- Los organizadores del plan turístico ofrecen seguridad, equipos para no perderse y un teléfono satelital que pueden usar en casos de emergencia
Wandermut, una compañía alemana de turismo de lujo de aventura, ofrece dos semanas en el tapón del Darién, la selva que separa Colombia de Panamá. La compañía agrega en su publicidad que el tour contempla «desafíos enormes, diversos y duros».
El costo de la experiencia por la selva del Darién es de 3.643 euros (alrededor de 4.000 dólares).
«Nuestro objetivo es atravesar la que probablemente sea la selva más infame del mundo», es la frase de la oferta que hace Wandermut.
La aventura se desarrolla en la extensa jungla, sin cruzar fronteras y por el lado del Pacífico, a unos 90 kilómetros de donde pasan diariamente los migrantes arriesgando su vida para llegar a Estados Unidos. Esto ha levantado polémica en las últimas semanas.
Postura de Panamá
La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) salió en defensa de la empresa y del turismo que puede ofrecer el Darién, rico en diversidad, y que desde hace más de una década está abierto a excursiones, expediciones naturales y otro tipo de recorridos.
«Este tipo de conexión no existe, ya que estas dos actividades tienen lugar en áreas completamente diferentes del Darién, separadas por más de 90 kilómetros de bosques tropicales y territorios tribales», indicó a EFE la ATP.
Agregó que para ellos la crisis migratoria es un fenómeno relativamente nuevo, y que no tiene nada que ver con las actividades turísticas que se han llevado a cabo durante décadas en el Darién y en el resto del territorio.
Aunque el número de migrantes se ha disparado en los últimos 2 años, con más de 184 mil personas que ya han cruzado de Colombia a Panamá por el Darién este año (el quíntuple que en el mismo lapso de 2022), la crisis humanitaria en esta frontera natural no es nueva y personas de todo el mundo llevan más de una década intentando atravesar las montañas y ríos del Darién no precisamente para vivir una aventura.
«Somos testigos de lo que supone para los migrantes el cruce de esta selva; es una selva inhóspita, muy difícil, sin servicio, los migrantes están expuestos a un número enorme de accidentes por la geografía de esa selva (barrancos, ríos, etc), a enfermedades por las condiciones deficientes sanitarias en la ruta», explicó a EFE Luis Eguiluz, jefe de misión en Colombia y Panamá de Médicos Sin Fronteras (MSF).
Esta organización realiza casi la totalidad de consultas médicas en las estaciones de recepción de migrantes de Metetí, en el lado panameño, a la salida de la selva.
«Es una auténtica crisis humanitaria. Estamos hablando de más de 500 personas diarias que se exponen a esta situación; de niños, niñas, adolescentes, mujeres embarazadas, personas con capacidades diversas que se exponen a esta ruta», manifestó a EFE el jefe de misión de MSF.
Riesgos del tour
La selva del Darién ha servido durante décadas como espacio para la guerrilla y paramilitares colombianos se oculten, allí siguen operando grupos armados y traficantes, que exponen a robos, agresiones y constantes agresiones sexuales a los migrantes.
«Evitamos la zona fronteriza directa a Colombia y el este del Darién. Cualquier otra cosa sería imprudente», señaló la empresa alemana de turismo.
Los migrantes, sin embargo, no pueden evitar esa zona de paso y de hecho quedan expuestos a pagar por transitar una ruta un dinero que queda en manos de los grupos armados y criminales.
“A 90 kilómetros, los migrantes que cruzan no pueden pagar por seguridad, no pueden pagar por las rutas más fáciles, entonces se exponen a las rutas más difíciles. En nuestras consultas médicas y de salud mental vemos el sufrimiento que les causa la exposición a esta selva, por lo tanto toda banalización de esta crisis humanitaria no ayuda precisamente para mostrar la tragedia de estas personas», manifestó Eguiluz.
Con información de EFE.