• Actualmente existe una disputa entre los fanáticos sobre la fecha en la que se debe celebrar la carrera del cuarteto de Liverpool. Aunque todavía no es oficial, una de las favoritas es el 16 de enero, día en que se inauguró el bar donde dieron a conocer

La música contemporánea tiene un antes y un después de The Beatles. Y no es una afirmación exagerada. Desde el surgimiento del rock and roll en la primera mitad del siglo XX, pocas bandas han tenido el mismo impacto artístico y cultural que la formada por Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr. Tanto juntos, como en sus carreras como solistas.

Con un fenómeno como la Beatlemanía, que trascendió las modas para convertirse en un hecho histórico, no sería de extrañar que el cuarteto de Liverpool tuviera su propio día en el calendario. Por décadas los fanáticos del grupo han intentado fijar una fecha para la celebración, aunque sin llegar a un consenso. Actualmente hay tres días que se disputan el puesto, y que representan acontecimientos históricos importantes en la carrera de The Beatles. Cada una tanto seguidores como detractores, aunque siempre habrá melómanos que celebren todas por igual.

Una de las más populares es el 16 de enero, en conmemoración de la inauguración del The Cavern Club de Liverpool. En 1961 hizo allí su debut el grupo, que había salido un año antes a Alemania como The Quarry Men, y volvió transformado en The Beatles. 

Fiesta disputada

Muchos expertos están en desacuerdo con celebrar el 16 de enero como el Día de The Beatles. En primer lugar, por las inexactitudes históricas que giran en torno al mito del concierto en el Cavern Club. En segundo lugar, porque ni siquiera fue el día en que el grupo se presentó por primera vez, siendo ese el 9 de febrero de 1961. La fecha rinde homenaje al propio bar, que abrió sus puertas el 16 de enero de 1957.

Por su parte, los promotores de esta celebración argumentan que se trata de un tributo al lugar que acogió al cuarteto durante dos años, viéndolos crecer como artistas reconocidos. También fue donde comenzaron los primeros brotes de la Beatlemanía entre los adolescentes de Liverpool, y donde en 1962, tocó por primera vez Ringo Starr como el baterista definitivo de la alineación, sustituyendo a Pete Best.

George Harrison (de 14 años de edad), John Lennon (16) y Paul McCartney (15) como The Quarry Men, en 1957. Foto: Cortesía

La razón por la que tantos fanáticos adoptaron el 16 de enero responde a un rumor difundido por años, como una suerte de “efecto Mandela”. Entre muchos clubes se corrió la falsa información de que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró este como el “Día Mundial de The Beatles”. En 2013, a propósito de la tendencia causada por la celebración, la institución desmintió que tenga una efeméride oficial dedicada al grupo.”Contrario a los rumores, nosotros no hemos lanzado un Día Mundial de The Beatles, ¡pero su música nos encanta!”, escribió la Unesco en su cuenta de Twitter.

De acuerdo con el diario español La Vanguardia, la leyenda pudo empezar a circular en 2004, luego de que la Unesco declarara a Liverpool como Patrimonio Mundial de la Humanidad. En ese momento la organización la catalogó como “la primera ciudad de la música” de Inglaterra, por la movida de los años sesenta de la que emergió The Beatles, aunque su inclusión como patrimonio en realidad obedecía más al valor histórico de su muelle. Curiosamente, en julio de 2021 la Unesco sacó a Liverpool de la lista, por el daño irreversible de su casco urbano con la construcción de edificios modernos.

Las otras celebraciones

Dentro de la controversia, existe otro fuerte candidato a Día de The Beatles, que en los últimos años ha tomado fuerza en las redes sociales y en varios medios de comunicación. Ese es el 10 de julio, cuando se celebra el regreso triunfal de los “Fab Four (los cuatro fabulosos)” de su gira en Estados Unidos, convertidos en un fenómeno mundial. 

A comienzos de 1963, la banda ya era un éxito entre los jóvenes de toda Gran Bretaña; sin embargo, el mercado norteamericano aún le era esquivo, ante la negativa de Capitol Records de importar sus sencillos y las burlas por sus cortes de cabello. No obstante, el tema I Want to Hold Your Hand se convirtió en un éxito, y para febrero de 1964 los cuatro músicos estaban volando a Nueva York. En pocos meses el público estadounidense cayó rendido a la Beatlemania.

Escena de A Hard Day’s Night (1964). Foto: Cortesía

La compañía cinematográfica United Artists aprovechó la popularidad de la banda para proponerles hacer una película. El resultado A Hard Day’s Night, una comedia musical en formato de falso documental, donde Paul, John, George y Ringo hacían lo que mejor sabían: cantar, escapar de sus fans e involucrarse en situaciones graciosas. La cinta se estrenó en Londres el 10 de julio de 1964, justo cuando The Beatles acababa de finalizar su gira. No obstante, contra todo pronóstico lograron presentarse a tiempo en la gala, en un momento considerado por muchos como la cúspide de su carrera. En 2007, la revista Time incluyó a A Hard Day’s Night en su lista de las 100 mejores películas de todos los tiempos.

Otra fecha no menos importante para los seguidores es el 6 de julio. Ese día, en 1957, un John Lennon de 16 años de edad conoció a un Paul de 15 años en una fiesta en la iglesia St. Peter de Woolton, un suburbio de Liverpool. John ya había formado The Quarry Men con algunos amigos de la escuela, y al escuchar que Paul sabía tocar la guitarra, le invitó a hacer una audición. El joven sorprendió a todos al tocar perfectamente el instrumento al revés, pues era zurdo, además de mostrar un gran talento para el canto y el piano. En ese momento nació la dupla Lennon-McCartney, una de las más prolíficas de la música. Poco después Paul le presentó a John a su vecino y compañero de clases, George Harrison, y el resto fue historia.

El hogar de las leyendas

El exterior de The Cavern Club en la actualidad. Foto: Cortesía

Cuando el The Cavern tuvo su inauguración el 16 de enero de 1957, apenas faltaban unos meses para que Paul y John se conocieran. Fue abierto por Alan Sytner, inspirándose en Le Caveau, un club de jazz de París. Al estilo de su par francés, que operaba en un sótano para tener mejor acústica, el empresario consiguió un antiguo refugio antiaéreo de la Segunda Guerra Mundial, en el número 10 de Mathew Street, en pleno centro de Liverpool.

En 1959 el local fue adquirido por Ray McFall, quien le dio un aire más juvenil, cambiando el jazz por blues e incorporando a la movida underground de la ciudad, como el movimiento Beat y a grupos de rock and roll. Una de las primeras bandas de este nuevo ciclo que tocó fue Rory Storm and the Hurricanes, cuyo baterista era Ringo Starr.

The Cavern no fue el primer local donde se presentó el cuarteto, pues ya se habían hecho de cierta reputación como The Quarry Men en bares como el Jacaranda. Tampoco fue donde estrenaron el nombre de The Beatles, pues surgió en medio de su gira por la ciudad alemana de Hamburgo. De hecho, tampoco fue el lugar de su regreso a Liverpool, pues dos meses antes, el 17 de diciembre de 1960, tocaron en el Casbah Coffe Club, un local ubicado en el sótano de la casa de Mona Best, madre del primer baterista de la banda.

The Beatles en The Cavern Club en 1961. Foto: Cortesía

Aun así, The Cavern ha prevalecido como el hogar simbólico de The Beatles. En parte porque Casbah cerró en 1962, aunque también por el ciclo de presentaciones que el grupo realizó con 292 conciertos. Quizás otro elemento a favor del club fue que allí los músicos conocieron en 1961 a Brian Epstein, quien se convirtió en su representante y los llevó a la fama, ganándose el apodo de “el quinto beatle”. En 1963, tras firmar con la discográfica EMI y comenzar a girar por todo el país, el grupo dejó de presentarse en The Cavern.

El club cerró en 1973 y fue demolido durante los trabajos de construcción de una línea ferroviaria. No fue hasta 1984 que el espacio fue comprado por Tommy Smith, un jugador del Liverpool FC, quien lo reconstruyó con sus ladrillos originales y tratando de respetar lo más posible su antiguo diseño. Tras otro breve cierre en 1989, reabrió en 1992 y se mantiene hasta entonces como uno de los clubes nocturnos más importantes de todo el Reino Unido. En 1999, Paul McCartney regresó a su escenario, para promocionar su álbum Run Devil Run.

Legado 

Muro de la fama de The Cavern Club. Los nombres de Paul, John, Ringo y George rodean al ladrillo de The Beatles.Foto: Cortesía

Bien sea en homenaje al día en que se conocieron, al local donde dieron sus primeros pasos o al momento en que se consagraron, existe un clamor mundial para que el Día de The Beatles en el futuro se vuelva oficial. Mientras tanto, miles de seguidores, en cualquiera de las tres fechas, aprovechan para organizar conciertos con bandas tributo, compartir su música o simplemente escribir artículos sobre el legado que dejó el cuarteto de Liverpool para la posteridad.

Desde aquel febrero de 1961 cuando se subieron a la tarima de The Cavern, hasta su despedida en la azotea de Apple Corps el 30 de enero de 1969, la banda dejó un repertorio de canciones que hoy son consideradas auténticos himnos como Let It Be, Yesterday, Help! y Come Together. Por separado, igualmente John y George dejaron antes de su muerte un estatus casi legendario en sus carreras, mientras Paul y Ringo, a sus 80 años de edad, siguen activos como músicos de renombre mundial.

Padres y pioneros en muchos géneros y técnicas musicales, The Beatles llegaron en un momento clave para la historia de la humanidad. En plenos años sesenta, fueron testigos de la transformación del mundo entre la Guerra Fría y el conflicto de Vietnam, la contracultura y el movimiento pacifista hippie. En esa década, no solo abrazaron todas esas ideas a través de su arte, sino que se convirtieron en la voz de una generación que gritó “Todo lo que necesitas es amor”.

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