¡El criptomundo es un oasis para las estafas! 

Sí. Un ecosistema tan técnico, donde sobran los términos complejos y cuya principal percepción es que se hace mucha plata, es terreno fértil para los estafadores de siempre.

De hecho, el criptomundo reúne dos cualidades ideales para que estos personajes sin escrúpulos te engañen en su nombre: 

  1. Es algo nuevo y de moda, que seguramente no conoces y que, a primera vista, parece muy complejo.
  2. Es un área donde se puede hacer mucho dinero. Aunque tú no sepas cómo.

Con ese par de ingredientes, ya los estafadores tienen cómo mover todo su aparataje de marketing para seducirte y llevarte a su modelo de negocio, que nunca tiene que ver con la naturaleza propia de las criptomonedas o sus derivados.

Y con este punto quiero marcar clara distancia entre quienes enseñamos sobre el propósito real del criptomundo y quienes se apropian de los conceptos de las criptomonedas para vender modelos de negocios que son estafas.

Para esta nota, me enfocaré únicamente en una de tantas, pero una que seguramente has escuchado: los negocios piramidales.

¡Es piramidal!

El término “negocio piramidal” es muy usado por la gente, pero probablemente pocos se han sentado a desmenuzarlo.

La referencia de una pirámide en este tipo de negocio viene del conocido esquema Ponzi. Este es un sistema donde la única forma de generar dinero consiste en atraer nuevos integrantes a tu red, que no involucra la venta de un producto o servicio o que, si lo hace, queda en segundo plano.

La lógica de este tipo de negocio es que mientras más personas armen su equipo de reclutadores y estos a su vez sus propios equipos, más inversionistas llegarán al negocio con más dinero para los promotores iniciales del mismo.

Por lo tanto, existe siempre un crecimiento exponencial en los niveles inferiores que se van creando. Pero esto es sostenible hasta que los equipos dejan de reclutar a nuevas personas. Justo ahí se derrumba la pirámide. ¡Se evidencia la estafa!

Los estafadores piramidales ahora se visten de “criptoinversionistas”

Los negocios piramidales son distintos a los negocios multinivel. En estos últimos, existe una empresa que sí comercializa productos o servicios y que le da la oportunidad a sus clientes de ganar comisiones por venderlos.

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En un sistema multinivel todo gira en torno a la venta del producto o servicio. De allí se generan los ingresos que mantienen a sus afiliados, quienes, a su vez, pueden crear una red de contactos que los compren y también puedan ganar por sus ventas o recomendaciones.

Honestamente la diferencia entre un sistema piramidal y multinivel es muy delgada. Por eso, varias empresas estafadoras se mantienen activas al filo de la ley de los países. Finalmente ambos modelos de negocio necesitan de más y más personas para hacer dinero. Solo que en el multinivel el foco es vender productos o servicios.

Sin embargo, la venta de productos o servicios no es una señal suficiente para que te fíes de cualquier forma de hacer dinero que te ofrecen por internet. Muchos esquemas piramidales usan productos o servicios como excusa para promover su verdadero negocio: atraer gente.

¿Cómo hacen dinero?

Hay una máxima que no falla y que yo aplico hasta hoy: si la mayoría de los ingresos del modelo de negocio (al menos 51%) viene del reclutamiento de nuevas personas y no de la venta de productos o servicios, estás frente a un esquema piramidal.

¿Por qué? Porque si te unes al negocio, tu esfuerzo, energía y tiempo van a estar destinados principalmente a hacer justo lo que se hace en un sistema piramidal: ganar dinero por la acumulación de gente.

Por supuesto que la secta de estafadores de estos sistemas piramidales negarán con su vida que ellos son parte de una pirámide. Pero la mentira se hace evidente cuando les preguntas cómo generan el grueso de los ingresos que a sus víctimas les prometen.

“¿Eso importa? ¿Quieres entenderlo o ganar dinero?”, te dirán muchos de ellos. Por supuesto que la forma cómo haré dinero es fundamental. Al menos para mí. Soy del grupo que cree que el dinero debe ser la consecuencia de generar valor para el otro; no la recompensa de los más “vivos”.

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El negocio piramidal se hace evidente cuando te prometen la trillada “libertad financiera” al lograr un monto fijo de ingresos pasivos (600, 1.000, 5.000 dólares mensuales). Pero estas cifras constantes solo las puedes alcanzar con la creación de “equipos de trabajo” y no por el manejo de los supuestos productos que dicen venderte para que hagas dinero (trading, NFTs, criptomonedas, metaverso…).

¿O cómo crees tú que se logran esos deslumbrantes títulos de “Chairman 6000”, “Aquaman Platinum” o “Supersayayín 3000”? Sencillo. Tienes que crear equipos de venta de 10, 100, 1.000… ¡Todas las personas que puedas meter en el negocio! 

En nombre de la libertad financiera que tú anhelas es que ellos te seducen para llevarte a su negocio promotor de mentiras. Porque es probablemente en su discurso persuasivo donde se evidencian sus más infames valores.

Los estafadores piramidales ahora se visten de “criptoinversionistas”

El modus operandi

Generalmente estos reclutadores te abordan por redes sociales, donde se muestran como emprendedores digitales, independientes y protagonistas de una vida de lujos que cualquiera quisiera tener.

Su contenido se centra siempre en su “negocio”. Sus publicaciones muestran a sus “socios” ganando dinero todos los días y están constantemente invitándote a que seas tú el próximo en decirle que sí a “la vida de tus sueños”.

Sin embargo, la fórmula de esa vida en ensueño es tan secreta que no te la revelan hasta que aceptas una invitación a una clase exclusiva por Zoom o a una mega reunión en un lujoso hotel donde asistirán todos estos “ganadores” del negocio.

¿Y qué hace esta gente para ganar? Pues ellos dicen ser emprendedores que manejan los secretos del éxito de los últimos negocios digitales. Aseguran estar vaticinando el futuro y aprovechando las oportunidades que la gente común no puede ver. 

¿Cuáles son esas oportunidades? Las que traen tecnologías muy revolucionarias, pero que la mayoría solo usa para especular y sacar plata a consta de los ignorantes: criptomonedas, blockchain, NFTs, DeFi, Metaverso… Cualquier cosa futurista les sirve. Todo vale.

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Los estafadores piramidales ahora se visten de “criptoinversionistas”

Lo digo porque estos mismos reclutadores que hoy se venden como expertos en el criptomundo, hace menos de 3 años se vendían como expertos en el mercado forex, en opciones binarias y todo el arsenal de un trader.

De hecho, es tan conveniente su adaptación a las tendencias de negocios digitales que es normal que cambien de una empresa a otra, pero ellos y sus líderes son siempre los mismos. ¿O más bien son la misma mentira pero con nuevo nombre? 

Conozco a varias personas que alguna vez en su vida estuvieron en un negocio piramidal. La adrenalina que los impulsó en un evento repleto de “ganadores” se desvaneció tan pronto cuando entendieron que, si de verdad querían ganar dinero, tenían que amarrar a más gente. Así les tocara vender mentiras o nada.

Lo más sorprendente de estos sistemas estafadores es su capacidad de reinventarse, creando productos o servicios vitrinas para saltarse las sanciones de la ley y moldeando su oferta a las nuevas modas que van apareciendo año tras año bajo el nombre de otras empresas.

Como las criptomonedas son el último boom de los negocios digitales (por razones que ya he explicado), era cuestión de tiempo que las empresas piramidales tomaran parte de este mercado. Y, como de costumbre, lo hacen con mucha fuerza.

Su llegada a este mercado no solo les permite perpetuar su nefasto historial de robos, sino que mancha el nombre de una tecnología que tiene sobradas razones para dar soluciones reales a la humanidad.

El propósito del criptomundo nada tiene que ver con las estafas, pero los estafadores las seguirán usando como un medio para propagar sus intenciones. Saber diferenciar una cosa de otra, te ahorrará muchas frustraciones.

Finalmente no hay tecnología ni buena ni mala. Solo hay buenos y malos usando tecnología.

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