• Payton S. Gendron, un supremacista blanco de 18 años de edad, viajó hasta una comunidad afroamericana vestido con un traje militar y chaleco antibalas. En el atentado, perpetrado en un supermercado, perdieron la vida 10 personas

Las autoridades de la ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York (Estados Unidos), adelantan investigaciones sobre los motivos que llevaron a Payton S. Gendron, de 18 años de edad, a cometer una masacre en un supermercado. El joven tendrá su primer juicio el 17 de mayo de 2022, en el que enfrenta una posible cadena perpetua.

En una rueda de prensa, el agente especial del Buró Federal de Investigaciones (FBI) Steven Belanger aseguró que el caso se maneja como un crimen de odio y de extremismo racial. De hecho, tras ser capturado, el propio Gendron se presentó a sí mismo como un supremacista blanco. El comisario de Policía del condado de Erie, John García, coincidió con Belanger y aseguró que el atacante ni siquiera vivía en la zona. 

“Es claramente un crimen de odio por motivación racial, de alguien fuera de nuestra comunidad, de fuera de la ciudad”, declaró.

El atacante es residente de Nueva York, pero de la localidad de Conklin, a 320 kilómetros del lugar. En su audiencia de presentación, llegó vestido con una bata quirúrgica para pacientes. Aunque se declaró como no culpable, permanece en una celda sin derecho a fianza y con cargos por homicidio en primer grado.

Los hechos

Foto: EFE/EPA/BRANDON WATSON

Gendron manejó por varias horas hasta llegar al condado de Erie, en el sureste de Buffalo, la tarde del 14 de mayo de 2022. Se desconoce la razón exacta por la que escogió un punto tan apartado, aunque se trata de una comunidad con una población mayoritariamente afroamericana. Estaba fuertemente armado, además de vestir ropa de camuflaje, chaleco antibalas y un casco táctico.

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El ataque ocurrió en un supermercado de la cadena Tops Friendly Markets. De acuerdo con los testigos, su primera víctima fue una mujer en el estacionamiento. Posteriormente asesinó a dos personas más e hirió a otra en la entrada. El comisionado de policía Joseph Gramaglia informó que 10 personas perdieron la vida y 3 resultaron heridas por el tiroteo. De ese total, 11 eran afroamericanos.

Algunas de las personas que lograron escapar por la puerta trasera del local declararon que Gendron actuó con extrema precisión, lo que les hizo pensar que se trataba de alguien con entrenamiento militar. Además, en su casco tenía una cámara con la que transmitió en vivo el ataque por Internet. El video de su entrada al supermercado se mostró en la plataforma Twitch antes de que su cuenta fuera suspendida de inmediato. 

Aaron Salter Jr., un policía jubilado que trabajaba allí como guardia de seguridad, intentó detenerlo. A pesar de que le disparó varias veces, fue asesinado por el atacante. No obstante, sus acciones sirvieron para distraerlo y permitir que varias personas se salvaran. De inmediato la policía llegó al lugar y, al verse rodeado, Gendron se puso el arma en el cuello con la intención de suicidarse. Finalmente, tras un rápido proceso de negociación, se entregó sin resistencia.

Piden justicia

Aaron Salter Jr., el guardia de seguridad que murió al intentar detener a Payton S. Gendron. Foto: Cortesía

El alcalde de Buffalo, Byron Brown, condenó que una persona viajara desde lejos para cometer un crimen con tanta premeditación contra la población negra, que representa al 80 % de los habitantes del sur de la ciudad. “Esta es la peor pesadilla que cualquier comunidad puede enfrentar y estamos sufriendo, estamos furiosos en este momento”, declaró. 

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En una entrevista a CNN, resaltó el sacrificio de Salter, a quien calificó como un héroe al evitar más muertes. De igual forma, instó al Congreso de Estados Unidos a tomar medidas para regular el porte de armas de fuego y evitar que caigan en manos equivocadas. A su juicio, existen actualmente corrientes extremistas difundidas en Internet que, combinadas con la libre venta de armamento, constituyen una combinación peligrosa. 

“Ya sea urbana, suburbana o rural, ninguna comunidad aparentemente está a salvo de estos tiroteos masivos. No es solo Buffalo, Nueva York. Son las comunidades en todos los rincones de este país las que no están seguras con las armas y con la odiosa ideología que se ha permitido proliferar en las redes sociales”, afirmó.

Una opinión similar tuvo la gobernadora de Nueva York, quien viajó a Buffalo para expresar su solidaridad. “Es mi sincera esperanza que este individuo, este supremacista blanco que acaba de perpetrar un delito de odio contra una comunidad inocente, pase el resto de sus días tras las rejas. Y que el cielo lo ayude también en el próximo mundo”, dijo.

Ola de violencia

A través de un comunicado, la Casa Blanca informó que el presidente Joe Biden envió sus condolencias y oraciones a las familias de las víctimas. “El odio no debe tener puerto seguro. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para acabar con el terrorismo interno alimentado por el odio”, sentenció.

De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), publicados por AFP, en 2020 hubo 19.350 homicidios con armas de fuego en Estados Unidos, casi un 35 % más que en 2019.

Al momento de ocurrir la masacre en Buffalo, el FBI ya investigaba una ola de ataques similares contra comercios asiáticos en la comunidad de Koreatown, en Dallas, Texas. Desde el 12 de mayo, un sujeto sin identificar ha disparado contra tres negocios, dejando a varias personas heridas. El alcalde de Dallas, Eric Johson, indicó que los tiroteos parecen estar conectados por un patrón común, por lo que se puede tratar de un ataque racista. “La posibilidad de que estemos lidiando con un pistolero violento motivado por el odio es escalofriante y profundamente inquietante”, afirmó.

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Uno de los mayores retos del gobierno de Biden es lograr una legislación efectiva que ponga freno a la libre circulación de armas, y por ende, a los tiroteos. Su predecesor Barack Obama (2008-2016) tampoco pudo lograr su regulación, lo que él mismo ha considerado una de las mayores decepciones de su mandato. En 2013 prometió restringir la tenencia de armas luego de la masacre en la escuela primaria Sandy Hook, ocurrida en Newtown, Connecticut, el 14 de diciembre de 2012, y donde fueron asesinados 20 niños y 6 adultos. Todas sus medidas fueron rechazadas por el Congreso.

Actualmente Biden enfrenta una situación similar. El ala republicana del Capitolio mantiene desde hace años una férrea política obstruccionista a la regulación de armas. Se amparan bajo la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege el derecho de los ciudadanos a portar armas en defensa propia. Grupos como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) también han hecho presión para evitar las regulaciones, argumentando que la misma enmienda prohíbe al gobierno federal restringir su derecho. Hasta ahora el único triunfo de Biden en la materia fue la aprobación de un decreto para regular las denominadas “armas fantasma”, de fabricación casera e imposibles de rastrear.

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