello, las doctoras Leocadia Cobos y Mildred Meza recordaron que el aporte que pueden brindar los profesionales a un país dependerá significativamente del margen de posibilidades que delimite el Estado. “No entiendo cómo puede beneficiarse la sociedad venezolana contando con más profesionales que no están empleados en el país”, especificó Cobos. 

Niños autismo
Apuntes | Foto: Referencial / Archivo.

Meza complementó que ha sido constante la falta de participación y engranaje por parte del Estado para abrir los espacios que permitan aprovechar a los talentos formados. Tal como afirmó, llegará el momento en el que en Venezuela el profesionalismo volverá a ser de gran relevancia, no solo desde los ideales, sino también desde la acción cotidiana. 

Si tuviéramos una Venezuela que valora a nuestros profesionales con estudios de postgrado, los beneficios serían enormes (…) El país tendría un posicionamiento excelente, antes de este régimen teníamos a muchos profesionales que fomentaban la calidad de vida; (…) si mejoramos este sistema, colocando al profesional dónde debe estar y con los incentivos económicos que corresponden, tendríamos una Venezuela distinta”. –Luisa Larrua, docente especialista en Derecho Educativo.

Esa Venezuela diferente planteada por Larrua está en el deseo y en el sueño de muchos venezolanos que como la psicóloga Giuseppina Nicolaci, el ingeniero Keith León y el abogado Jesús García, entre otros, anhelan un país próspero y de oportunidades. Son estas las razones por las que aplauden a quienes continúan firmes en su formación académica y profesional. 

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