- Para las actividades litúrgicas, los feligreses acostumbran comprar artículos como velas, sahumerios y rosarios. El equipo de El Diario realizó un recorrido por varias tiendas de Caracas para conocer sus precios
Todos los años los feligreses conmemoran la Semana Santa, una de las celebraciones religiosas más emblemáticas en Venezuela y varias partes del mundo. Tradicionalmente, la Iglesia católica organiza varias actividades junto a la comunidad alusivas a la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Jesucristo. Una de las más importantes y simbólicas es la procesión del Nazareno.
El Miércoles Santo, día de la procesión, los devotos le pagan penitencia al Nazareno acompañándolo en una caminata que dura entre tres o cuatro horas. Para el acto, la feligresía acostumbra comprar el típico traje morado, velas, rosarios, sahumerios, entre otros artículos.
Además, en estas fechas las personas suelen adquirir otros artículos como el incienso, estampitas e imágenes del Nazareno.
El equipo de El Diario realizó un recorrido por varias tiendas en Caracas para conocer los precios de estos artículos.
Imágenes del Nazareno y las velas
En el bulevar de Catia hay varias tiendas esotéricas que ofrecen una gran variedad de inciensos, velas, sahumerios y rosarios. Las velas pequeñas (blancas y moradas) tienen un costo de 10 bolívares, equivalente a 0,40 dólares (de acuerdo con la tasa oficial), mientras que el paquete de 17 velas cuesta 2,50 dólares.
El precio de los velones varía según su tamaño, los más pequeños tienen un valor de entre 3 y 5 dólares, y los más grandes cuestan 12 dólares aproximadamente. Por otra parte, la caja de 80 unidades de velas blancas pequeñas tiene un valor de 11 dólares.
El preparado para el sahumerio está elaborado de una liga de mirra (una sustancia resinosa de color rojo que se extrae de distintos árboles), incienso (una gomorresina obtenida del abrótano) y estoraque, una resina aromática que se extrae de alguna especie vegetal.
El sahumerio se vende comúnmente en presentaciones pequeñas (20 gramos) a 1,80 dólares, mientras que el paquete de carbón vegetal tiene un costo de 1,5 dólares. En algunas tiendas venden los ingredientes del sahumerio al mayor, el kilo de cada uno cuesta 20 dólares aproximadamente.
En Semana Santa de 2022, el kilo de mirra, estoraque e incienso se conseguía en 13 dólares aproximadamente cada uno, esto representa un aumento de al menos el 50 % en 12 meses.
Los rosarios cuestan entre 1,6 y 5 dólares, dependiendo del material de su elaboración. Las estampillas del Nazareno son unos de los productos más económicos, debido a que se consiguen en 10 bolívares, equivalente a 0,40 dólares.
Precios en lugares emblemáticos
Como es tradición, frente de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria se encuentran “los veleros de la Plaza La Candelaria”, un grupo de personas, en su mayoría mujeres, que desde hace más de tres décadas ofrecen en el lugar productos alusivos a José Gregorio Hernández y al Nazareno.
Los puestos cuentan con distintos productos que van desde velas y rosarios, hasta trajes y camisas estampadas con la imagen del Nazareno. Las velas pequeñas varían entre 6, 8 y 10 bolívares (equivalente a 0,24; 0,32 y 0,40 dólares, respectivamente) y las grandes cuestan 18 bolívares o 0,73 dólares. Por otra parte, los velones mediados están en 30 bolívares (1,22 dólares) y los más grandes en 5 dólares.
Los paquetes de velas pequeñas de cualquier color tienen un costo de 3 dólares. El sahumerio de 20 gramos aproximadamente tiene un costo de 30 bolívares (1,22 dólares) y con un carbón en 40 bolívares (1,63 dólares).
Aide Torres, una de las vendedoras en el lugar, indicó que no hay mucha afluencia de personas comprando los artículos, no obstante, señaló que al igual que otros años, las ventas aumentan cuando comienza la Semana Santa (el Domingo de Ramos). Ese día las personas suelen acercarse para comprar las tradicionales palmas.
De acuerdo con las vendedoras, las palmas llegan el sábado 1º de abril y se venderán a 1 dólar.
Los rosarios tienen un valor de entre 2 y 5 dólares, las estampillas están en 6 y 10 bolívares. En el lugar también venden los paquetes de incienso en 20 bolívares y el aceite esencial de mandarina en 2 dólares.
Trajes de Nazareno
El Nazareno de San Pablo, que viste una túnica morada bordada en hilos dorados, es una advocación de Jesucristo que se venera en la Basílica de Santa Teresa de Caracas. Tradicionalmente, los feligreses que quieren agradecer y pagar la promesa por un milagro cumplido, utilizan vestidos morados durante la procesión.
Al igual que el año pasado, son pocas las tiendas que venden el típico atuendo. Sin embargo, en la plaza La Candelaria, el puesto de Genoveva Carrero de Pérez y Aide Medina, quienes tienen al menos 40 años vendiendo artículos religiosos en el lugar, es el único que tiene el atuendo del Nazareno.
“Vivo cerca y me acostumbro a vender estos productos. Todos los años siempre tenemos la misma variedad de artículos y muchas personas compran, pero todavía no he vendido ni un traje”, explicó Carrero en entrevista para El Diario.
En Semana Santa de 2022, los trajes de Nazareno tenían un valor de 5 dólares la más pequeña (talla s) y 20 dólares la más grande (XXL).
Otro de los puestos ofrece camisas estampadas con la imagen del Nazareno a 15 dólares. Para las personas que desean optar por franelas moradas, estas tienen un costo de 5 y 7 dólares aproximadamente. Esta prenda también se puede conseguir en plataformas web de compra y venta como Mercadolibre.
Ventas frente a la Basílica de Santa Teresa
Frente a la Basílica de Santa Teresa, Mirian Acosta tiene un pequeño puesto donde desde hace más de 40 años vende trajes de Nazareno.
“En 1982, empecé a vender en el mercado de El Cementerio, pero no me dejaban poner. Yo no me podía quedar con mis batas, así que me vine a la iglesia de Santa Teresa, cuando llegué era la única que vendía ahí. Yo fui una de las fundadoras, al año siguiente ya eran muchos más vendedores”, contó en entrevista para El Diario.
Acosta explicó que el 30 de marzo, el día que iba a comenzar a vender, las autoridades le dijeron que aún no podía colocar su puesto, que las actividades comenzarían al día siguiente.
A pesar de que no había podido vender nada, aseguró que siempre le ha tenido fe a la Semana Santa y tiene confianza en que le “irá bien”. Acosta, quien es costurera, fabrica todas las prendas que vende y le da gracias al Nazareno por poder trabajar.
Comentó que aunque comenzó a vender los trajes por motivos económicos, con el tiempo su motivación se convirtió en una promesa que cumple todos los años.
Con un sueldo mínimo estipulado en 130 bolívares, equivalente a 5,31 dólares, para muchos venezolanos es difícil poder costear ese tipo de artículos. Aunque el valor de algunos productos es menor a 1 dólar, como el de las velas, las personas que solo devengan ese ingreso mensual prefieren utilizarlo solo en alimentos.
Sin embargo, a pesar de la crisis económica del país, parte de la feligresía venezolana continúa esforzándose para poder cumplir con las tradiciones religiosas, sin contar con los productos.