• Durante una cadena de radio y televisión, Nicolás Maduro anunció que uno de sus objetivos durante 2022 es que los programas estatales que se entregan a través del carnet de la patria pasen a conformar parte del sueldo de los trabajadores. Sin embargo, diversos expertos ofrecieron alertaron sobre las implicaciones que eso conllevaría

En Venezuela el salario mínimo ha pasado a convertirse en una cifra meramente anecdótica, pues su capacidad para comprar productos o servicios es ínfima. Una de las razones que han llevado a esta situación, en la que el ingreso mínimo legal es el más bajo de la región, es la política de asignación de “bonos sociales” implementada por el régimen de Nicolás Maduro.

Esta estrategia le ha permitido al Estado disminuir el ritmo al que realiza aumentos salariales; al tiempo que ejecuta gasto público sin el consecuente aumento de pasivos por concepto de prestaciones sociales. 

Sin embargo, dicha política parece estar a punto de cambiar tal y como lo afirmó el propio Maduro durante una cadena de radio y televisión el pasado 24 de enero, cuando indicó que una de sus prioridades este año será “salarizar” los bonos que recibe la población a través del Carnet de la Patria.

Alejandro Castro, economista y gerente de operaciones de la firma Econométrica, comenta para El Diario que una medida de este tipo resulta desacertada en las actuales circunstancias; ya que genera una mayor carga sobre las finanzas públicas. El experto sostiene que el principal problema con esta medida es que significará un aumento importante en lo que a pasivos laborales se refiere ya que a partir del monto del nuevo salario tendrían que calcularse cargas como las prestaciones sociales.

Ninguno de estos bonos va atado a la productividad de los trabajadores. Y lo ideal es que los trabajadores tengan un ingreso que sea en parte, con base en su preparación profesional y los cursos que hayan realizado, y por otra parte con base en la productividad, para que en la media que sean trabajadores más productivos tenga mayor ingreso” Alejandro Castro

Argumenta que en una economía sana este tipo de bonificaciones deberían estar atadas a un mejor desempeño laboral que se traduzca en una mayor eficiencia. Algo que al menos en la administración pública no ocurre desde hace años.

Inflación

¿Qué implicaciones puede tener la “salarización” de los bonos de la patria?

Un aspecto en el que múltiples economistas han coincidido es que durante el primer trimestre de este año Venezuela podría poner fin a su espiral hiperinflacionaria. Esto sería posible luego de 12 meses consecutivos con variaciones de precios mensuales por debajo del 50 %.

Ante la interrogante de si la “salarización de los bonos” podría poner fin a esta tendencia, Castro es enfático al indicar que es muy poco probable que el régimen de Maduro esté dispuesto a permitir que se produzca un aumento de precios de forma abrupta que pueda echar por tierra lo alcanzado hasta el momento.

Todo apunta, con base en las medidas que ha tomado el gobierno, a que van a hacer todo lo necesario para controlar la variación de precios en bolívares. Lo están haciendo por la vía de no monetizar el déficit fiscal, no aumentar la base monetaria en forma exagerada o que no se corresponda con el aumento de la producción en bienes y servicios”, detalla.

El economista agrega que otra vía que ha utilizado el régimen para evitar alzas abruptas del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es mediante ejercer un control férreo sobre la tasa de cambio. Para ello han aumentado la oferta de divisas en el mercado formal a través del Banco Central de Venezuela. Lo que ha permitido que el tipo de cambio se mantenga estable en torno a los Bs. 5 por dólar.

“Estas dos cosas combinadas es lo que está haciendo que la inflación haya caído en forma considerable y que estemos saliendo del proceso de hiperinflación. No creo que, por lo menos en el corto plazo, la Administración Maduro vaya a abandonar esas medidas que está tomando”, precisa.

Empresa privada

¿Qué implicaciones puede tener la “salarización” de los bonos de la patria?

Castro estima que el anuncio de transformar los bonos en parte del salario que perciben los trabajadores a nivel nacional no debería tener un impacto en las actividades de la empresa privada. Argumenta que esto es debido a que estos en su mayoría ya han trasladado informalmente una parte importante de sus nóminas a pago en divisas.

Apunta que la estrategia utilizada por la empresa privada consiste en una práctica similar a la que ha venido aplicado el Ejecutivo hasta el momento, es decir otorgar bonificaciones para que estas no pasen a formar parte del salario.

“Pagan un salario base en bolívares y la mayoría del ingreso está en bonos en efectivo. O en bonos en transferencia vía Zelle, o pagos en una aplicación que le permita a posteriori poder cambiar el dinero por moneda local cuando el trabajador lo desee”, explica.

Añade que en comparación los bonos entregados a través del carnet de la patria son significativamente más pequeños; pues combinados a duras penas suman entre unos 20 a 40 dólares mensuales.

Comenta que en contraposición la empresa privada está cancelando sueldos equivalentes a unos 100 dólares mensuales, lo que supone una brecha importante entre ambos.

Castro concluye que es necesario esperar para conocer más acerca de cómo se pretende incorporar los bonos al salario mínimo. Sin embargo, considera que es poco factible que esto llegue a concretarse en el corto plazo.

Noticias relacionadas