• Los gobernadores de Texas y Arizona, ambos republicanos, están mandando un mensaje contra las políticas migratorias de la Casa Blanca. Para eso envían a Nueva York y Washington camiones con cientos de latinos indocumentados que ya están provocando el colapso de los albergues en ambas ciudades

La Estación Central de autobuses de Nueva York, en Estados Unidos, recibió el 10 de agosto un envío bastante particular proveniente de la frontera. Cargados con mochilas y bolsas plásticas, un grupo de más de 100 migrantes irregulares caminaba hacia los puntos donde las autoridades municipales y diferentes organizaciones no gubernamentales (ONG) se esforzaban por registrarlos para reubicarlos en refugios.

Apenas cinco días antes, otra caravana de autobuses trasladó a más de 50 migrantes, en su mayoría colombianos y venezolanos. Esto como parte ya de una rutina que se ha venido repitiendo casi semanalmente desde el mes de abril.

Todos fueron enviados por el gobierno del estado de Texas, encabezado por el republicano Greg Abbott. Sin embargo, lejos de representar una acción coordinada, o tan siquiera humanitaria, la razón de estos traslados tiene un trasfondo completamente político: enviarle un mensaje a la Administración de Joe Biden.

“La Operación Lone Star continúa llenando los peligrosos vacíos dejados por la negativa de la Administración Biden a asegurar la frontera. Cada individuo que es aprehendido o arrestado y cada onza de droga incautada habría llegado de otro modo a las comunidades de Texas y de la nación debido a las políticas de fronteras abiertas del presidente Biden”, señaló la Gobernación en un comunicado.

Mano dura

Envíos de migrantes en autobuses: la medida republicana que aflora la pugna política en Estados Unidos
El gobernador de Texas, Greg Abbott. Foto: Cortesía Bloomberg

Texas, ubicado al sur del país, históricamente ha tenido problemas por el paso ilegal de migrantes en la frontera con México. Por ese motivo, Abbott comenzó a enviar a la capital del país, Washington DC, autobuses cargados con numerosos grupos de detenidos por la patrulla fronteriza. Esto como una forma, a su juicio, de hacerle ver a la Casa Blanca la magnitud de personas que diariamente cruzan el río Bravo para ingresar a EE UU.

El republicano es un férreo defensor de las políticas anti-inmigración del expresidente Donald Trump (2017-2021). Entre otras medidas, quería expandir la construcción del muro que separa a Estados Unidos de Latinoamérica. En cambio, el gobierno de Biden ha intentado sin éxito revertir medidas como el Título 42. Este facilita la deportación inmediata de personas por razones sanitarias, y que fue ratificado por la Corte Suprema. El demócrata también tomó medidas como la emisión de un Estatus Temporal de Protección (TPS) para darle seguridad jurídica a la comunidad venezolana en ese país. 

Todas estas medidas han sido tomadas por Texas como muestras de debilidad. Una opinión similar tiene el gobernador de Arizona, Doug Ducey, quien un mes después también comenzó a enviar a Washington migrantes capturados en su propia frontera. Denunció que es una acción “necesaria”, pues reciben poca asistencia del gobierno federal para la atención de los centros de detención migratoria y dotación de sus policías fronterizas.

La medida fue criticada por el alcalde de Nueva York, Eric Adams. En el pasado el demócrata ya había dicho que mantendría la postura de su antecesor, Bill de Blasio, de proteger a las comunidades de migrantes de la ciudad. En respuesta, Abbott comenzó a mandar también autobuses a Nueva York.

Los migrantes pueden recibir la abundancia de servicios de la ciudad y la vivienda que el alcalde Eric Adams ha presumido dentro de su ciudad santuario. Espero que cumpla su promesa de recibir a todos los migrantes con los brazos abiertos para que nuestras ciudades fronterizas, desbordadas y abrumadas, puedan encontrar alivio”, aseguró el gobernador de Texas.

Descoordinados

Envíos de migrantes en autobuses: la medida republicana que aflora la pugna política en Estados Unidos
La mayoría de los migrantes movilizados son venezolanos. Foto: Cortesía El Tiempo Latina

En su comunicado del 5 de agosto, la Gobernación de Texas presume haber enviado ya a 6.500 migrantes a las dos ciudades como parte de la Operación Lone Star. Por su parte, Arizona ha enviado más de 1.000 únicamente a la capital. Sin embargo, tanto Adams como la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, han cuestionado fuertemente la forma en que se realizan estos traslados. 

De acuerdo con la agencia EFE, los viajes ocurren sin la menor coordinación a nivel político entre las autoridades demócratas y republicanas. Básicamente Texas manda autobuses desde la población de Del Río sin notificar a las ciudades receptoras. Fuentes de la Alcaldía de Nueva York afirmaron que el equipo de Abbott deliberadamente omite información clave como el número de vehículos y la cantidad de personas en ellos. También si los pasajeros cuentan con menores de edad, personas discapacitadas o enfermos. 

De hecho, la compañía de autobuses fletada para los viajes firmó un acuerdo de confidencialidad que le prohíbe comunicarse con las autoridades neoyorquinas hasta llegar al terminal. La poca información que llega a los funcionarios proviene de iglesias de ONG que, de manera extraoficial, intentan hacer un registro de la situación de los migrantes cuando abordan los autos.

“Es inimaginable. Llegar a un país y que en tu primera visita alguien te eche, como está haciendo el gobernador de Texas, y luego tratar de navegar por este complejo país para prestar tus servicios”, dijo Adams.

Dos opciones

El viaje desde Texas hasta Nueva York dura 36 horas, y hasta tres días para ir a Washington. Trabajadores del Departamento de Servicios Sociales neoyorquino han reportado que muchos de los trasladados llegan con hambre y sed, pues el autobús no hace casi escalas en su trayecto. No obstante, algunos migrantes afirmaron que sí recibieron agua y alimentos en el autobús. Igualmente, muchos presentan cuadros de fiebre e incluso covid-19.

La gran mayoría de los migrantes suelen ser venezolanos, aunque también figuran colombianos y centroamericanos, especialmente nicaragüenses y salvadoreños. Aunque el alcalde Adams dijo que estos eran forzados a subirse a los autobuses, muchos han afirmado a la prensa que subieron por elección propia. Algunos porque ya tienen familiares en la ciudad y otros para aprovechar el aventón gratis y viajar de allí a ciudades cercanas como Chicago o Miami. Un tercer grupo simplemente aceptó al creer que tendría mayores oportunidades en “la gran manzana”.

Estos migrantes eligieron voluntariamente ir a la ciudad de Nueva York, después de haber firmado una renuncia de consentimiento voluntario, disponible en varios idiomas al embarcar y acordaron el destino. Si el alcalde quiere una solución a esta crisis, debe pedirle al presidente Biden tomar medidas inmediatas para asegurar la frontera, algo que el presidente sigue sin haceru0022, dijo Renae Eze, secretaria de prensa del gobernador Abbott.

La cadena CNN tuvo acceso a uno de estos documentos entregados a los migrantes. En él solamente se les da como opciones si quieren ir a Nueva York o a Washington DC. Igualmente, señala que al firmar libran al gobierno de Texas de cualquier responsabilidad por lo que les pueda ocurrir en el trayecto o una vez llegados a su destino.

Albergues colapsados

Migrantes, en su mayoría venezolanos, siguen llegando a Nueva York en autobuses desde Texas
Foto: EFE

Washington y Nueva York fueron declaradas por sus gobiernos locales como “ciudades santuario”. Es decir, que no incurrirán en arrestos y deportaciones arbitrarias de indocumentados. Adams ha declarado que mantiene su palabra y aceptará a todos los migrantes que lleguen, aunque con el arribo de cada vez más autobuses, sus servicios podrían verse saturados pronto.

Hasta ahora los recién llegados han sido reubicados en 11 refugios: cuatro en Manhattan, tres en Queens, dos en Brooklyn y dos en el Bronx. El jefe del Departamento de Servicios Sociales de Nueva York, Gary Jenkins, declaró a CNN que históricamente los albergues de la ciudad han tenido problemas de admisión por las personas sin hogar. Esta situación se ha agravado con el aumento de solicitudes de asilo.

El alcalde indicó que solicitó el apoyo de hoteles de la zona mientras se construyen cuatro centros para los migrantes. Agregó que por el momento están enfocados en brindar atención para el despistaje de covid-19. También ayuda para que las familias puedan regularizar su situación legal e inscribir a sus hijos en la escuela. 

En la capital el panorama es diferente. La Alcaldía estima que al menos 4.000 personas han llegado a la Union Station, y ya los refugios de la ciudad están abarrotados. En una carta, Bowser advirtió que la situación podría convertirse en una emergencia humanitaria, por lo que solicitó a la Guardia Nacional prepararse para activar potenciales planes de contingencia. “El ritmo de llegada de los autobuses ha alcanzado puntos de inflexión”, sentenció.

Polarización

Envíos de migrantes en autobuses: la medida republicana que aflora la pugna política en Estados Unidos
El alcalde de Nueva York, Eric Adams. Foto: Cortesía

“La alcaldesa Bowser lamenta los 4.000 migrantes: Arizona tuvo 43.570 encuentros fronterizos solo en junio”, respondió el gobernador Ducey en su cuenta de Twitter. El envío de los autobuses con migrantes se ha convertido en toda una bandera de lucha por parte de varios líderes del partido Republicano para protestar contra las políticas migratorias federales. Literalmente llevando el problema al mismo Washington DC.

Figuras como el senador republicano Ted Cruz se han mostrado a favor de los envíos. A su juicio, el colapso de los servicios sociales de esas ciudades no es culpa de Texas y Arizona, sino de la Administración de Biden. Por su parte, un portavoz de la Casa Blanca indicó que se trata de un “truco publicitario” de los gobernadores poco antes de realizarse las elecciones de medio término del 8 de noviembre.

El principal careo ha sido también entre Abbott y Adams, quienes no solo han expuesto sus posiciones diametralmente opuestas sobre la migración, sino la politización que desde los últimos dos años divide a demócratas y republicanos en todo el país. Una campaña que desde el gobierno de Biden se ha tildado como lamentable por utilizar a grupos vulnerables como “armas políticas”.

“Su continua utilización de seres humanos como peones políticos es repugnante, y una mancha vergonzosa para el estado de Texas. Nueva York seguirá acogiendo a los solicitantes de asilo con los brazos abiertos, como siempre lo hemos hecho. Necesitamos la ayuda de Washington DC para hacer frente a los crueles juegos políticos que llevan a cabo políticos ineptos como el gobernador de Texas”, dijo Adams.

Mientras tanto, siguen llegando más migrantes a Estados Unidos. En el caso de los venezolanos, muchos vienen de arriesgar sus vidas cruzando la selva de Darién en Panamá y de cruzar toda Centroamérica para volver a aventurarse en el río Bravo y los desiertos de la frontera. Todo para ahora atravesar el país en un juego político, en un largo viaje que parece no terminar. 

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