• La caza furtiva, la pérdida de hábitat y el desconocimiento de las personas tiene bajo amenaza de extinción al jaguar en todo el continente 

La ONG Proyecto Sebraba es una iniciativa centrada en la investigación, protección y conservación del hábitat del jaguar en Venezuela.

“La investigación comenzó en el sur del lago de Maracaibo y ahora se han incorporado dos regiones más. Una de ellas está en el norte de Amazonas, específicamente en las adyacencias del río Cataniapo. La otra está en Cojedes, enfocada en los conflictos de la vida salvaje y los ganaderos. Si bien el campo de acción está sobre el jaguar, de igual forma se recopilan datos de otras especies en peligro”, dijo a El Diario la bióloga venezolana María Fernanda Puerto Carrillo quien es la fundadora del proyecto.

Proyecto Sebraba, una iniciativa para la conservación y protección del jaguar en Venezuela
Cortesía

Puerto Carrillo es egresada de la Universidad del Zulia y trabaja en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), donde realiza su maestría en Ecología. Además, es la representante de Venezuela en el Wild Felid Research and Management Association (WFA). 

La científica venezolana fue galardonada en 2020 con el premio Future for Nature por su trabajo de salvaguardar a los jaguares.

La ONG tiene como objetivo minimizar la caza del jaguar como represalia por parte de algunas poblaciones humanas que habitan en zonas aledañas a sus territorios naturales. En todo el país ha creado alianzas para comunicar la importancia del jaguar a través de charlas educativas y desarrollo de estrategias para minimizar el conflicto entre humanos y la vida silvestre.

Nos hemos enfocado en el mes del jaguar (noviembre) al desarrollo de exposiciones fotográficas, actividades infantiles, expoferias. También visitamos distintos espacios y ciudades para llevar el mensaje de concientización. Si bien, la comunidad local (más cercana al hábitat de la especie) es la que está directamente relacionada al contacto con el jaguar, muchas de las amenazas del animal vienen de las personas que viven en las grandes ciudades. Son ellos los que quieren comprar la piel o intentan tener al jaguar como animal doméstico”, reveló la bióloga.

Protector de ecosistemas 

El jaguar es un depredador tope. Es decir, no tiene un depredador natural que lo consuma más allá del ser humano. Por ende, en el ecosistema terrestre está en la cima de la cadena. A su vez, él regula las poblaciones de otros animales como por ejemplo herbívoros, que a su vez regulan la vegetación.

Sin el jaguar en la ecuación puede haber una sobrepoblación de algunos animales o puede haber un salto de enfermedades endémicas de ciertas especies al ganado de pastoreo. Se ha documentado que en ausencia de depredadores tope las comunidades que tienen ganado en cría tienden a sufrir más enfermedades por la ausencia del depredador que controlaba a ciertos animales enfermos”, añadió la investigadora.

Incluso, la falta de un depredador puede incrementar la población de animales herbívoros llegando al sobrepastoreo, eliminando la posibilidad de que crezcan árboles adultos. “Esos árboles poseen raíces más grandes y son los que constituyen bosques saludables. Sus raíces  son las que fijan el suelo y dan estructura para los cuerpos de agua”.

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El jaguar es considerado una especie bandera, es decir, por tener hábitos de abarcar territorios extensos requieren mucho ecosistema. Por lo tanto, necesitan un hábitat amplio, lo que permite la conservación de los bosques y por ende la prevalencia en ellos de otras especies con requerimientos más pequeños.

De alguna manera, su conservación garantiza la supervivencia de otras especies siempre que exista un ecosistema apto para su desarrollo.

¿Qué tan amenazada está la especie?

El jaguar o tigre americano (panthera onca) es un superdepredador que lo coloca en la cima de la cadena alimentaria.

Actualmente está en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en estatus de amenaza, ya que su población va en declive debido a varios factores, entre ellos, la pérdida de hábitat

Día Internacional del Jaguar

El Día Internacional del Jaguar se celebra el 29 de noviembre de cada año y tiene como objetivo reconocer la importancia de la especie y la necesidad de protegerla de la extinción. Sin embargo, las organizaciones proteccionistas extienden sus actividades educativas durante todo el mes.

A través de la Wildlife Conservation Society (WCS) se da visibilidad a los esfuerzos de protección de este poderoso gran felino de las Américas.

El modelo de WCS para salvar a este mamífero se basa en tres elementos centrales:

1. Preservar áreas grandes y bien protegidas como refugios inviolables para los jaguares y sus presas

2. Garantizar la conectividad entre esas áreas para que los jaguares que deambulan 

3. Mejorar la situación de los jaguares y otros animales salvajes.

Plan Jaguar 2030 y la ausencia de Venezuela

En 2018, representantes gubernamentales de 14 países latinoamericanos en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Wildlife Conservation Society (WCS) y la Organización Panthera, elaboraron el Plan Jaguar 2030.

De los 18 países donde la especie se encuentra presente, 14 firmaron el compromiso, pero Venezuela no lo hizo. El plan está enfocado en la conservación del felino más grande del continente americano y sus ecosistemas.

Proyecto Sebraba, una iniciativa para la conservación y protección del jaguar en Venezuela
Cortesía / Richard Barrett / WWFUK

La iniciativa busca generar conciencia de la existencia y necesidad de este gran felino en la cadena ecológica; así como destacar su rol para el bienestar del ecosistema.

Según Puerto Carrillo, la idea del plan es establecer un compromiso gubernamental para garantizar el trabajo en las unidades de preservación determinadas por la iniciativa regional.

“No se trata solamente de conservación. Hay que comprometer a los Estados a levantar información científica que pueda ser usada para crear estratégias efectivas. Nosotros como ONG necesitamos que Venezuela firme ese plan de acción”, dijo.

Sostuvo que cada país debe realizar un estudio profundo sobre áreas prioritarias de conservación.

“La investigación del jaguar en el país se ha centrado en los llanos venezolanos y pocos datos se tienen sobre otras regiones. Con una data actualizada se pudiera establecer un trabajo conjunto con países como Colombia, Brasil o Guyana en la delimitación de zonas protectoras de esta especie”, concluyó Puerto Carrillo.

Cronograma de próximas actividades

Una de las próximas actividades se llevará a cabo el sábado 19 de noviembre y se trata de una exposición fotográfica sobre los Jaguares de los Pantanos Zulianos desde las 10:00 am en el Museo del Instituto de Zoología Agrícola “Francisco Fernández Yépez” (MIZA). A su vez, se hará una actividad infantil a partir de las 2:00 pm.

Para el 27 de noviembre se hará una actividad recreativa y educativa en los Jardínes Ecológicos Topotepuy, en El Hatillo, Caracas. Ese día se hará el bautizo oficial de la reedición del libro Felinos de Venezuela donde se plasma la investigación que se ha hecho en el país en las últimas décadas.

Se contará con una obra de teatro infantil para los niños acompañada con pintacaritas y se harán talleres de elaboración de máscaras alusivas al jaguar con materiales de reciclaje.

Se incorporarán a la cita un grupo de emprendedores que venden peluches, juegos didácticos, y ropa alegórica al jaguar.

El costo del boleto de ingreso a las instalaciones del jardín es de 12 dólares.

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