• Con la exposición Luis Alfredo López Méndez. Un hombre de su tiempo, se hace repaso por la carrera del pintor, político y promotor cultural. Son 50 obras que profundizan en su interés por el paisajismo, las flores y los desnudos, así como una colección de documentos y objetos personales del artista

El Círculo de Bellas Artes fue uno de los grupos artísticos y culturales más importantes de la Venezuela de principios del siglo XX. Figuras como Armando Reverón, Leoncio Martínez o Manuel Cabré emergieron de sus filas, como una propuesta transversal que venía a transformar el arte venezolano. Luis Alfredo López Méndez (1901-1996) era apenas un adolescente cuando se sumó a este grupo, casi disuelto por la persecución del gomecismo. Aun así, su influencia quedó allí, plasmada para siempre en su obra.

La Galería de Arte Nacional (GAN) inauguró el 12 de noviembre la exposición Luis Alfredo López Méndez. Un hombre de su tiempo, en homenaje al miembro más joven del Círculo de Bellas Artes. Un repaso a toda la trayectoria del artista y para reivindicar su papel posterior como coleccionista, galerista y promotor cultural.

La muestra consta de 50 obras de todos sus periodos, entre ellos su última pintura. El Grupo Odalys se encargó de la selección y curaduría de las piezas, muchas de ellas ya formaban parte de la colección de la GAN. La sala está dividida en dos espacios: el primero, con la selección de cuadros de López Méndez; y el segundo, que agrupa objetos, documentos e imágenes del artista que permiten profundizar en las diferentes facetas de su carrera.

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Múltiples caras

La GAN hace un homenaje a la trayectoria artística de Luis Alfredo López Méndez
Foto: Cortesía

Hijo de un periodista y político, Luis Alfredo López Méndez nació en Caracas en 1901. Teniendo desde niño el deseo de ser artista, sus padres lo inscribieron a los 11 años de edad en la Academia de Bellas Artes, donde estuvo bajo la tutela de Pedro Zerpa y Cirilo Almeida Crespo. Su llegada coincidió con la formación del Círculos de Bellas Artes, formado por estudiantes e intelectuales que se oponían a los métodos del director Antonio Herrera Toro. Influenciado por sus compañeros, entró al grupo, siendo apodado “Benjamín”.

En 1919 se formó con los artistas Emilio Boggio y Samys Mützner, además de presentar su primera exposición en la Escuela de Música y Declamación de la academia. Sin embargo, por su lucha en el movimiento estudiantil contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, debe partir al exilio ese mismo año. Completó sus estudios en la Art Students League de Nueva York, Estados Unidos, y en sus 17 años de destierro visitó España, México, Cuba y Francia, trabajando como profesor de arte y diseñador gráfico.

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En 1936 regresa a Venezuela como profesor en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas . Aquí comienza una prolífica carrera en la gerencia cultural, siendo director de Cultura del Ministerio de Educación y director del Museo de Bellas en dos periodos (1939-1943 y 1946-1948). También destacó como diplomático en Grecia y llegó a ser electo congresista, siendo vicepresidente de la Cámara de Diputados en 1960.

Más allá de sus labores políticas, siempre reservó un lugar especial para el arte, siendo fundador del suplemento humorístico El Gavilán Colorado e ilustrador de la revista de la Radio Nacional de Venezuela (RNV). Durante años también fue conductor del programa Lo que es Moda no Incomoda, transmitido por el canal 5. En 1981, al cumplir 80 años de edad, la Galería de Arte Nacional organizó una exposición antológica en su honor. Pasó sus últimos días en su residencia en La Castellana, dando talleres a artistas jóvenes. Murió en Caracas, el 6 de diciembre de 1996.

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Luz y color

La GAN hace un homenaje a la trayectoria artística de Luis Alfredo López Méndez
Óleo sobre lienzo (1986). Foto: Cortesía

La obra de López Méndez está marcada por una impronta impresionista inspirada por el trabajo de Cabré y Mützner, aunque con la peculiaridad de usar colores sobrios. A lo largo de su vida destacó por tres temáticas de interés: los paisajes, los desnudos y las piezas florales. 

Si bien no se consideraba a sí mismo un paisajista, dedicó una buena parte de su trabajo a pintar estampas de tipo marino, como el río Guaire, puertos o las costas de Grecia. También tuvo interés por el paisaje rural, como las montañas o los llanos de Guárico. Muchas de estas además poseían un carácter humano, retratando las faenas de los marineros o de las mujeres del campo.

Con López Méndez estamos ante un destacado coleccionista, escritor, humorista, crítico de arte, editor, periodista, amigo de hombres notables, familia de abolengo histórico, director y productor de televisión, activista social y político, director de museos. Fue además representante diplomático, creador de colecciones, demócrata en circunstancias muy difíciles para la democracia, galerista y promotor de las artes, estudioso de las tradiciones criollas y docente. Un hombre de agudo verbo, de travesura en el chiste e indiscutible carisma”, reseñó la investigadora y curadora María Luz Cárdenas.
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