• Debido a que el 10 de septiembre se conmemora el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, en El Diario conversamos con una psicóloga para conocer cómo actuar ante las señales de alarma que podrían presentar algunos jóvenes

Existen múltiples factores de riesgo que pueden llevar a que un preadolescente o adolescente encuentre como solución quitarse la vida. Las alteraciones del estado de ánimo y los episodios depresivos prolongados pueden hacer que las personas tengan pensamientos suicidas y en muchos casos lo lleven a cabo. 

Al tratarse de un problema de salud pública que impacta a toda la sociedad, el suicido no es un tema fácil de abordar. Daniela Rojas, psicóloga del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), comentó que es muy complejo hablar de ese tema con niños y niñas, debido a que su estado evolutivo y la forma en que ellos comprenden las cosas va dependiendo de las situaciones.

Sin embargo, indicó que con un preadolescente se pudiera abordar el tema de forma más precisa debido a que con el auge de las redes sociales cada vez son más los que se interesan en la salud mental.

“De alguna manera van a toparse con un término similar y van a querer investigar sobre ese tipo de situaciones”, señaló en entrevista para El Diario

Día Mundial de la Prevención del Suicidio

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se celebra anualmente el 10 de septiembre, está organizado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP ) y avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El día tiene como objetivo general crear conciencia acerca de la prevención del suicidio en todo el mundo. En el año 2022, el tema de la conmemoración es “crear esperanza a través de la acción”, lo que refleja la necesidad de una acción colectiva para abordar ese problema.

“Todos nosotros, familiares, amigos, compañeros de trabajo, miembros de la comunidad, educadores, líderes religiosos, profesionales de la salud, funcionarios políticos y gobiernos, podemos tomar medidas para prevenir el suicidio”, destaca la OPS.

Prevención del suicidio: ¿cómo abordar el tema con niños y adolescentes?

Abordar el tema con un lenguaje sencillo

Daniela Roja aseveró que se debe enseñar a los niños y adolescentes sobre lo que son las alteraciones del estado de ánimo, para que estos se sensibilicen respecto a la salud mental, a lo que son las emociones y la gestión de las mismas.

Precisó que es importante el acompañamiento por parte de los padres y representantes y abordar el tema con un lenguaje sencillo. “Hablar con ejemplos concretos para que ellos puedan ir asociando a qué tipo de situaciones o señales deben estar atento sobre cualquier cambio de las personas en cuánto a sus emociones”, detalló.

Resaltó la importancia de conversar con todos los niños y adolescentes, no solo con aquellos que quizás haya estado expuesto al tema.

“El hablar de eso derrumba el estigma de que la salud mental es algo de lo que no se debe hablar y que los problemas deben ser ocultos”, enfatizó. En este sentido, sostuvo que abordar lo que es la salud mental y el suicidio pepara a los jovenes a poder responder a alguna situación diferente que se le presente. 

Enfatizó que es mejor que ellos estén preparados para saber cómo apoyar a alguien que pueda expresarle que se siente muy decaído y que pueda estar considerando el suicidio, antes de que se enfrenten a una situación similar sin tener ningún conocimiento y no sepan cómo abordarlo, lo que incluso puede generar que la otra persona no se sienta apoyada.

“Hablar sobre el tema permite que los jóvenes que sí pudieran ser más vulnerables, los ayude a estar más atentos ante aquellas señales que están sintiendo y cómo lo pueden manejar”, agregó.

Prevención del suicidio: ¿cómo abordar el tema con niños y adolescentes?

¿Cuándo pueden surgir las alteraciones del ánimo?

La psicologa Daniela Rojas enfatizó que el suicidio no es un evento aislado, sino que responde a una situación de un malestar muy grande que puede estar sintiendo una persona. Esto lo puede llevar a tener una visión de túnel, es decir, que no vea otra salida además de ese acto final.

“Las alteraciones del estado de ánimo pueden surgir por situaciones complejas como la pérdida de familiares, ser víctima de violencia o agresividad en el hogar y en las instituciones, entre otras. La persistencia de esas experiencias desagradables ponen a una persona en altos niveles de estrés por lo que se generan esas perturbaciones”, destacó,

Señaló que cuando ese tipo de situaciones se va desarrollando puede llevar a que una persona empiece a sufrir de ansiedad o depresión. “Lidiar con eso durante mucho tiempo se convierte en una sensación desagradable para un individuo”, añadió.

A su juicio, vivir situaciones muy críticas puede llevar a que las personas sientan desesperanza, ya que no encuentran otras alternativas y van surgiendo pensamientos de muerte y tienen fantasías sobre “cómo sería si no se estuviera”.

Rojas resaltó la importancia de hablar de las emociones en general desde un principio, debido a que todos los individuos sienten y experimentan distintos tipos de situaciones desde pequeños. En base a ese desarrollo, se pudiera experimentar por distintas situaciones alguna alteración del estado de ánimo.

No se deben invalidar las emociones 

La psicóloga hizo énfasis en la depresión puesto que una persona que está atravesando por un cuadro de ese tipo, se siente con poco valor, baja autoestima, solitaria y aislada. 

“Eso puede ir de la mano con que no sientan que tiene una red de apoyo de familiares y amistades que validen sus emociones, por lo que sienten que están muy solos y el enfrentarse a esa experiencia emocional los lleva a cuestionar su razón de vivir”, indicó. 

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Para un adolescente, ese sentimiento de desesperanza o impotencia al tener experiencias de vida que pueden ser muy duras, al no encontrar la solución o no ven que las personas alrededor lo apoyen en conseguirla, se estancan y no encuentran salida al malestar que están sintiendo, lo que puede llevarlos a cometer un suicidio.

A veces hay adultos que pueden decir que el problema que está presentando el jóven no es tan grave y hay solución, pero puede que ellos no lo vean así. Es importante tener personas que brinden un apoyo adecuado y no juzguen ni desvaloricen sus sentimientos y emociones”, puntualizó.

Rojas sostiene que la mejor forma de ayudarlos es hacerlos sentir que cuentan con alguien, que sus emociones son válidas y que se puede encontrar una solución.

Señales de alarma

Los padres o representantes deben estar atentos ante cambios en las actitudes de los niños y adolescentes. La psicóloga Daniela Rojas menciona que la irritabilidad, las expresiones frecuentes de tristezas o de desvalorización y el aislamiento de amigos o familiares, pueden ser señales de alarma.

También mencionó otros aspectos como desmejoras en el rendimiento académico por falta de energía o motivación y alteraciones en el sueño y de la alimentación. 

Además, precisó que se debe estar atento ante comentarios como: “Si yo no estoy aquí todo va a estar mucho mejor”, “cuando me vaya nadie me va a extrañar”. Aunque no están mencionado explícitamente el suicidio, están hablando ya de una posible ausencia.

Prevención del suicidio: ¿cómo abordar el tema con niños y adolescentes?

“Otra de las señales, ligada a las alteraciones del estado de ánimo, puede ser que deje de hacer actividades que antes le gustaban porque sienten que ya no puede disfrutar de esas cosas, así haya sido una actividad que practicara desde hace mucho tiempo”, agregó.

La especialista comentó que las acciones de despedidas también pudieran ser una señal de alarma, como que comente que va a hacer una reunión final o que va a escribir cartas para las personas de su entorno como notas de despedidas. 

Si surge una de esas señales siempre es algo a lo que se le debe prestar atención. Es importante tener en cuenta que si se presentan varias de esas acciones al mismo momento pueden ser más predictoras de que está sucediendo algún conflicto en el niño o adolescente”, destacó.

Sin embargo, resaltó que no se debe asumir de forma rápida que una persona que se aisle está considerando el suicidio, pero que si es bueno abordar con el joven las acciones que se han percibido sin esperar que se acumulen más cosas.

¿Cuándo es recomendable buscar ayuda?

Daniela Rojas subrayó que si el niño o adolescente hace énfasis en que “ya no desea estar”, que “su vida no vale nada”, y que además se haya autolesionado, se debe buscar ayuda, sobre todo si el joven lo solicita. 

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“Existen jóvenes que llegan al servicio de atención psicológica que indican que tienen mucho tiempo pidiéndoles a sus padres o representantes que lo lleven, sin embargo, cuando pasa algo más grave es que consiguen la ayuda”, precisó.

De acuerdo con la psicóloga, los adolescentes saben cuándo algo no está yendo bien, por lo que es el mejor momento para abordarlo con profesionales antes de que sea más grave.

Comentó que los padres, además de abordar poco a poco los conflictos que vayan sufriendo, deben acompañar a sus hijos y brindarles entrenamiento para el control de las emociones, sobre todo con las desagradables.

“Existe una tendencia a que si alguien se siente triste o molesto dicen cosas como ‘detente, ya no te quiero ver llorando’, o ‘no entiendo por qué te molesta’. Llegan a minimizar sus emociones lo que lleva a que guarden lo que sienten, repriman sus emociones desagradables y las entiendan como negativas cuando en realidad no lo son, es algo muy natural”, detalló la especialista.

En este sentido, reiteró que los padres o representantes deben mostrarse dispuestos a hablar de cualquier situación que tengan, porque es importante para cualquier ser humano sentir que las personas que los rodean lo están apoyando. 

Además, enfatizó que no necesariamente hay que ofrecer una solución inmediata, ya que el hecho de que el adolescente sepa que tiene a personas que lo están escuchando y que buscan entenderlos a pesar de ser difícil una situación, lo lleva tener más confianza, por lo que cuando tengan conflictos más grandes sabrá que cuenta con compañía.

Hábitos sanos

La psicóloga Daniela Rojas destacó que se deben mantener los espacios de esparcimiento y de recreación para equilibrar y evitar agobios, dado que muchas veces se puede vivir una vida muy estresante en cuánto a rutinas.

“Los espacios de comunicación también son una forma sana de cuidar de la salud mental. Además, mitigar cualquier situación que conlleve a la violencia debido a que eso tiene un impacto muy grande en las personas y sobre todo en los más jóvenes”, indicó.

En ese aspecto, añadió que se debe entrenar a los niños y adolescente a que sepan cómo encontrar la solución a problemas.

“Desde pequeños hay que brindarles alternativas para fomentar espacios de reflexión sobre la toma de decisiones y las ventajas y desventajas de cada situación, para que vayan tomando mayor conciencia y no esperen a que otra persona resuelva cierta situación (…) reforzando que si es muy complicado para ellos, que pueden acudir con los adultos para orientarse”, afirmó.

Estos espacios permiten equilibrar las emociones, lo que permite a las adolescentes y a las personas en general enfrentar las situaciones del día a día de forma efectiva.

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