• El cargo estaba vacante en el país desde el año 2020 ante las tensiones diplomáticas entre el país europeo y el régimen de Nicolás Maduro

El diplomático Ramón Santos Martínez entregó las cartas credenciales para asumir su nuevo cargo como embajador de España en Venezuela, puesto que estaba vacante en el país desde 2020 ante las diferencias diplomáticas  con el régimen de Nicolás Maduro. 

Santos Martínez fue recibido con honores en el palacio de  Miraflores, este martes 24 de enero, para reunirse con Maduro, quien fue el encargado de dar la información a través de su cuenta en Twitter. 

Ramón Santos Martínez, el nuevo embajador de España en Venezuela
Foto: Nicolás Maduro

“Recibí las Cartas Credenciales por el embajador designado del Reino de España ante Venezuela, Ramón Santos Martínez. Continuamos estrechando y profundizando lazos de cooperación y respeto. ¡Sigamos avanzando!”, fue lo publicado el 24 de enero. 

¿Quién es Ramón Santos Martínez?

Santos Martínez fue embajador de España en Bolivia desde 2008 hasta 2012, luego en Panamá durante entre 2015 y 2019. Asimismo, estuvo en las embajadas de España en Washington, Bruselas-UE y Quito. 

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Desde noviembre de 2021 ocupaba el puesto de encargado de Negocios en Venezuela, la más alta representación diplomática de España en el país tras quedar vacante el puesto de embajador. 

Tras dos años sin representante, España hizo el nombramiento del nuevo embajador el 27 de diciembre de 2022. 

Respaldo al gobierno interino

El país europeo pertenece al centenar de naciones que respaldan al líder opositor Juan Guaidó desde 2019, cuando se autoproclamó presidente interino de Venezuela, tras considerarse fraudulentas la reelección de Maduro en 2018. 

Ramón Santos Martínez, el nuevo embajador de España en Venezuela
Foto: ABC

Posteriormente, a finales de 2020 España removió a Jesús Silva, quien cumplía funciones como embajador en Caracas, sin nombrar sucesor. 

Silva había sido acusado por el régimen de facilitar la salida de Leopoldo López a España.

Años de tensiones con el régimen

Los desacuerdos políticos entre ambas naciones se remontan a 2002, con el golpe de Estado a Hugo Chávez. En ese entonces el chavismo buscaría responsables no solo a lo interno, sino fuera de las fronteras de Venezuela. El gobierno español de ese momento, que presidía el derechista José María  Aznar, del Partido Popular (PP), fue uno de los acusados de perpetrar el intento de golpe a Chávez. 

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En el año 2004 surgieron los rumores. Terminada la Administración de Aznar, el nuevo titular del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, declaró que el expresidente del gobierno español había girado instrucciones al embajador de España en Venezuela, Manuel Viturro, para apoyar el golpe de Estado.

Tiempo después, Jorge Castañeda, ministro de Relaciones Exteriores de México para 2002, aseveró que el diplomático español, como el de Estados Unidos, estuvieron activos en consolidar la destitución de Chávez.

Aznar siempre negó la participación de su gobierno en los acontecimientos del 11 de abril de 2002 y en 2013, durante la segunda entrega de sus memorias, aseguró habérselo dicho a Chávez.

En 2007 Chávez se presentó a la XVII Cumbre Iberoamericana que se realizó en Chile. En su penúltima intervención aseguró que durante una conversación con Aznar, este le habría pedido cambiar su ideología socialista, vociferando rechazo contra el expresidente español. 

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Esto generó rechazo a José Luis Rodriguez Zapatero, quien presidía el gobierno de España para ese año, y exigió respeto hacia el exmandatario español. 

El choque entre ambos presidentes y las reiteradas interrupciones de Chávez a Zapatero generó la reacción del rey de España, Juan Carlos I, quién soltó la célebre frase contra Chávez: “¿Por qué no te callas?”.

Las relaciones entre Zapatero y Chávez llegaron al punto de ser amistosas hasta el cambio de ambos gobiernos. Tras las elecciones presidenciales de 2013, en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró  ganador a Nicolás Maduro. 

Para ese entonces el gobierno español no envió al príncipe de Asturias a la toma de posesión, como era habitual, por lo que Maduro llamó a consultas a su embajador en España.

Las tensiones cobraron fuerzas con el pasar de los años y se mantuvieron las distancias hasta ahora con la llegada del nuevo embajador al país.

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